Habiendo fracasado en detener la piratería demandando a los usuarios de Internet, la industria de la música considera seriamente por primera vez un sobreprecio por archivos compartidos que los proveedores de Internet recaudarían de los usuarios.
En meses recientes, algunos de los principales sellos se han unido a Jim Griffin (asesor en estrategia digital para tres de las cuatro principales discográficas), uno de los principales defensores de la idea, en buscar unos honorarios suplementarios en conexiones de banda ancha y usar el dinero para compensar a los propietarios de los derechos para la música que se hacompartido en línea. «Esto es monetizar la anarquía», dice Peter Jenner, jefe del Foro de Manager de Música Internacional, que planea unirse a Griffin en el panel.
Fuente: MacDailyNews