20 años del iBook, el portátil que lo cambió todo

Hace 20 años, Apple completó su fórmula para cubrir todos los mercados que le interesaba. último en llegar: el iBook. El portátil para el resto de nosotros.

El 21 de Julio de 1999 Steve Jobs presentaba su idea para un portátil para el consumidor. Un portátil que pudieran usar estudiantes, aficionados y todo aquel que quisiera tener un ordenador en casa sin necesidad de tener todo el aparato que en aquella época suponían los PCs: monitor, CPU, cables por todas partes…

Además, siguiendo la estela del iMac, sus carcasas de vivos colores lo convirtieron en un icono instantáneo.

Estuviera donde estuviera, se reconocía un portátil de Apple (al contrario que hoy en día, con los fabricantes de PCs descaradamente copiando la estética metálica de los MacBook, es muchas veces virtualmente imposible saber si es de Apple o de cualquier otro fabricante) y era una invitación a asomarse y preguntar que tal era el sistema operativo.

Por supuesto, Mac OS X no defraudaba, con su -por aquel entonces- interfaz de golosina (candy) y sus botones en relieve, todo fluido, casi efervescente.

Como diría Steve Jobs, daban ganas de lamerlo, y un iBook daban dabas de lamerlo por fuera y por dentro.

¡Y con WiFi!

El iBook fue el primer portátil de consumo que admitía una tarjeta Wi-Fi -llamada Airport- aunque había que comprarla aparte (99$) y la estación base Airport (299$). Ahora nos parece ridículo, pero antes las redes inalámbricas eran un lujo para altas corporaciones o cargos ejecutivos, y los mortales no podían ni pensar en moverse por la casa mientras chateaban o leían una receta de pavo en la cocina.

Phil Schiller: «Un pequeño paso para la humanidad pero un gran paso para las redes inalámbricas» Un hito en las presentaciones de Apple.

Especificaciones del pasado.

Al igual que la WiFi en estos tiempos del 5G y la conexión en todas partes suenan a cosas de la prehistoria tecnológica, las especificaciones originales del iBook parecen ridículas a la luz de lo que se ofrece hoy día.

Y aún así, el mundo abrazó el iBook como si fuera una verdad revelada. Obvia, pero hasta entonces invisible: que un portátil (como los ordenadores de sobremesa con el iMac) podía ser divertido, decorativo, algo de lo que presumir.

Con una resolución de pantalla de 800×600 todo era grande y-visto desde nuestro punto de vista de Retina del año 2019- casi burdo. El iBook tenia un teclado completo y una pantalla de 12.1 pulgadas. Pesaba 3 kilos (así que era «relativamente» portátil). Su batería duraba hasta seis horas.

Además incorporaba un asa, a lo largo de la bisagra, para facilitar su transporte de una habitación a otra.

Se lanzó inicialmente en Naranja (Tangerine) y Blueberry, aunque luego la paleta de colores se expandió hasta el Grafito, índigo y Lima.

¿No es curioso que el iPhone esté recorriendo el mismo camino, aunque la paleta sea distinta?

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