Aunque muchos usuarios se sintieron encantados de recibir totalmente gratis en sus bibliotecas de iTunes el album de U2 «Songs of Innocence», esa descarga automática también enfureció a otros por una supuesta intromisión en su privacidad. Ahora el líder de U2, Bono, ha respondido a este segundo grupo con una disculpa en una entrevista en Facebook.
Según el cantante de U2, el movimiento por parte del grupo fue una combinación de «un punto de megalomanía» y el «profundo miedo» a que el álbum pasara desapercibido además de un «toque de generosidad».
El álbum, el primero de la banda desde 2006, ha sido publicado en un mundo en el que nada se parece en cuanto a términos de promoción y distribución musical que dejaron U2 con su anterior disco. Para Bono la distribución gratuita a través de los usuarios de iTunes era una gran idea para contrarrestar a inmensa cantidad de ruido del mercado musical.
A pesar de las quejas de algunos usuarios, no obstante, el éxito de la iniciativa no deja lugar a dudas: de forma internacional se ha descargado el disco hasta 26 millones de veces además de que se ha llegado hasta 81 millones de escuchas en stream de las canciones del disco a través de iTunes en iCloud, Beats Music e iTunes Radio.
Los críticos han recibido en conjunto bastante bien el nuevo album de U2. «Songs of Innocence» ha dejado de estar disponible de forma gratuita para los usuarios de iTunes y está disponible en dos versiones, la estándar que fue la que 26 millones de usuarios descargaron y una versión de lujo que incluye 10 canciones extra.
«Para Bono la distribución gratuita a través de los usuarios de iTunes era una gran idea para contrarrestar a inmensa cantidad de ruido del mercado musical.»
Esta es la clave. Lo del «punto de generosidad» no es ni una coma. Es una estrategia de marketing cojonuda y baratísima.
Ahora, tal y como lo cuenta, parece como si Apple no hubiera tenido ni voz ni voto en lo de la DPMH (Descarga Por Mis Huevos). Pero claro, ahora no va a salir Tim a decir «no, fue porque lo dije yo, no Bono» y meterse en un barrizal.
Salvo que se tuvieran activadas las descargas automáticas de música, que no lo están por defecto, a nadie se le descargo nada. Eso sí, aunque no tuviérais ningún dispositivo con iOS, si que se os descargó a todos los cargantes, como tú, en vuestra recámara de memeces para tocar los windows modo ametralladora rencorosa y mala perdedora.
Bono, te dejo los pasos para que sepas como evitar ser criticado:
1- gana la loteria
2- contrata a mil cientificos
3- pediles que te transformen en un robot gitante que pueda volar
4- vola al espacio
5- empuja la tierra hacia el sol
6- mirala arder
7- listo.
Apple y U2 tenían que hacerlo así para poder presumir de cifras (y como reconoce cándidamente Bono, para que su álbum no fuera descartado como «irrelevante»).
Como dice Yules, aunque aparece como comprado, no aparece descargado, salvo que hubieras activado expresamente la descarga de la música comprada desde iCloud (o sea, una minoría, pero ruidosa).
Haciendo buena la expresión: «más vale pedir perdón que pedir permiso» Apple optó por el regalo en vez de por la opción.
Si ese hubiera sido el único problema de Apple en Septiembre sería de risa. Pero los ha tenido a pares, y más gordos.
En resumidas cuentas, parece que la estrategia se basó en el puro número: ya saben, lo de mil millones de moscas no pueden equivocarse… Espero que Apple no la siga para sus propios productos.
#2 ¿eres tú aquél que por combatir al trol se convirtió en uno?
Yo tuve que descargarlo. Lo vi disponible en iCloud y lo descargué.
Parece que el que fue mejor grupo de rock ahora no le gusta a nadie.
Creo que fue un acierto por las 2 partes.
Simbiosis marketiniana fenomenal.
#6 No, yo soy aquel que se cansa de ver a gente buscando el mínimo resquicio para meter el dedo en el ojo, especialmente si siempre son las mismas personas y cantan las mismas canciones. Lo que nunca voy a hacer, descuida, y esa es la marca del troll, es ir a una página de Android o de Windows a tocar las narices, y eso que en mi opinión tienen más narices para tocar que nadie.