Los equipos de desarrollo de Microsoft están condenados a largos ciclos debido a las interminables etapas por las que debe pasar cualquier pequeño cambio. Un ex-empleado ha confesado que tardaron un año en implementar una característica que se debería haber acabado en una semana.
Moishe Lettvin, que trabajó en el equipo «Windows Mobile PC User Experience» formó parte del grupo que estaba desarrollando el sistema operativo Longhorn y la edición para Tablet PC.
Dijo que la estructura organizativa de Microsoft era tremendamente compleja. Había que pasar por seis o siete etapas antes de llegar a un jefe de grupo que pudiese tomar una decisión definitiva sobre su trabajo.
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