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WhatsApp, el enemigo del usuario

Como a todos los que domináis un poco más la informática os pasa, cada vez que hay un problema con el ordenador, acuden amigos y familiares a que se lo soluciones ¡ya!. Bueno, a día de hoy, más habitualmente un móvil. 

Eres una persona que, imponiendo tus manos sobre el dispositivo, sin ningún esfuerzo, lo solucionas todo mágicamente. 

Llevo muchos años comiéndome esos marrones y cada vez intento separarme más de ello. Como tengo un iPhone me he deshecho de todos los problemas de Android, ya que no lo uso y no sé como va.

Pero aun que quedan los problemas con los iPhone. ¿Cuáles suelen ser esos problemas? En menor medida, “me dura poco la batería” y, en mayor medida, “me he quedado sin espacio, me pide actualizar y no puedo…” todo relacionado con haberse quedado sin espacio. Hoy no voy a tratar lo de la batería, me voy a centrar en el almacenamiento.

Para la gente de poco conocimiento técnico les recomiendo, directamente, usar Fototeca en iCloud y subir su plan de iCloud a 50 GB o 200 GB (según la necesidad) y que se olviden de problemas. Ahí matamos dos pájaros de un tiro: ahorramos mucho espacio en el teléfono, sobre todo con la fototeca en iCloud, y tenemos copias de seguridad para cuando la líen. 

Pero queda un ser que sigue haciendo el mal.

WhatsApp

Siempre, siempre, siempre que me he encontrado estas quejas por falta de espacio, siempre tenían un factor común: WhatsApp, ocupando decenas de GB. 

Y para hacerlo todo más fácil se suma el “no puedo perder nada del WhatsApp”. No sé si es que la gente guarda las conversaciones como si mañana fuesen a juicio y necesitan custodiar las pruebas ya que de ellas depende la sentencia.

Luego, cuando te fijas, resulta que nunca se ha hecho una copia de seguridad de WhatsApp o que la última copia es de hace más de un año. 

¿Cómo es posible que sea una información tan valiosa y no esté a salvo en ningún sitio? ¿Y si te roban el teléfono mañana? ¿Y si se te cae a la calle y lo pisa un camión? ¿A dónde fue todo eso tan valioso? 

En ocasiones se trata de que se han intercambiado videos o fotos que tienen mucho valor. ¿Pero cómo puedes guardar una foto que tiene valor para tí enviada por WhatsApp? Esta aplicación destroza las fotos y los vídeos comprimiéndolos una barbaridad para ahorrar espacio, pero la foto (o el vídeo) queda a una calidad lamentable. Si realmente te gusta una foto que te han mandado, pídela que te la envíen por un mejor medio (iMessage, correo electrónico) y guárdala en la fototeca. 

Almacén de datos

WhatsApp, ni el correo, ni ninguna aplicación de mensajería debería ser utilizada como almacén de datos, son medios de comunicación, no de almacenamiento. 

¿Imaginas, hace unos años, una empresa que recibiera muchas cartas y que su forma de almacenar fuera guardando los sobres tal cual le llegan por orden de recepción y en el mismo buzón? Nadie en su sano juicio haría eso. Se abren las cartas y el contenido se almacena (si es que debe ser almacenado, si no se elimina) donde corresponde, en el expediente, o en las facturas, etc… no se guardan las cosas en el buzón de correos.

Mis movidas

Ayer me encontré con un caso de estos con un familiar. 

El teléfono no se podía actualizar, no tenía espacio suficiente (sólo quedaban 4 GB), así que en esos casos es mejor hacerlo conectando al ordenador por cable (siempre cable original).

A través del ordenador tampoco fue posible, así que la opción que quedaba era hacer una copia de seguridad en el ordenador y restaurar el teléfono de fábrica. En este caso, recuerda que si haces una copia cifrada también se guardarán las contraseñas y datos sensibles, si no, esos datos se perderán.

Aquí también teníamos el típico caso de WhatsApp donde no se debía perder nada y que ocupaba unos 20 GB. Revisando WhatsApp resulta que no se había hecho copia de seguridad en el último año, y tampoco se podía hacer copia, ya que estaba pendiente de descargar no sé que archivos multimedia en el iPhone.

No era un problema de espacio en iCloud, ya que quedaban 120 GB libres aún. 

Como había hecho copia de seguridad cifrada en el Mac decidí probar a darle espacio al iPhone, así que empecé a borrar aplicaciones por orden de tamaño que ocupaban. Después de ir borrando quedaron 15 GB, con lo que WhatsApp pudo hacer lo que tenía que hacer. 

Cuál fue mi sorpresa al darme cuenta que no estaba haciendo la copia de seguridad, sino que estaba descargando cosas que tenía pendientes. Así que ya estaba todo descargado, pero seguía pendiente de hacer la copia de seguridad desde hacía un año. Así que forcé la copia de seguridad y… ¡tachán! No podía porque necesitaba 8 GB de espacio adicionales en el iPhone… ¡pero si ya le había liberado 15 GB!.

Así que ahora quedaba pasar a una fase más dura: ¿seguro que no tienes chats de memes que no valen un pimiento? O eso o no hay forma de garantizar que se haga la copia de seguridad…

Y… cuando la necesidad aprieta… resulta que este chat no era importante… que este otro tampoco… este se podía vaciar… y como el que no quiere la cosa, los 20 GB iniciales quedaron el 10 GB y la copia de seguridad se pudo hacer.

Instalación limpia

A partir de aquí, restauramos el teléfono desde el Mac, no sin antes revisar que todas las opciones de iCloud (mail, notas, Wallet, iMessage… estaban activas). También se podía haber restaurado desde el propio teléfono, pero ya que estaba el sistema descargado en el Mac…

Tras los pasos de configuración inicial, el teléfono estaba vacío, aunque en esos momentos necesita un poco de calma y estar con una buena wifi, ya que comienza a descargar todo lo que necesita de las copias de iCloud. 

Se volvió a establecer conexión con el Apple Watch y se descargó WhatsApp, que restauró su copia, lentamente pero con todo su contenido. 

A partir de aquí, ya quedaba instalar las aplicaciones que sean necesarias. 

Resumen

Como resumen del artículo, siempre que me he encontrado con problemas de espacio en un iPhone (y lo que esto supone) ha estado relacionado con WhatsApp. Y siempre ha dado mucha guerra, algo que un usuario con conocimientos básicos tiene muy difícil solventar.

Gran parte del problema es el propio usuario y su síndrome de Diógenes digital. 

Y siempre se ha dado que, cuando no hay escapatoria y hay que vaciar un poco WhatsApp, resulta que no había tantas cosas importantes como parecía al principio, chats llenos de vídeos tontos o de memes cutres.

En mi caso concreto, me encanta vaciar todos los chats de WhatsApp de vez en cuando, no sé si cuando llegue el juicio final echaré de menos haber guardado esas pruebas de todo lo hablado con todos.

¿Pero realmente tenemos que tener registradas todas las conversaciones y todas las fotos y vídeos de todo lo que hemos intercambiado? Es como un Gran Hermano que nos hacemos nosotros a nosotros mismos. 

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