Hoy el Mac cumple años. Lo presentó Steve Jobs el 24 de Enero de 1984. Por supuesto, podríamos desplegar aquí una enorme sapiencia (no exenta de corta y pega, para qué negarlo) e intentar colocar un rollo histórico sobre la fecha en cuestión, el anuncio en cuestión, la importancia de la cuestión, en fin, todas las cuestiones que otros antes, en estos 27 años de vida ya han escrito y analizado desde todas las perspectivas posibles. ¿Para qué? Ya lo sabéis todo de sobra, y si no, podéis hacer clic en este enlace a la Wikipedia y tendréis todos los datos posibles que podáis necesitar. También aquí os damos abundantes opiniones sobre hacia dónde creemos que se dirige el Mac, Apple y todo lo que pueda estar relacionado, así que no es esto lo que queremos compartir con vosotros.
Hoy celebramos el día que nos permite trabajar como trabajamos, olvidarnos de cosas que el 90% de los usuarios informáticos tienen que tener presente cada día, que hace que cada día nos parezca excitante ponernos delante de un ordenador… ¿No es para celebrarlo?
Llevamos con Mac más de veinte años, hemos sufrido, disfrutado, llorado y reído (no, no hablamos de la afición del Atlético de Madrid) y en raras-rarísimas ocasiones hemos necesitado o deseado tener a mano un Microsoft Windows. Hemos salido adelante en profesiones muy diferentes y el ordenador nunca ha sido un problema, un obstáculo, o un retraso.
Antes al contrario, el ordenador, el Mac, nos ha permitido hacer cosas, visualizar soluciones, evolucionar creativamente, de formas que camaradas con ordenadores con Windows no podían. En muchos aspectos, el Mac ha sido una ventaja competitiva frente a otros que tenían otro tipo de ordenadores. Nuestros trabajos tenían mejor acabados y estaban terminados antes.
No son demagogia o eslóganes. Son experiencias personales de esta redacción, que os trasladamos.
También hemos sufrido con aquel gusano de Quark, que hacía que el programa se parara unos pocos segundos y luego «vomitaba» todo lo que habías escrito.
Hemos pasado por ratones de todos los colores y formas, hemos respondido una y mil veces por qué el ratón del Mac sólo tenía un botón -y por qué no nos importaba.
Hemos sufrido las miradas de desprecio porque no podíamos jugar a las últimas novedades (bueno, ni a las penúltimas). También hemos mirado con estupor a aquellos que nos ofrecían como argumento los millones de aplicaciones para Windows frente a los cientos para Mac, mientras les respondíamos «¿Y qué? tengo las que necesito.»
En resumen, en todos estos años, el Mac ha sido una herramienta de ayuda para lo que queríamos hacer, no un problema más para conseguir nuestras metas. Y hace que, después de tanto tiempo, y a pesar de pasar tantas horas delante del ordenador a diario, nos siga gustando (el Mac y sentarnos delante de él a trabajar).

Macarras y Pecerros
Una de las preguntas que más veces hemos respondido es ¿por qué eres tan fanático del Mac? En los tiempos de lo políticamente correcto parece que no se puede decir que algo te gusta, te apasiona (salvo que coincida con lo que le gusta a tu interlocutor, claro). Por alguna razón, la mayoría de la gente no está dispuesta a aceptar que tu ordenador te cae bien, que cada día muestra detalles que te hacen ser agradecido, que te hacen darte cuenta del tiempo que has ahorrado,…
Por supuesto, el Mac es una herramienta, y todo lo que sea llevarlo más allá de eso, son ganas de entrar en un fanatismo fuera de lugar. El Mac no es la respuesta a todos los males del mundo -de la misma forma que Windows no es lo mejor que ha inventado el hombre desde la cama. Entrar en una pelea sobre quién es mejor o peor, quien rinde más, quien corre más… son ganas de perder el tiempo y ganar una crispación innecesaria.
Igual que el que se compra un coche no ha probado todos los modelos, casi siempre compra el que -dentro de lo que puede pagar- más le gusta, el que usa un Mac no necesita ser un experto tecnológico capaz de comparar mentalmente chips gráficos para saber que la herramienta que usa le sirve -¡y de una manera excepcionalmente eficaz!
Por eso celebramos que tal día como hoy hace veintisiete años Steve Jobs tomó un escenario para asegurarnos que -a partir de ese día- ningún día volvería a ser rutinario.
¡Muchas gracias por todos estos años y por los que vendrán! ¡Felicidades a todos los usuarios de Mac!
¡Muchas felicidades!
Transmitiste todo lo que un maquero de corazón ha vivido en su corta o larga vida. Gracias y felicidades tambien a ti.
Desde mi LC III (mi primer ordenador), pasando por PowerMacs, G3 beiges, G3 azulitos y G4s un poco mas oscuros hasta los metalicos G5… todos y cada uno han sido las mejores compras q he hecho. Gracias Steve y gracias Apple. 🙂
Gracias y felicidades, la verdad es que este post me hace recordar porque sigo leyendo esta página: porque no son newbies que quieren escribir sobre Apple mientras no terminan de decidir si su primer producto será uno con iOs o Android. Aquí no hay problemas de si son fanáticos de una marca o no, o si logran ser objetivos al opinar de un produto, simplemente saben que de lo que se habla es de una marca que ofrece productos de calidad: Apple.