El teatro Steve Jobs, en la sede de Apple, gana un premio de arquitectura

El Instituto dice que la categoría tiene en cuenta aquello que transforma lo ordinario en extraordinario.

Busca premiar proyectos en los que lo que sería una solución adecuada y valiosa ha sido transformada por la visión y técnica de un ingeniero estructural en algo excepcional.

Los juzgados admiran especialmente la forma en que cables y tuberías que tenían que colocarse entre el techo y el suelo se han convertido en invisibles.

El edificio transmite la sensación de que entre el suelo y techo sólo hay cristal.

El instituto sostiene que la estrecha relación entre Apple y el diseñador estructural Eckersley O’Callaghan & Arup han permitido la expresión definitiva de los avances realizados en tecnología de cristal estructural.

Alf

Propietario de www.faq-mac.com.