Un primer plano de la fila Vip del evento «It’s only rock’n’roll, but we like it» muestra a Eric Schmidt, CEO de Google y dimisionado reciente del consejo de dirección de Apple. En ese momento supe que Steve Jobs iba a aparecer en el evento.
He escrito ya sobre la condición de Jobs y cómo la prensa (y en origen, las relaciones publicas de Apple) transmitía la idea de que Steve Jobs se había incorporado a su trabajo con «normalidad». ¿como puede alguien estar a las puertas de la muerte y reincorporarse «con normalidad» a su trabajo? Especialmente una persona como Jobs, con esa afición a la trascendencia, es impensable que el que vuelva sea el mismo que se marchó hace ocho meses.
Así pues, tenía un interés humano por volver a ver a Jobs. Comprobar o siquiera atisbar qué impacto había tenido en él esta cercanía intima con el final de sus días.
Su aparición en el escenario no pudo ser mas definitoria. Famélico, casi frágil. Caminando ligeramente encogido, como transmitiendo físicamente ese miedo imaginario de que los hilos se suelten, las cicatrices se abran y aquello que ahora es suyo, ese hígado que le da la vida, se desprenda, se caiga, se pierda.
Su voz mucho mas aguda de lo habitual, casi rota. Sus brazos, esqueléticos y de piel tirante. Sus intervenciones, breves y rápidamente saliendo de escena (a descansar, presumo, que no tiene el cuerpo para bailes de salón). Sus sentimientos, a flor de piel. Visiblemente emocionado con el aplauso espontáneo de la audiencia, Jobs resumió delante de los periodistas cómo se ve a sí mismo en esta nueva etapa:
«Soy un milagro (viviente)»
Su estilo, siempre directo y al asunto: ha recibido (en este caso no viene al caso la palabra «sufrido») un trasplante de hígado de una persona de veintitantos años que fue tan generosa como para ser donante en caso de que el destino le deparase algo que nadie quiere que ocurra.
Viéndole ahí arriba, dando la cara, luchando una vez mas por lo que cree y por lo que crea, uno no puede dejar de sentir admiración por la pasión que Jobs insufla a todo lo que hace. Sus palabras no ocultan que saben que este tiempo que le queda (ojalá sea mucho) lo va a vivir de prestado y que durante muchos meses vivirá con el miedo a un rechazo.
Es posible que su deseo de que todos seamos tan valientes como su difunto donante sea una gran oportunidad para que ese mensaje de generosidad llegue a sitios y a personas que normalmente no se paran a pensar en ello (ojalá).

Nosotros podemos seguir discutiendo durante semanas si el iPod touch debería tener cámara (que debería), si el IPod nano debería hacer fotos (que debería) o si el precio de los tonos para teléfono móvil son absurdos o razonables. Pero por favor, entre todas estas discusiones -vanas o no- no nos olvidemos de lo más importante que se anunció en esa conferencia: ser donante puede salvar vidas. Las vidas de personas como Steven Paul Jobs, o de personas como tú mismo o tu ser más querido.
Y ¿sabes lo bueno? para hacerte donante, no tienes que esperar a la próxima actualización. Tu sistema operativo es perfectamente válido tal y como es.
Mientras tanto: bienhallado, Steve.
Bonito mensaje al que me apunto ahora mismo.
también hemos ganado lecciones sobre cómo si te haces donante, es posible que en EEUU tu órgano vaya antes a un millonario ceo de una empresa operado en una clínica privada exclusivísma y secretista que a un currito
mucho circo mediatico entorno a un simple jefe de una empresa.
tengo mac, curro con esta herramienta… y que? hasta ahi se llega, pero que jobs estubiera malo, si, me molesto, porque se de su carrera y tal, pero prefiero antes, llorar si e de hacerlo por alguien cercano, que por alguien que ni conozco.
justamente el profesor que me inicio en informatica hace 15 años, murio de cancer de pancreas en el 2001, a ese SI debo decirle namaste, mas aun cuando hable las ultimas horas con el, pero a jobs? como se lo digo? no creo que lea blogs de españa, pero bueno.
calma y paciencia, que sin el, apple tambien salio adelante, pero que no pase como cuando lo hecharon.
Usuario de Mac desde los tiempos del LC y el System 7.0
Usuario de Mac desde los tiempos del LC y el System 7.0
qué uso tan poco útil del tiempo, el mío y el vuestro.
ojalá dedicárais tanto tiempo a 500 millones de chinos que viven en condiciones de pobreza y muchos de los cuales no tienen ni acceso a la sanidad (a internet está claro que no)… sí sí, esos chinos que han fabricado nuestros ipods y nuestros macs…
es un buen día para hacer una donación a alguna ONG, en vez de gastar tanto en cachivaches tecnológicos pseudoinútiles.
os dejo un link por si os sentís generosos y queréis dar algo a los que de verdad lo necesitan.
http://www.google.com
¿Qué te hace suponer que no lo hacemos?
No sé por qué tenéis que escribir con esa entonación tan ofensiva…
Me parece que no tienes mucha idea de la que hablas. Jobs se ha operado en una clínica de la cual se conocen todos los datos, especializada en ese tipo de trasplantes, a la cual acude gente de todo Estados Unidos para hacerse esa operación.
El médico dijo que el hígado se le dió a Jobs porque era la persona de la lista que más urgentemente lo necesitaba. Claro que seguro que tú no le crees.
Por último, Jobs no ha dicho que él se hiciera donante, ni antes, ni durante, ni después.
Muy buen artículo. No hay que establecer paralelismos entre pobres y ricos, jefes de empresa o soldados rasos; Jobs ha demostrado ser diferente, particular y su aporte, único. No puede ser tratado como uno más por los sitios especializados. ¿ Quién es capaz de con un simple anuncio provocar comités de crisis de billones de dólares? ¿ Quién ha cambiado más que él el mercado global del entretenimiento y la tecnologia?