El primer ministro ruso, Vladimir Putin, ha ordenado la implantación de Linux en sus equipos, proceso que comenzará en 2011 y que finalizará en 2015.
Cada vez son más organizaciones públicas las que deciden utilizar el ‘software’ libre. Sus prestaciones y sobre todo el coste son los factores determinantes para su utilización. El gobierno ruso ha sido el último en anunciar que confía en este tipo de sistemas operativos para gestionar los equipos estatales. Todo apunta a que el sistema escogido es Linux y el gobierno se encargará de desarrollar una licencia propia del sistema para sus ordenadores. Más información en El Mundo