Hoy es el Día de Internet. No tengo muy claro quien se inventó este calendario agnóstico que corre en paralelo con otros muchos y que ha dejado de tener interés salvo a pie de foto cuando los locutores de una emisora de radio dan la hora (una menos en Canarias) los Santos del día (lista de nombres raros, cuanto mas, mejor) y el Día «de lo que toca».
Y hoy toca Internet.
Si uno lo mira bien, no obstante, Internet tiene en su día un sabor especial mas allá de los topicazos del «aviso para navegantes» (que suena ridículo: como si fuéramos Marco Polo camino de la China y tuviéramos que evitar a las Sirenas y sus cánticos) y la enésima alerta de seguridad que siempre pensamos que no nos va a tocar (hasta que nos toca).
En el día de Internet de 2011 se están escribiendo algunos capítulos interesantes de «La Red de redes» (tooooopicazo) en nuestro país. Por una vez, Internet ha dejado de ser en España el refugio de unos señores raros con camiseta negra y gafapasta que hablan de Linux, Mac y el registro de Windows o de niñas candorosas (o no tanto) que buscan fotos de gatitos. O los tíos que la enseñan en Chatroulette. O del porno.
Resulta que por primera vez en España la gente ha sido capaz de organizarse y plantarle cara a un estamento político que sufre de fatiga crónica, no tiene ideas, amuermamiento general, falta de capacidad y sobre todo, corrompido en algunos aspectos hasta la raíz mas profunda del árbol de Adan y Eva (que para contentar a los creacionistas, debió ser el primer árbol en producción de Dios «comiteado vía subversion»).
Mi preocupación, no obstante, no está relacionada con los hechos muy importantes por otra parte, de #acampadasol, #15m, #democraciarealya (hashtags que personalmente suscribo porque yo también estoy hasta los … bueno, ya os podéis hacer una idea) sino cómo va a ser internet dentro de un año justo, el 18 de mayo de 2012.
Me preocupa de forma bastante importante porque el estamento político de este país, que pensaba que eso de «organizarse por las Redes Sociales» solo ocurría en los países donde no había pan para llevarse a la boca o un día de mañana que no fuera una extensión del infierno, se ha dado cuenta que en «menor» medida (pero en condiciones igual de horribles para para los que les toca), esas condiciones de paro, miseria e inseguridad se están dando también en España. Y que un país dócil ha dejado de serlo de repente y no ha hecho falta que nadie se inmolara pegándose fuego delante de la puerta del Congreso de los Diputados. Que la gente se organiza y que hay voluntad, por primera vez desde el final de la Dictadura, de un cambio importante porque el actual modelo no se sostiene por su incapacidad y sobre todo, por la corrupción que ya es algo que ni es ajeno ni tolerable.
De momento, los políticos están pasando de puntillas por este asunto … porque no saben como manejarlo. En Madrid, algunos se apuntan al «pancartismo» y tratan de poner su logotipo delante del movimiento con declaraciones tibias y puños en alto (léase Tomás Gómez) o la vergüenza del PSOE publicando el manifiesto en su web mientras que otros los tratan con el desprecio característico de quien comulga todos los domingos con el correspondiente pobre a la puerta de la iglesia al que arrojarle unas monedas porque si no «no es domingo» (léase Esperanza Aguirre). Pero es el caso que ni unos, ni los otros (ni los de mas allá) están cómodos con lo que está ocurriendo y es fácil adivinar que para que no se repita se han de tomar medidas oportunas, mas allá del lateral político que mande.
Cosas como esta en que la gente piensa por si misma son tan incómodas como piedras en los zapatos y son perfecta excusa para crear un nuevo marco legal que incluya internet como medio de transmisión de nuevos delitos como «promulgar, apoyar o promover una manifestación pública no autorizada». Puede que suene un poco fuerte, incluso «fascista» y restrictivo, pero ahí está la Ley Sinde aprobada, y si ha colado esa colará cualquier cosa si interesa a todos los cocineros del guiso.
La Ley Sinde va a serla primera palada en un foso. Su tarea, mas allá de cerrar 4 o 5 webs de enlaces es crear inseguridad en el usuario sobre lo que está haciendo o dejando de hacer. Y cuando una persona duda y no tiene claro si lo que está haciendo está bien o no, el efecto de autocensura es mucho mas poderoso que una ley restrictiva. Las siguientes paladas vendrán también en forma de proyectos de ley, e incluso leyes llenas de vaguedades y de aplicación difusa (y siempre traumática para el usuario) de forma que palada a palada, se puedan poner los cimientos de internet, porque vamos, está bastante claro que no quieren ponerle puertas a este campo, lo quieren urbanizar.
Por eso, esta noche los políticos soñarán con porno y gatitos. Cuando internet no era un grano en el culo.
Gracias a @Juan_Diaz por la maravillosa idea para el título de este artículo
¡Ejem!… Los cánticos de las sirenas ¿no eran cosa de Ulises? No me suena a mí que Marco Polo viajase a China a través del mar
Son licencias poéticas, hombre, licencias poéticas.
Saludos
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Genial reflexión. Bravo¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
para hacer politica tienes que estar afiliado a un partido. Que es eso de ir a tu aire chaval, no me mees fuera del tiesto con lo que me ha costado hacerme politico de carrera, para acumular poder y dinero.