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¿Crees que Apple presentará el iWatch?

Acostumbrados al iPod, al iPhone, al iPad, parece que tenemos la mente conformada con que Apple presenta un único dispositivo cuando quiere introducirse en un nuevo segmento. Pero no tiene por qué ser siempre así.

Las razones para que Apple presente un único dispositivo (en vez de toda una colección de dispositivos como hace el resto del mundo) son evidentes: es más fácil centrar la comunicación sobre un único dispositivo, las ventajas son más evidentes, el público no se confunde con diferencias entre unos modelos y otros, y todo es más fácil de recordar. Es decir, les presentamos el iWatch

Boceto de iWatch de Gábor Balogh

Sin embargo, dependiendo del segmento en el que se quiera introducir, puede que un único dispositivo no pueda hacer todo lo que se necesita, o que diferentes públicos necesiten diferentes dispositivos. Especialmente en el área de salud, esto es cierto: edades, sexos, actividad, incluso el propio estado de salud puede hacer que necesites una cosa y no otra.

Para un joven activo que le midan las pulsaciones puede ser de gran utilidad. Para un joven no activo puede carecer de interés. Que te midan la glucosa (uno de los rumores -actualmente descartado) puede ser crítico si eres diabético o estás en zona de riesgo, pero indiferente si no tienes esos problemas.

Así que, a la vista de lo dicho, es probable que lo primero que haya hecho Apple es decidir en qué parte del área de salud quiere entrar (y no olvidemos que todo esto entra en la categoría de wearables – es decir, tecnología para llevar puesta). Si se queda en el mero bienestar general corre el riesgo de frustrar a la mayor parte de los potenciales usuarios -aunque los que seguimos a la manzana sabemos que lo hará de todas maneras y todos podremos exclamar ufanos “¡vaya basura de presentación! y ¡menudo fracaso de producto!”.

Comprender el ciclo de fabricación del producto tecnológico

Los rumores ubican la presentación del iWatch en septiembre, prácticamente al tiempo que el nuevo iPhone. Recientemente se ha publicado que las fábricas están enviando a Apple los circuitos del dispositivo para que se prueben definitivamente. Es decir, lo que sea que presenten está en fase de prototipo de fabricación, justo antes de que entre en fabricación en serie.

Pero previamente ha habido muchas otras fases: definición de características, exploración de la tecnología, dimensionado, presupuestado, creación de maquetas (esas que hace Jony Ive en su sótano secreto), definición y aprobación de la forma final, creación de prototipos caseros, pruebas de funcionamiento, desarrollo de software, pulido de características, nuevas ideas, descartes de características que no llegan a tiempo o que no se dan las caraterísticas tecnológicas para introducirlas o simplemente porque es innesario incluirlo en una primera versión y quedan para el siguiente modelo, etc.

Incluso ahora que están con prototipos de fabricación (Ya todas las piezas están mecanizadas en las fábricas que luego lo harán en serie), se montan una serie limitadas de productos que se distribuyen entre los “probadores” (betatesters) con la misión de probar, anotar, utilizar, colocar en situaciones extremas dentro del uso habitual, etc. y con esos informes se vuelve a la mesa de diseño o a la pantalla del ordenador para corregir los defectos observados.

Todo para que cuando llegue el día, se puedan liberar las órdenes de fabricación (incluyendo la crucial decisión de cuántos se van a fabricar y a qué precio se van a poner a la venta, qué margen dejan, etc.)

Lo importante aquí (no he intentado ni de lejos establecer rigurosamente el proceso de creación de un producto) es que los departamentos no se van de vacaciones cuando acaba su participación en el modelo 1.0. Con lo que han anotado, aparcado y desarrollado se ponen a trabajar en el modelo 2.0 que se presentará el año que viene, y así sucesivamente.

El plazo de desarrollo del iPhone, por poner un producto concreto, se estima en dos año y medio. O sea, en estos momentos, mientras lees esto, hay un equipo que ya está trabajando en las primeras fases del iPhone 6s y otros equipos que están en fase terminal con el iPhone 6. Es posible que un pequeño equipo esté trabajando en lo que tendrá el iPhone 7 en un nivel de objetivos, tecnologías, etc.

¿Qué quiero decir con esto? lo primero y obvio, que Apple no espera a presentar un modelo para ponerse a trabajar en el siguiente. Si fuera así, no llegarían a tiempo. Como consecuencia, lo que quiero decir es que, en buena medida, lo que se vaya a presentar en setiembre, está decidido hace muchos meses y ya llevan tiempo trabajando en el producto que saldrá el año que viene (si hacemos caso a la tradición, el bueno “de verdad”).

Y sí, esto hace aún más destacable que en todo este tiempo nadie se haya ido de la boca, se haya perdido alguno en un bar o se haya detectado a alguien de Apple llevando un objeto no identificado en su muñeca, su oreja o su frente (más sobre esto después).

La hora de Bob Mansfield

Ya sé que la gran mayoría de la gente se ha olvidado del bueno del tio Bob, especialmente desde que dejó de salir en los vídeos de producto de Apple. Pero cuando se presente lo que sea que tenga que ver con la salud, será su obra.

Allá por el verano de 2012, Apple comunicaba que Bob Mansfield se retiraba. Nada raro, en Apple desde 1999, tenía suficiente dinero como para vivir tranquilo el resto de sus días.

Sin embargo, poco tiempo después, Tim Cook le repescaba y le ponía al frente de una división creada especialmente para él, la división de Tecnologías. Aún más notable, según el NYT, en el tiempo en el que había estado “fuera del radar” se había dedicado a una curiosa actividad, como referíamos en esta noticia (el énfasis lo añado ahora):

Una de sus áreas de interés ha sido los accesorios y aplicaciones relacionados con la salud para los productos móviles de Apple. La compañía de Cupertino lleva, desde hace años, presentando patentes para sensores relacionados con sus dispositivos móviles especialmente dedicados a la medición de la actividad del usuario mientras hace deporte, y especialmente, sus constantes vitales como pulsaciones, presión arterial, movimientos y más. (30/10/2012)

Casi dos años después parece que su “área de interés” está a punto de dar sus frutos. Y en septiembre del año pasado ya hablábamos claramente sobre las aplicaciones médicas de este dispositivo en Faq-mac. 

La gran diferencia entre el día de hoy y las noticias de hace dos años es que ahora no está solo. Si nos ponemos a investigar quienes han ido cayendo en las redes de Apple nos encontramos con un listado (no exahustivo) bastante completo de personal científico.

Apple ya tenía en plantilla algunas personas con experiencia antes de empezar a contratar gente de áreas de sensores biométricos, como los ingenieros Brian Cox y Michael Kotch, venidos de Varian Medical Systems.

Ravi Narasimhan se unió al departamento de I+D de Apple en Diciembre de 2013. Sabe de sensores biométricos, máquinas inteligentes, biología computacional y anteriormente era Vicepresidente de I+D de Tecnología de sensores biométricos en Vital Connect.

Michael O’Reilly, antigio director médico de Masimo Corporation, en Diciembre participó en encuentro de alto nivel entre  Apple y la FDA para hablar de “aplicaciones médicas para móviles”.

Todd Whitehurst, director de desarrollo de hardware en Apple (desde Julio de 2013), antiguo vicepresidente de desarrollo de producto en Senseonics y exvicepresidente de I+D en Palyon Medical, lleva en el desarrollo de dispositivos médicos desde 1999.

Ueyn Block, director de ingeniería técnica en la rama de sensores ópticos de Apple, a la que se unió junto a otros antiguos miembros de C8 MediSensors en Marzo de 2013.

Erno Klaassen, anterior Director Senior de sistemas eléctricos y diseño de IC en St. Jude Medical, se unió a Apple en Febrero de 2013 como Director de Arquitectura de Hardware.

Nancy Dougherty, Ingeniero de Hardware en Apple desde Diciembre de 2013 era anteriormente jefe de hardware en una empresa de tecnología de sensores “wearable”, Sano Intelligence. Anteriomente trabajó como Ingeniero Senior de Electricidad en dispositivos, en Proteus Digital Health.

Otras contrataciones recientes incluyen a Ben Shaffer, ex de Nike (Fuelband); Marcelo Malini Lemago, antoguo director técnico de Cercacor que tiene más de 70 patentes sobre sensores y monitorización de salud y que se unió a Apple este año, Yiming Liu, extrabajador en AccuVein (desarrolladores de un sistema de escaneado venoso) se unió a Apple en Octubre de 2012.

Estos son sólo algunos representantes de una lista mucho más larga de gente que no aparece en las búsquedas, y Apple sigue contratando más, como el puesto de Human Factors/Biometrics Engineer que tienen abierto.

Si recordamos las palabras de Tim Cook en una de sus entrevistas (creo que fue en ATD):

“Todo el campo de sensores está a punt de explotar. Realmente ya lo ha hecho. Ahora está un poco por todas partes, pero con el paso del tiempo, será aún mas evidente, creo yo”.

¿Un reloj para gobernarnos a todos?

Apple consiguió una patente del iWatch (brazalete+reloj) el 21 de Febrero de 2013, utilizando pantallas flexibles… sin embargo, si nos paramos a pensar en la amplitud del campo de la salud y de los “wearables”, no será difícil adquirir la perspectiva de que un reloj no sólo puede que no sea la mejor solución sino que a lo mejor es insuficiente.

Lo primero está el hecho de que mucha gente (un servidor incluido) ha dejado de llevar reloj. Tengo la hora en el ordenador todo el día y cuando estoy fuera si lo necesito lo miro en el teléfono. Para que comprara un reloj no sólo tendría que hacer cosas que considerara que no puedo vivir sin ellas sino que además tendría que estar dentro del precio que estoy dispuesto a pagar y además, si lo tengo que llevar bien ceñido para que pueda decirme mis pulsaciones, mi nivel de oxigenación o si tengo fiebre… me va a costar mucho acostumbrarme. Desde luego, que pueda ver los mensajes de Whatsapp en la pantalla no es lo que me va a provocar un deseo incondicional de comprarlo.

¿Por qué un reloj? ¿por qué no un anillo? ¿por qué no una cinta para la cabeza? ¿por qué no unas plantillas para las zapatillas de deporte? ¿por qué no…?

El reloj puede ser simplemente un primer producto para introducir la marca y asociarla con la fuerza que nos tienen acostumbrados a la salud, pero seguro que ahora mismo están trabajando en más productos.

Y a la vista de las contrataciones, no sé si los fabricantes de maquinaria hospitalaria deberían empezar a considerarse grupo de riesgo, porque a Apple -aparentemente- le costaría relativamente poco montar una división médica para integrar software y dispositivos conectando pacientes y médicos.

Todo se verá. Seguiremos informando

Alf

Propietario de www.faq-mac.com.

12 Comments

  1. jocoloso

    No se vosotros, pero yo ya voy echando de menos una Keynote -con sesión de chat en Faq-Mac paralela, por supuesto.

    Me da un poco igual si presentan el iWatch -o lo que sea- ahora o más adelante, pero de aquí a la WWDC quedan todavía 2 meses, y la última fue en octubre del año pasado.

    He visto los rumores de renovación de productos, así que espero que no todos se hagan “silenciosamente”

  2. turbidux

    No sé si van a presentar lo que llamamos el “iWatch”, pero sin duda, como no presenten algún “wearable”, medios y consumidores se echarán a su cuello como hienas hambrientas. Y lo digo porque parece que Apple llega tarde en este nuevo nuevo nicho, es cierto que ya existían aparatos cuantificadores de pasos, del sueño, y cosas más o menos simples….pero fue a partir de los rumores del iWatch cuando la gente se lanzó como loca a presentar sus relojes ( todos recordamos esa patética presentación de Samsung, presentando su Gear, el día de antes de la keynote de Apple para que no les pillaran con los pantalones bajados). Y Apple simplemente llega tarde porque los demás se han lanzado al mercado, sólo porque el río suena…y no vaya a ser que…
    Así que bueno, a ver si presentan algo interesante, porque yo tampoco llevo reloj.

    Buen artículo, en opinión y en perspectiva.

  3. firewire

    Buen artículo, sí señor.

    Yo solo espero una cosa, que el iWatch no sea rendondo como el render o el Motorola 360. Los relojes históricamente han sido esféricos porque hay unas agujas que giran en un centro y forman una esfera perfecta. Qué sentido hay que se mantenga la forma si desaparecen dichas agujas? Tengo el Pebble y su relación de aspecto de la pantalla es muy buena ya que el texto cabe perfectamente y se lee bien, en vertical, como el iPad. No concibo un texto de una notificación o de cualquier otra cosa en una pantalla esférica, anti estético y poco práctico. Al igual que son poco prácticos los relojes analógicos cuadrados.

  4. yules

    #5 En cierto modo me has pisado el comentario, porque yo creo que esto es una de las cosas que habría que reinventar. La configuración clásica del reloj obedece a que con el progreso de la tecnología el reloj de bolsillo pudo hacerse lo suficientemente pequeño y ligero como para poder llevarse en la muñeca, y lo frágil de los materiales condicionó que se llevase en la parte superior, donde estaba menos expuesto a los golpes y roces.

    Pero esto habría que replantearlo, porque el gesto de consultar el reloj sigue siendo bastante forzado, y aunque no cuesta nada para darle un vistazo a las agujas o a los dígitos de la hora, leer un texto, que requiere algo más de atención, supone mantener este gesto forzado durante demasiado tiempo.

    En mi opinión Samsung se acercó con la forma de la pantalla de su Gear Fit, pero ha tenido que rectificar la disposición de los dígitos porque en el gesto de consultar el reloj, los textos paralelos a la pantalla son bastante ilegibles. Además su diseño implica que se le dota a la pantalla de una curvatura que no necesita, para luego eliminarla en la parte que está en contacto con la muñeca, es decir, la forma prima sobre la función.

    Si el reloj estuviera diseñado para situarse en la parte inferior de la muñeca, el gesto sería más cómodo y los textos en horizontal más legibles, pero ahí está muy expuesto a golpes y roces. No obstante, el que estuviera cubierto un compuesto de cristal de zafiro podría minimizar este efecto.

    Sin embargo, lo que sería realmente reinventar el reloj, y la propuesta más arriesgada, que seguramente provocaría la misma división de opiniones que en su día provocaron el iPhone o el iPad, sería que la pantalla, de forma parecida a la de Samsung, pero quizá más ancha, para permitir hasta 4 líneas de texto en un tamaño legible hasta para vistas cansadas, estuviera situada en el lateral “interior” de la muñeca, la parte que uno suele ver sin esfuerzo y sin hacer movimientos forzados.

    Este concepto toparía con la excesiva curvatura de esta parte de la muñeca y los diversos tamaños de ésta, pero eso podría minimizarse dotándole de una mayor curvatura interior, que luego ser haría menor en la pantalla, al contrario que el diseño del Gear Fit, y haciendo que las partes de la pulsera que están en contacto con las partes “superior e inferior” de la muñeca, donde podrían ir unas baterías largas y delgadas, hicieran una suave pinza, determinada por un cierre corredizo que se ceñiría sobre la cara estrecha externa de la muñeca y cuyo sobrante podría ir alojado en el interior de la parte en contacto con la zona inferior de la muñeca.

    Ésta sí sería una forma condicionada por la función. No tendría por qué ser estéticamente feo, pero seguro que sí que chocaría con muchas ideas preconcebidas y no sería fácil de aceptar a primera vista, por lo que seguramente no sería tan bien acogido como el prototipo de Motorola, pero también fueron acogidos con gran clamor los Lumia, o Windows 8, o los Surface, o la Blackberry Playbook, o la HP Touchpad, etc…

    Quizá hubiéramos visto esto en la Apple de Jobs, después de que él hubiera pulido, con mano de hierro, cualquier detalle que pudiera amargar la experiencia de usuario, pero después de cómo sacaron al mercado iOS 6 e iOS 7, para hardwares de últimos modelos que a duras penas pueden con ellos, tengo serias dudas.

  5. Santiago

    El otro día en la feria de Baselworld me decía el director de desarrollo del nuevo Tissot T-Touch (ese que tiene brújula, altímetro, pulsómetro y tal, alimentado por células solares) que Apple no va a sacar el reloj hasta que no resuelva el problema de la autonomía del cacharro.
    No había tiempo para entrar en más detalles (estábamos en medio de la presentación de la gama de relojes de la marca), así que no sé si eso lo sabía de buena tinta o era una asunción suya.

  6. Alf Post author

    Es cierto que para Apple es mas importante “pillar la idea bien” que presentar algo por presión social o mediática. Y si no lo han resuelto, no lo presentarán.

    Aunque si no lo hacen, se montará una buena.

  7. Alf Post author

    #9 Lo mejor del comentario del director de Tissot es la admisión implícita de que Apple está trabajando en un reloj.

    Sería bueno que les preguntaras si les consta que Apple haya intentado contratar gente de esas empresas relojeras de toda la vida para llevárselos con ellos (que es el otro rumor sobre el iWatch)

  8. Santiago

    #10 El comentario del director (de desarrollo de proyecto, no de la empresa) es, salvo que tenga información de primera mano, una asunción como la de todo el mundo. No es posible que le pregunte nada porque él no da tarjetas, sólo charlas. Nadie del grupo Swatch las da, de hecho.

    Si Apple contrata gente de las empresas de relojería será por el marketing de productos de lujo, no por la relojería en sí (de la misma manera que el actual CEO de A. Lange & Söhne -a mi entender la mejor marca relojera mundial- era antes el director de BMW en Sudáfrica). No hay que olvidar que los llamados “relojes inteligentes” no tienen nada que ver con la relojería, salvo el nombre y que se llevan en la muñeca. Son mundos separados.

    Si Apple no saca el iWatch en septiembre no se armará ni gorda ni flaca. El año pasado por estas fechas ya se empezó con el mismo rumor; llegó septiembre, no salió y no pasó nada. Simplemente se escribieron artículos diciendo por qué era bueno que Apple no lo hubiera sacado. Siempre hay bulas para nuestros muertos favoritos.

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