La campaña iPod+iTunes fue sin duda uno de los éxitos de marketing de la era Jobs. Una canción pegadiza, un anuncio icónico, donde sólo el cable (blanco) de los auriculares de Apple destacaba sobre siluetas de bailarines y unos fondos de color dignos del mejor sicotrópico, conformaron una línea de comunicación que se extendió durante años y que se probó tan versátil como para meter dentro del mismo estilo a grupos como U2 o Coldplay.

Pero aquello fue en la era Jobs. En la nueva era Cook, las tarjetas se regalan no sólo para comprar música, sino para comprar películas, libros y, por supuesto, Apps.
No deja de sorprender, sin embargo, que -siendo una única tienda para venderlo todo- Apple haya decidido hacer tarjetas separadas para App Store e iTunes… tal vez temía dejar a algún cliente desorientado si ponía sólo iTunes, o si ponía sólo Apps… puede que muchos usuarios de iPod touch o iPhone o iPad sólo compren apps, y ni se planteen otras secciones de la tienda (máxime cuando en los dispositivos iOS las tiendas están separadas en aplicaciones diferentes -el que compra Apps nunca verá música recomendada y viceversa). Por eso los dos modelos, para que cada uno, los antiguos y los nuevos, puedan identificar el producto que desean.

Por supuesto, con el código de cualquier tarjeta puedes comprar lo que quieras en las tiendas de Apple, no hay división entre unas tiendas y otras (al menos de momento).
Si, yo compré una tarjeta para Apps y puede alquilar una peli sin problemas. Esto lo habrán hecho para los despistados, que hay muchos, así se compran 2 tarjetas una para cada cosa.
Lo que no me gusta es que en la tarjeta no pone el valor nominal, sólo en el cartón…