Florence ha sido uno de los juegos ganadores del Apple Design Award de 2018, y no es un juego cualquiera.

Annapurna Interactive es una compañía distribuidora de videojuegos independientes que hasta el momento nos ha traído a iOS el maravilloso Flower, de Jenova Chen y Nicholas Clark, antes sólo disponible para PlayStation, y el enigmático y adictivo juego de puzles Gorogoa, de Jason Roberts, una de las sensaciones de 2018 en todas la plataformas en que se ha publicado, también disponible en macOS.

Florence es el nuevo proyecto de Ken Wong, diseñador de Monument Valley, y su estudio Mountains, fundado después de dejar Ustwo Games.

A Florence se la podría definir como una historia de amor interactiva. La protagonista, Florence Yeoh, es una diseñadora gráfica en mitad de la veintena inmersa en la rutina de un trabajo de oficina, enmarcada entre los viajes en transporte público y las llamadas de su preocupada madre. La historia cambia de ritmo en cuanto conoce a Krish, un violoncelista callejero del que se enamora. A partir de ese momento todo evoluciona en el más puro estilo romático hollywoodiense, con un final previsible pero bien contado.

Nuestra misión en el juego consiste en ayudar a que el relato avance a base de interactuar con pequeños puzles fáciles de resolver relacionados con la acción que los protagonistas estén llevando a cabo. Así, moveremos el cepillo de dientes de Florence, escogeremos las respuestas rutinarias con las que esquiva las preguntas insistentes de su madre preocupada por como será su futuro o, simplemente, mostraremos el camino a Florence a través de la música que flota en el aire el día que conoce a Krish.

Otra cosa es nuestra relación con el juego. Aseguro que no lo pude dejar hasta poderlo terminar. Es una historia limpia, sencilla, sin pretensiones. Pero contada con una delicadeza y una emoción tales que te hacen desear ver cómo resolverán los autores los entresijos de la historia.

Los desarrolladores del juego se han inspirado en historias de amor del cine de los últimos años como 500 Days of Summer o Titanic. A mí, personalmente, me ha recordado la dinámica y la estética de historias como Barefoot in the Park, Breakfast at Tiffanys o la más reciente Begin Again, historias mucho más largas o complejas pero con ese punto sutil de ingenuidad y optimismo que las hace especiales.

Florence es un juego muy recomendable. Aunque corto, la experiencia de juego es sumamente agradable y plácida, cualidades nada fáciles de encontrar. Y, dado el éxito que está obteniendo, seguramente no será el último de su género.

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