Apple y Microsoft tienen 4.000 misiles nucleares para la Guerra de Patentes

21/05/2012 por Carlos Burges

Cuando Steve Jobs dijo, antes de fallecer, que la guerra contra Android iba a ser "termonuclear" sabía muy bien lo que decía, pero en sus declaraciones  eran además una advertencia a todos aquellos que utilizaran su propiedad intelectual, desarrollada o adquirida. Ahora, junto con Microsoft y otras empresas, han puesto en marcha su arsenal termonuclear compuesto por las patentes adquiridas a Nortel. "The winter is coming".

De forma genérica, Scott Widdowson es un ingeniero normal: la mayoría de los días coge su bicicleta y recorre las 15 millas junto al río Ottawa en Canadá hasta las oficinas de su empresa. Una vez allí se prepara para un día de lectura de especificaciones técnicas, lectura de libros sobre ordenadores o desmontando dispositivos de electrónica de consumo, con un "tester" en una mano y un soldador en la otra.

Pero Widdowson es un especialista. Es uno de los 10 especialistas en ingeniería inversa que trabajan a tiempo completo para una compañía fundada por la unión de empresas que hasta ahora podrías pensar que eran rivales tecnológicos: Apple, Microsoft, Research in Motion, Sony y Ericsson. Esta empresa, llamada Rockstar Consortium y compuesta por 32 personas, se encarga de examinar productos electrónicos de éxito como routers o teléfonos inteligentes y trata de encontrar pruebas de que esos productos infringen un portafolio de 4.000 patentes que una vez pertenecieron a una de las más grandes compañías de telecomunicaciones del mundo hoy desaparecida: Nortel.

Cuando un ingeniero de Rockstar encuentra una evidencia de infringimiento de una patente, la documenta y entonces la empresa contacta con el fabricante y le demanda los correspondientes pagos por la licencia de uso. La solicitud está respaldada por una posible demanda en una corte federal. Ocho de los 32 puestos de trabajo de la empresa corresponden a abogados.

En los dos últimos meses, Rockstar ha iniciado negociaciones de 100 posibles usos indebidos de las patentes de la empresa y gracias al control de las patentes de Nortel, es factible que pueda controlar algunas de las tecnologías que van a ser utilizadas en los teléfonos de la actual y siguiente generación como el LTE y el 3G.

"Seguramente todo el mundo ahí fuera está haciendo un uso indebido" ha comentado el CEO de la empresa, John Veschi, añadiendo que "resulta difícil para mi misionar si hay alguna empresa de alta tecnología ahí fuera que no esté usando alguna de las patentes de nuestro portafolio".

Rockstar tiene sus raíces en las 6.000 patentes que se vendieron por el método de subasta tras la bancarrota del gigante de las telecomunicaciones Nortel, una historia sucia y fea que todavía colea en los juzgados y en la que se despidieron a muchísimos empleados que además se quedaron sin sus beneficios de retiro y sus seguros médicos.

Las patentes se subastaron y muchas empresas intentaron hacerse con este arsenal: Google fue una de ellas pero al final un consorcio de empresas desplazaron al gigante de las búsquedas para quedarse con el Toisón de Oro; entre estas empresas están, sorpresivamente trabajando de forma conjunta, Apple y Microsoft. La empresa Rockstar Bidco fue la ganadora de la subasta y pagó por las patentes la nada desdeñable cantidad de 4.500 millones de dólares,  770 puestos encima de la mesa por RIM, 340 millones por EMC y el resto por las diferentes empresas del consorcio.

La historia de la subaste fue muy curiosa:  El consorcio Rockstar lideró la subasta prácticamente desde el inicio enfrentándose a Google hasta el final. Después de llegar a los 3.000 millones de dólares, ambas partes comenzaron a realizar pujas de 100 en 100 millones de dólares hasta que la compañía de Mountain View se rindió incluso cuando los ejecutivos presentes recibieron permiso de la central de Google para sobrepasar los 3.000 millones de dólares.

Ericsson fue otra de las empresas que optaron por pujar por las patentes por si sola, pero cuando el precio empezó a moverse muy por encima de su presupuesto, decidió unirse al consorcio liderado por Apple.

Otras empresas decidieron retirarse de la puja. Intel se muy pronto, mientras que Huawei, respaldada por el consorcio RPX fue otra de las empresas que se retiró en el momento en el que quedó claro que las empresas más grandes estaban determinadas a quedarse con las patentes para asegurar partes vitales de sus modelos de negocio y no simplemente para explorar posibilidades.

Google, por su parte, llegó a un momento en el que comenzó a portarse de forma extraña al realizar pujas con cifras poco usuales como la distancia entre la Tierra y el Sol y otras cifras extrañas: su última puja fue de 3.141 millones, exactamente la cifra del número Pi. Algunos analistas creen que Google no se tomó en serio la subasta a partir de cierto punto y decidió "pasarlo bien" llamando la atención con sus pujas.

Desde entonces Rockstar Bidco ha cambiado de nombre y ahora se llama Rockstar Consortium y por primera vez la estrategia de las compañías detrás de Rockstar ha quedado clara: la protección de propiedad intelectual. 2.000 de las patentes del portfolio de 6.000 fueron transferidas directamente a algunas de las empresas detrás de Rockstar como Apple y Microsoft. Pero las 4.000 restantes, auténticos misiles nucleares, fueron transferidas a esta empresa que ahora se dedica única y exclusivamente a explotarlas. EMC, que formó parte de este consorcio, se ha quedado fuera del mismo según asegura el propio Veschi.

Rockstar es una empresa curiosa: como no fabrica nada, no puede ser contrademandada por otras empresas por patentes. Eso es algo que Apple o Microsoft no pueden hacer, así que han buscado a alguien que lo haga por ellos, de forma que no se vean enganchadas en larguísimos enfrentamientos que no llevan al final a ninguna parte. Algunos los llamarán Trolles de Patentes pero esta figura legal es posible en Estados Unidos si el Departamento de Justicia lo permite.

El DoJ, por su parte, realizó una investigación al respecto de la compra de estas patentes y la cerró en parte gracias a que Apple y Microsoft prometieron licenciar muchas de las patentes más importantes relacionadas con la comunicación inalámbrica en términos amistosos (FRAND) a aquellas empresas que lo solicitaran.

Pero la nueva compañía no está atada a las promesas que hicieron Apple y Microsoft según Veschi: "Vamos por libre" ha comentado el ejecutivo "Esto no se aplica a nosotros".

Ahora Rockstar puede funcionar de dos maneras muy distintas: haciendo el suficiente dinero para que sus inversores recuperen el dinero aportado licenciando bajo términos FRAND las licencias de Nortel, especialmente aquellas más importantes o simplemente pueden manipular a los competidores de sus inversores impidiendo de forma estratégica a Google y sus socios Android el acceso a sus patentes según explica Colleen Chien, una profesora de leyes de la Universidad de Santa Clara. Ni Microsoft, Ericsson o EMC han querido hacer comentarios acerca de esta historia, y los otros "socios" de Rockstar como Apple no han respondido a las preguntas sobre este tema.

Casi 25 empleados de Rockstar pertenecieron además a Nortel incluyendo directores, ingenieros y abogados, por lo que están muy familiarizados con la propiedad intelectual adquirida.

Ahora, cuando el auténtico negocio está en las plataformas móviles y que comienza a desplegarse la siguiente generación de comunicaciones con el estándar 4G, resulta que muchas de las patentes esenciales para poder desplegar o implementar esta tecnología pertenecen a Rockstar, y por procuración, a Apple y Microsoft, que las pueden utilizar contra sus competidores más directos ya sea en un enfrentamiento directo contra Google como en una guerra de procuración contra los socios de la empresa de Mountain View. Si en alguna ocasión pensaste las razones y los motivos por los que Google se daba tanta prisa en adquirir Motorola Mobility y sus patentes, ahora puedes comprender el origen de sus prisas: la guerra fría en la que las patentes eran armas disuasorias se va a calentar y mucho conforme se comiencen a arrojar entre empresas de forma directa o indirecta estos misiles comprados de los despojos de Nortel y Motorola, que Google ya está usando activamente.

Si alguien pensaba que la guerra entre Apple y Samsung iba a ser el enfrentamiento del siglo entre empresas de tecnología, puede ahora empezar a preparar las palomitas y los refrescos: la cosa se va a calentar aún más a lo largo de los próximos meses.

Puedes leer la historia completa de Apple, Microsoft, Rockstar con otros puntos de vista y muchos más detalles en Wired

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Comentarios
  • #1 por sault el 22/05/2012
    Interesante artículo. Bien hecho!
  • #2 por plastidecor el 22/05/2012
    Al ingeniero genérico Widdowson es a quien tendría que fichar google para que inventara el nuevo engendro que, sin infringir patente alguna, cumpliera el objetivo y encima fuera mejor.