Mis pensamientos sobre Flash

Es muy fácil pensar, en este momento, que Apple y Adobe están enfrentadas en una guerra por el formato Flash. Las declaraciones cruzadas entre los CEOs de la compañía, iniciadas por Steve Jobs con su carta "pensamientos sobre Flash" publicada de forma oficial en la web de Apple y seguidas...

flash_sobre_Icon.jpgEs muy fácil pensar, en este momento, que Apple y Adobe están enfrentadas en una guerra por el formato Flash.

Las declaraciones cruzadas entre los CEOs de la compañía, iniciadas por Steve Jobs con su carta «pensamientos sobre Flash» publicada de forma oficial en la web de Apple y seguidas por una entrevista del CEO de Adobe Shantanu Narayen para el Wall Street Journal hacen pensar que las relaciones entre ambas compañías están en el punto mas bajo de su historia y lo que es peor para todos los usuarios, nada hace pensar que vayan a mejorar lo que definitivamente tiene un perdedor indirecto, o mejor, un daño colateral: los usuarios.

Sin embargo en toda esta historia hay otros factores escondidos tras las cortinas: modelos de negocio que no se han podido repetir, otras empresas que quieren aprovechar esta actual animadversión entre empresas para intentar potenciar sus recursos y desarrollos de software y estándares que no son tan abiertos como parecen además de patentes que permanecen agazapadas esperando a hacerse, mas que públicas, notorias.

Primero están los modelos de negocio

Adobe tuvo muchísimo éxito con un formato basado en Postcript que hoy es de uso común: El PDF. Este acrónimo de Portable Document Format ha supuesto uno de los mayores y mas grandes inventos de Adobe y su éxito es mas que evidente: hoy en día nadie puede concebir un mundo de transacciones documentales sin la presencia del PDF. En un momento determinado, Adobe comprendió que el valor del PDF era tan grande, tan importante que podía amenazar incluso a la existencia de la empresa.

Adobe, pese a su presencia en el mundo del software, es una empresa que en un momento dado es asequible a compra. Hacerse con el software, portfolio de patentes y tecnologías no es algo que esté asequible a todas las empresas, pero si a un selecto grupo de ellas que tienen el poderío económico para poder lanzarse a una aventura de este tipo. Y el PDF realmente lo merecía.

Para evitar este problema, Adobe liberó la especificación de PDF, permitiendo que todo el mundo pudiera crerar, destilar o utilizar el formato. para Adobe era una excelente forma de deshacerse de un formato de éxito que ponía en peligro la existencia de la empresa como tal, pero retuvo algo muy importante: las herramientas de gestión. Todos conocemos las aplicaciones creativas de Adobe, pero uno de los puntales del negocio de Adobe es la gestión de la documentación PDF. Adobe vende, persigue y trabaja de forma muy cercana e incluso íntima con muchas empresas ayudándoles a mantener una gestión documental de la información en PDF, lo que permite a esas empresas ahorrar mucho dinero eliminando el papel (¿para qué almacenar miles de planos de un Colegio de Arquitectos cuando es posible guardarlos en PDF?) y vendiendo soluciones de gestión documental a estamentos laborales y oficiales. Y con este modelo de negocio Adobe gana mucho dinero.

En el caso de Flash, las circunstancias varían, porque en esta tecnología, Adobe tiene un problema: Flash Player tiene o incluye tecnologías propietarias que impiden que la compañía pueda abrir el formato de forma total (y no como hasta ahora, parcial) a todo el mundo. Esta dependencia de estas tecnologías y patentes ha sido o es el primer escollo que ha permitido (mas bien, evitado) que Flash se popularizara como lo ha hecho el PDF. Tu puedes crear un documento d Flash con diferentes aplicaciones (incluso Freehand, antes de pertenecer a Adobe era capaz de creerlo) pero para reproducir el contenido debías pasar inexcusablemente por Flash Player.

La dependencia de estas tecnologías es lo que ha motivado a Jobs a hablar de un formato cerrado. Jobs, por supuesto, no quiere ver las circunstancias en las que se encuentra Flash, atado a tecnologías propietarias: parta el está cerrado. Sin embargo, Apple no tuvo problemas para integrar el formato abierto PDF en su sistema operativo con el beneplácito y la alegría de todos los usuarios de la plataforma: El PDF en Mac OS X es un documento de uso común y en muchos casos se usa de «puente» para conversión de datos y formatos llegados a casos especiales.

Segundo, está la venganza

Jobs, en su carta, habla de diferentes motivos por los que Flash no está disponible para los dispositivos móviles. (casi) todos ellos tienen razones de peso apoyadas en problemas de rendimiento, compatibilidad con la plataforma de Apple, etc, etc … Sin embargo, hay uno de ellos que destaca especialmente porque no tiene nada que ver con Flash y el rendimiento de este en la plataforma móvil.

En la carta de Jobs indica, hablando de las plataforma de desarrollo cruzadas: Adobe ha sido dolorosamente lenta en adoptar las mejoras a la plataforma de Apple. Por ejemplo, aunque Mac OS X lleva distribuyéndose durante 10 años, Adobe solo ha adoptado Cocoa hace dos semanas cuando ha comenzado a distribuir CS5. Adobe ha sido una de las compañías de terceras partes mas importantes en adoptar totalmente a Mac OS X.

Cuando Apple lanzó Mac OS X, ofreció Carbon a los desarrolladores para que pudieran hacer una transición mas suave desde los métodos de programación para Mac OS 7/8/9 hacia Mac OS X. Muchos programadores agradecieron la iniciativa de Apple y las aplicaciones, primero portadas a Carbon para que pudieran ser compatibles con Mac OS 9 y Mac OS X, fueron creciendo y avanzando hacia Cocoa conforme las diferentes versiones de Mac OS X se lanzaban al mercado.

Hubo dos importantes excepciones cuando se lanzó Mac OS X que supusieron para Apple un severo problema con el mercado de usuarios con un componente altamente profesional que la compañía tenía entonces: Quark Xpress y Adobe. Quark a la postre acabó sacando una versión para Mac OS X después de que la compañía lograra desembarazarse de Fred Ebrahimi, el CEO de Quark por aquella época que era manifiestamente enemigo de la plataforma Mac.

Adobe, por su parte, portó, no sin complicaciones y bastantes esfuerzos, sus aplicaciones a Mac OS X, pero basadas en la plataforma Carbon. Portar un programa (o programas) tan complejos de una plataforma a otra no es una tarea fácil y requiere trabajo duro, muchos recursos y una voluntad de hierro. A todo este problema se une las especiales condiciones en las que se mueve Adobe a la hora de escribir código. La herencia de los programas y la particular forma de usar sus propias APIs y su particular estilo de programar hace que los programas de Adobe sean extraordinariamente complejos de portar. Si quieres referencias de esta situación, puedes leer, adicionalmente, Ventilando el desánimo: Los comentarios del autor de Xee sobre el formato PSD, por Juan de Dios Santander que cuenta las desventuras y aventurs de un programador con el formato PSD, ejemplo de cómo funcionan las cosas dentro del código de Adobe. Esto no quiere decir que funcionan mal, pero si son difíciles y muy particulares.

La falta de programas profesionales en Mac OS X para Apple fue toda una puñalada. Se esperaba que en el mercado de la autoedición, que era uno de los puntales importantes de Apple (entonces) estos programas no solo estuvieran disponibles con el lanzamiento de Mac OS X, sino que además rindieran tanto como en su anterior versión para Mac OS 9. El retraso (en el caso de Quark, escandaloso) fue para Apple algo más que una piedra en el zapato y en parte fue la culpa de que la adopción de Mac OS X no fuera tan rápida como hubiera deseado la compañía de Cupertino.

Tercero, está la desidia

Apple ha acusado a Adobe en mas de una ocasión de la desidia de la empresa por implementar Flash en los dispositivos móviles de una forma fiable y sin atascos en el consumo de enegía y en el rendimiento de la aplicación. Y no es el único que lo ha dicho.

Carlos iCaza y Walter Luh, exingenieros de Adobe para las plataformas móviles ya estuvieron advirtiendo a los ejecutivos de Adobe en 2007 de las mismas quejas que Steve Jobs detalló en su pasada carta. Walter y Carlos eran los ingenieros al frente de Flash Lite, y cuando Apple lanzó el iPhone y el iPod Touch trataron de advertir (cuando la mitad de los trabajadores de la unidad de desarrollo para dispositivos móviles de Adobe tenía un iPhone) de la relevancia del dispositivo, pero nadie los hizo caso. En vez de centrarse en el iPhone y en los teléfonos inteligentes, Adobe invirtió en el desarrollo de Flash Lite para teléfonos de gama media con conectividad a internet para reproducir Flash vídeo en estos terminales. Subsecuentemente, Adobe cerró su división móvil en 2007 y sufrido tanto fuga de personal como pérdida de ideas, señalaron ambos ingenieros. Más información sobre los comentarios de ambos ingenieros, mucha de ella en la misma línea que las declaraciones de Jobs, en Wired

Cuarto, están los enterradores

Hay un amplio abanico de personas interesadas en enterrar Flash, por diferentes motivos, desde grandes empresas a usuarios que siguen una moda: la de apedrear a Adobe sin saber muy bien de lo que hablan.

La primera en tirar una piedra, después de Apple, ha sido Microsoft. En un interesante artículo en la bitácora de Microsoft, Dean Hachamovitch General Manager de Internet Explorer recalca que el futuro de la web está basado en HTML 5 y no en Flash. Para Dean, la especificación HTML5 (aún sin terminar) va as ser muy importante en el diseño de sitios, aplicaciones web interactivas y «contenidos ricos». Además la especificación HTML5 describe el uso de vídeo sin especificar un codec específico, añadiendo que H.264 es un formato excelente apostilllando que en Internet Explorer 9 va a ser el único formato de vídeo soportado, cuando se lance en un futuro la nueva versión del navegador de Microsoft. A pesar de todos sus comentarios, el ejecutivo de Microsoft reconoce que en el vídeo en internet sigue predominando Flash y que a pesar de que el formato de Adobe tiene algunos problemas en cuanto a fiabilidad, seguridad y rendimiento, Microsoft seguirá trabajando en conjunto con Adobe para solucionar estos problemas sobre la plataforma Windows.

Para Microsoft, este movimiento alrededor y en contra de Flash es una excelente oportunidad para intentar dar una mayor importancia a su plataforma Silverlight, que nació como un intento por parte de la compañía de Redmond en competir con el formato de Adobe (sobre todo para la distribución de vídeo) y que de momento, ha sido una estrategia que no le ha salido tan bien como esperaba.

Por otro lado están los que de forma inercial, y sin saber muy bien de lo que están hablando, condenan el formato Flash basándose en lecturas de terceros, experiencias propias no siempre achacables al software e Adobe y en general, a una sensación de que es el momento de lapidar a Adobe sin tener una motivación clara y concisa y sin conocer cual es el rendimiento y lo que se espera realmente de la mezcla de HTML5, CSS y Javascript. Una parte importante de los usuario se está dejando llevar por este movimiento, y cualquier voz que intente poner en perspectiva toda esta batalla por los formatos recibe un río de comentarios helados sobre «la futilidad de Flash» y los beneficios de «los nuevos estándares» aunque no tienen realmente claro de lo que hablan y porqué lo hacen. Pero son las sinergias de Internet y así funcionan.

Quinto, el resumen

En las actuales circunstancias, Adobe ha hecho lo que ten´ñai que hacer: volcarse hacia otra plataforma (en este caso, ANdroid) y comenzar a trabajar sobre ella. Android como plataforma no es en absoluto desestimable, y con los años veremos como no solo se acerca a Apple, sino que será capaz de competir con otros participantes de la industria en términos de igualdad, especialmente en el caos de la telefonía móvil y en el nuevo segmento de los «Pads».

A Adobe le queda mucho camino que recorrer, no obstante, para establecer una plataforma Flash sólida en el mercado de los dispositivos móviles. Quizás le ayudara (y mucho) liberar herramientas gratuitas (¿Flash CS Lite?) que permitieran a los usuarios introducirse y cimentar Flash con contenidos basados en software que estuviera al alcance de todo el mundo y no solo de unos pocos privilegiados capaces de pagar los (altos) precios por licencia de las herramientas Flash. Una actitud así hacia la plataforma aseguraría su existencia mucho mas que tratando de combatir en varios frentes de forma simultánea.

Ah!, y que Flash no se cuelgue ayudaría mucho. Pero mucho.

Un artículo de Carlos Burges

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5 comments

  1. Anónimo

    ¡Vaya! Y terminamos dilapidando a Flash diciendo que no se cuelgue ayudaría mucho, pero mucho. Vaya un sofisma.

  2. Anónimo

    yo le echaría un vistazo a este video y tomar una opinión más clara… http://www.youtube.com/watch?v=rfmbZkqORX4

  3. Anónimo

    Se agradece el esfuerzo del artículo, personalmente me ha gustado y las ideas que exponen siempre son bien recibidas.
    Me llama la atención de que muchos anuncien una muerte de Flash, en video imagino que será así, y bien si con ello se gana en rendimiento, pero como diseñador veo muy conflictivo el asunto de «programar» en HTML 5 para hacer lo que actualmente hago en flash, bastante camino he tomado comprendiendo la manera en cómo funciona el flash y cómo optimizar los recursos para que un sitio se despliegue mejor, como para que ahora aprenda otro sistema. Supongo que así tendrá que ser, pero me parece poco productivo.
    Un servidor le concedería una larga vida al flash, pero imagino que esa decisión no está en nosotros 🙁

  4. MACiver

    No entiendo lo que quieres decir.
    Dilapidar= Malgastar los bienes sin prudencia y sin mesura
    Lapidar=apedrear, linchar, matar, aniquilar, eliminar, descalabrar.
    No será ésto último, lo quieres expresar?….

  5. Anónimo

    Macromierda Flash