Tranquilos, no se me ofusquen. No estoy proponiendo que Apple abandone su línea de portátiles, donde claramente tiene puestas una de sus grandes vías para ganar cuota de mercado.
Pensemos por un instante la evolución que han seguido los ordenadores de sobremesa. Desde los lejanos tiempos del eMac, algo tan poco «Apple» como mantener un modelo desfasado, con prestaciones limitadas, y un diseño anacrónico -para sus propios estándares… (claro que está el Mac mini) y encima para educación, como si los estudiantes no estuvieran suficientemente considerados ciudadanos de segunda… finalmente la lógica del mercado se impuso y se suprimieron los modelos específicos para estudiantes y profesores (aunque pueden seguir comprando iMacs a precios especiales y con algunas características que no están disponibles en los modelos generalistas).
Aún así, aquello marcó la línea ascendente de la llamada «línea de consumo» que fue incrementando su potencia y características hasta llegar al punto actual, en el que se pueden ver muchos iMacs en estudios de diseño, programadores web, desarrolladores de aplicaciones, incluso para trabajos básicos de cine y música son máquinas más que aceptables.
Es fácil establecer el paralelismo con los portátiles. El aumento de capacidad de proceso, los discos duros, memoria, tarjetas gráficas, etc. ha hecho que lo que se considera la línea de consumo, la «gama de aficionado» (por oposición a la profesional) ya sean máquinas perfectamente utilizables por especialistas de muy diferentes ramas. ¿qué sentido tiene intentar mantener una división artificial por materiales/colores cuando tus usuarios saben perfectamente lo que necesitan y qué van a comprar?

Por eso ya no tiene sentido la cuadrícula que Steve Jobs dibujó cuando llegó a Apple. Ya no hay líneas definidas que separen consumidores de profesionales, hasta el punto de que ha aparecido la nueva categoría de «prosumidores» (aficionados que quieren usar las herramientas de los profesionales).

Ya no tiene sentido la división en compartimentos estancos, y sí la diferenciación por prestaciones y precios (la que de verdad importa). Por eso creo que Apple debe ir a una unificación de gamas en los portátiles, dejando un único diseño «bandera» y creando un escalado de precios que vaya desde el nivel más básico hasta el más alto, sin importar quién lo compre o para qué lo vaya a usar.
Apple tiene que ser fiel a la marca, a la innovación, a los estándares de calidad y la diferenciación con respecto a la competencia.
En mi opinión, claro.
Alf
dos huevos duros!!
Y la crisis?
A Apple ya sólo le interesa los telefonos, los MP3, iTunes y similares .Todo aquello que se pueda vender por AppleStore o por tu tiendas orientadas al mercado domestico le interesa. El mercado profesional ya no le quiere, no es tan rentable. Eso si, su imagen la ha sabido rentabilizar para vender cosas cada vez mas alejadas de la informatica pura y dura.
Increíble post, tienes toda la razón del mundo.
Yo creo que sí que estamos en uno de esos momentos en los que Apple «redibuja» la cuadrícula. No es la primera vez que la línea de productos de Apple se desalinea de esa imagen de simplicidad, pero yo creo que van a volver a ella… porque les sale rentable.
Recordemos la estupenda conferencia del profesor Barry Swartz en TED , «La Paradoja de la Capacidad de Elección»: no tener ninguna elección es malo, pero tener demasiada capacidad de elección puede ser aún peor.
Pensando en ello, creo que la línea MacBook/Pro va a quedar de una forma muy similar a la línea iPod:
MacBook Air <-> iPod nano
MacBook Pro <-> iPod Classic
MacBook touch <-> iPod touch
Incluso podría ser que el MacBook Air se convierta en MacBook touch 😉