El ajedrez de Adobe

Adobe, en su primera conferencia Max en Europa está mostrando su estrategia a seguir. Aunque orientada a desarrolladores, las nuevas tecnologías mostradas abren un interesante camino a nuevas formas de entender la experiencia de usuario no solo sobre un navegador, sino también sobre el...

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ximac_opinion.pngAdobe, en su primera conferencia Max en Europa está mostrando su estrategia a seguir. Aunque orientada a desarrolladores, las nuevas tecnologías mostradas abren un interesante camino a nuevas formas de entender la experiencia de usuario no solo sobre un navegador, sino también sobre el escritorio. Debajo de todas las sesiones, los Hand Labs, los Work Shops se está gestando parte del futuro de Adobe, aunque de momento no tiene una forma definida.

Estrategias

Desde la compra de Macromedia, Adobe esta empezando a mostrar una nueva estrategia de futuro a largo plazo. Con las lecciones de Acrobat bien aprendidas, todo el desarrollo de este complejo entramado de aplicaciones y entornos de desarrollo que está mostrando como célula primigenia a los desarrolladores está formando los cimientos de lo que será una nueva línea de negocio. Porque en resumidas cuentas se trata de eso, de negocio.

Lo primero es, pues, situar unos cimientos bien claros y estables entre los desarrolladores y potenciales comerciales de estas tecnologías para que puedan empezar a crear una capa firme y segura sobre la que desplegar aplicaciones …. desde las más sencillas a las más complejas.

A partir de ahí, los desarrolladores y los departamentos comerciales serán los que se encarguen de desplegar estas tecnologías basadas en los motores creados por Adobe que además, son Open Source.

De momento, y hasta ahora, lo que hemos visto en Adobe Max son aplicaciones sencillas que solo muestran en parte el potencial de del entorno y se orientan a usos específicos relacionados, generalmente, con aspectos de lo que mal se llama Web 2.0.

Sin embargo la estrategia de Adobe, por supuesto, apunta más alto.

La partida

Evidentemente, para empezar a escalar una montaña hay que pasar por encima de la primera piedra, y Adobe Max muestra el camino a el salto de esa piedra y el sendero hacia las alturas. El que piense que todo esto va de crear un entorno de desarrollo para crear “aplicaciones divertidas” hace corto en su visión de futuro.

Uno de los puntos fuertes (si no es el punto más fuerte) de todo es la palabra mágica “compatibilidad”. Tanto Windows, como Mac OS como Linux son capaces de mover todo este entorno. En una partida de ajedrez es situar las piezas en sus posiciones.

En esta partida, los primero en salir son los peones. las primeras aplicaciones que hemos visto en el Adobe Max tienen interés, aunque resulta evidente que ya están en el mercado creadas bajo otros tipos de herramientas más convencionales. Pero la creación de elementos similares bajo el entorno Flex-Air-Flash muestra al público (y sobre todo, a los desarrolladores interesados en esta tecnología) que Adobe ha hecho una apuesta firme y que está situando todo su peso para que esto funcione.

Una vez los peones comienzan a avanzar, mostrando al competidor (y al usuario) lo que se viene encima (y sitúan piezas estratégicas en defensa), comienza el asalto.

La segunda fase que posiblemente tendrá lugar a lo largo de los dos próximos años será la creación de servicios y la interconexión de ellos en un hub central. Para el usuario de la calle, el uso de varias aplicaciones será todo lo que necesite de estas nuevas tecnologías … pero para el usuario empresarial o gubernamental habrá soluciones mucho más amplias, mas complejas y que evidentemente, son las que serán economicamente (muy) viables para Adobe.

El despliegue de estas soluciones (quizás, en un plan a 5 años) será lo que apuntale a Adobe con una nueva línea de negocio. Porque “el papel se acaba” y hay que mirar al futuro con la suficiente previsión como para no encontrarse de repente con un precipicio sin caminos alternativos.

Pero más o menos todo esto ya lo hace Google, ¿no?

Si y no. Google aspira a una línea de mercado similar, en la que a una solución integrada completa va (o irá) añadiendo múltiples servicios conforme vaya comprando empresas y añadiendo esas tecnologías a su troncal de negocio.

Adobe, aunque llega un poco tarde a este mainstream tecnológico, tiene dos claras ventajas: la primera es Flash, una auténtica piedra angular en la distribución de contenidos de todo tipo en Internet y la segunda será este entorno de programación sobre el que construirá un puente sobe el precipicio que supondrá la inevitable (temprana o tardía) caída del papel. Junto con el formato PDF y todas sus posibilidades Adobe tiene la opción más discreta (pero quizás, mas efectiva) de colocar grandes flujos de trabajos multiplataforma basados en Flex-Air en los próximos años en grandes corporaciones, organismos gubernamentales y más. Todo ellos, y aunque parezca nimio (que no lo es) sin depender de las veleidades de los actuales sistemas operativos, independientemente de la plataforma sobre la que se integren y de entornos de programación ajenos (e incontrolables).

Resultados? cuando?

Vamos a tener que esperar al menos un año para ver a los desarrolladores moverse con muchísima soltura en estos entornos y al menos un año más para empezar a ver de forma definitiva como todo este conglomerado de tecnologías se aplica de forma transparente entre los usuarios, que no sabrán si está utilizando una aplicación “convencional” o una aplicación sobre Flex-Air-Flash.

El “Pero”

Quizás el único “pero” es una cuestión de …. presentación. Entre todas las aplicaciones que hemos visto a lo largo de estos días lo que más me ha llamado la atención es la absoluta falta de uniformidad en la aplicación de los elementos de interfaz comunes al uso de programas por el usuario. Como muy bien indica Adobe, con este nuevo entorno cada desarrollador podrá generar sus propios elementos de interfaz … pero se impone una pequeña estandarización de elementos en los programas de manera que la utilización de estas aplicaciones por el usuario no suponga un handicap debido a la incapacidad de asociar elementos comunes del interfaz con los efectos o tareas que realizan.

Punto final

Cuando acabe Adobe Max mañana, los desarrolladores no solo se van a llevar una buena inyección de vitaminas por parte de Adobe, sino que vamos a empezar a ver ya de forma muy seria las primeras aplicaciones de escritorio (y fuera del navegador) … quizás en pocos meses. El año que viene promete ser, para Adobe, apasionante.

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2 comentarioss

  1. Alquimista

    ¿Se ha hablado algo de Director? Se supone que estaban preparando una nueva versión…

  2. Redacción

    Que entre todas las conversaciones que tuve con diferente gente de Adobe solo se nombró una vez Director de pasada y me dió la impresión que la mención era de “producto discontinuado ….” así que no se si realmente veremos mas versiones de Director en el futuro. (XiM)