Adobe está mostrando una cintura de cadera envidiable para ir rellenando ciertos huecos que están apareciendo, consecuencia de nuevas tecnologías, en el mercado. El anuncio del lanzamiento de Flex 4, Flash Builder y Flash Catalyst supone algo más que versiones beta de nuevos programas, sino el avance de una estrategia hacia la cobertura de un nuevo nicho de mercado en el que generar jugosos dividendos: El software como servicio (SaS) para las pequeñas y medianas empresas.
Hace unos días pudimos disfrutar de una demostración de estas tecnologías de la mano de Enrique Duvós, Evangelista de Plataforma de Adobe y resultó una experiencia interesante.
Estas tecnologías suelen parecer grandes monstruos de programación en los que hace falta una formación muy grande y unos recursos que quedan absolutamente fuera del campo de visión de la PYME.
Pero no es así.
Voy a tratar de explicar en palabras mundanas como funcionan estos tres lanzamientos y como pueden aprovecharlos los usuarios de a pie.
El flujo de trabajo para crear aplicaciones con el conjunto de estas tres tecnologías pasa a dividirse de una forma muy especial de forma que se pueden trabajar en proyectos colaborativos quitando mucho trabajo especialmente sobre el programador.
Imaginemos que es necesaria una aplicación. Por una parte tenemos al diseñador de la aplicación que va a usar Catalyst para generar un interfaz con todas sus opciones y con el aspecto gráfico que desee. Es más, puedes crear el interfaz gráfico en Illustrator o Photoshop y luego abrirlo con Catalyst para empezar a asignar opciones a cada uno de ellos.
Catalyst asigna ciertas operaciones a cada elemento del interfaz a través de menús contextuales y diferentes opciones. Incluso deja preparado el programa para recibir o emitir conexiones externas o internas a bases de datos u otros datos.
Una vez listo, el proyecto se lleva a Flash Builder, en el que se depura el código usando los sockets de información que deja abiertos Catalyst. Al final la aplicación puede exportarse como una aplicación web, o como una aplicación de escritorio (opción no disponible aún en la Beta, pero que estará disponible en futuras versiones).
La gran ventaja de este sistema es su facilidad. En la demostración pudimos ver como se creaba una aplicación y resulta bastante intuitivo una vez se entiende un poco la mecánica de trabajo.
La primera impresión es que Adobe ha simplificado el proceso de desarrollo sobre su plataforma, pero hay algo más allá. La facilidad de uso de las herramientas, tras una investigación a fondo o un poco de formación, para la realización proyectos SaS (software como servicio) en, para y por las PYMES abre una brecha en las actuales opciones de software del mercado, a las que las empresas no pueden acceder por precio o por la total disociación entre los que piden las empresas y lo que ofrecen los desarrolladores.
Merece la pena bajárselo para jugar. Anque solo sea por eso, hasta puede ser divertido. O igual hasta le ves las posibilidades inmediatas de negocio.