Apple: la banca como servicio

Como es habitual en Apple, nadie puede decir que no se vio venir, porque son muchos años poniendo, ladrillo a ladrillo, los cimientos para convertirse en la institución de referencia para todos aquellos que quieran comprar productos de Apple.

Estoy seguro de que escribí sobre ello alguna vez, pero ahora soy incapaz de encontrar la referencia (cosas de la edad), pero Apple está trabajando en convertirse en el banco que no es un banco.

Comenzó con una idea “inocente”, similar a la que estaban teniendo otras grandes tecnológicas, pero planificada como solo Apple sabe hacerlo.

Apple Pay: el origen

Apple Pay, aprovechando las tecnologías de pago sin contacto (NFC, Near Field Communication), se convirtió en un éxito instantáneo entre los usuarios de iPhone, de tal manera que los bancos fueron haciendo cola para integrarlo.

Ese entusiasmo inicial, por la disminución del fraude, la dificultad de sustraer una tarjeta electrónica y los millones de clientes incondicionales dispuestos a apostar por dejar de usar papel moneda, ha ido disminuyendo, una vez normalizado (y acaparado el mercado) porque Apple cobra una comisión a los bancos por cada transacción realizada con Apple Pay.

El enclave seguro, Touch ID primero y Face ID después, hizo que Apple Pay funcionara sin incidencias desde el minuto uno. La mayor frustración de sus usuarios se produce cuando una tarjeta aún no es compatible con Apple Pay.

Una vez afianzado el mercado y convertida la novedad en costumbre, era el momento de empezar a ampliar el alcance, incluyendo otro tipo de tarjetas (fidelización, etc.) y documentos oficiales (carnet de conducir, de identidad). Los que escucháis el podcast sabéis por qué Apple (ni ninguna otra “bug-tech” -errata deliberada) puede extender esa compatibilidad a Europa.

Apple Card: que viene el lobo

Después ha llegado la tarjeta de crédito de Apple, Apple Card, de momento limitada geográficamente, pero que -vista la experiencia con Apple Pay y la legión de usuarios devotos de las tecnologías de Apple, en cuanto quiera expandirse a otros países será adoptada con entusiasmo similar.

En este sentido, Apple adquirió hace pocos meses una Startup bancaria en el Reino Unido, lo que apunta a que podría convertirla en la fundación de sus esfuerzos en el sector de pagos en Europa.

Credit Kudos, la empresa que compró Apple, ofrece información y puntuaciones basadas en solicitudes de préstamos extraídas de datos bancarios de transacciones y resultados de préstamos, procedentes del marco de banca abierta del Reino Unido.

La pandemia ha dado un acelerón imprevisto a todos los planes de Apple Pay: un mundo sin dinero “efectivo”, proliferando las recomendaciones de que se pague con tarjeta para evitar el intercambio de virus a través de monedas y billetes.

Incluso los bancos alteraron el límite de dinero que se podía pagar sin necesidad de introducir el código de seguridad de la tarjeta, precisamente para no tener que tocar los terminales de pago.

Lo que era visto como una anomalía, o como cosas de frikis locos por la tecnología, de repente es la normal Cosas veredes, amigo Sancho.

El banco social

Esto te va a parecer notable, pero hace casi diez años, publicados esta noticia: Apple patenta el banco social. En ella describíamos una patente de Apple que describía la idea de un “banco móvil” que podría convertir a iTunes en un banco de microcréditos. La patente describe un sistema por la que un usuario podría publicar una petición para una pequeña cantidad de dinero usando su iPhone, de manera que otros usuarios cercanos pudieran responder aportando rápidamente cantidades.

Suena bastante a lo que hoy conocemos como Bizum. Aunque ya no existe iTunes (excepto para los que viven atrapados en Windows), la idea de que Apple podría utilizar su enorme red de usuarios para gestionar, agilizar y facilitar el préstamo de dinero entre personas, sin necesidad de intermediarios -especialmente en una época en que los bancos se han convertido si no en el enemigo número uno de la gente, al menos en un elemento hostil de nuestra vida, podría ser un golpe de efecto brutal.

La escuela de Apple: la tarjeta iTunes

Hoy ya no nos acordamos, pero durante años Apple fue uno de los grandes gestores de tarjetas prepago, gracias a iTunes. La infraestructura que tuvo que desarrollar para conseguir que sus tarjetas estuvieran en prácticamente cada comercio, gestionando códigos de canjeo y aplicando el crédito instantáneamente a las cuentas de los usuarios, permitió posteriormente el desarrollo de la App Store y todo lo que ha venido después.

Con aquellas tarjetas se podrían comprar canciones, películas, libros, etc. sin problemas y sin tener que rellenar complicados formularios, porque todo se realizaba vinculado a la Apple ID.

Aquellas incursiones en el mundo de las transacciones e intercambio de dinero por bienes fueron una escuela en la que Apple sacó matrícula de honor y que lleva años rentabilizando aplicando lo que aprendió para aumentar y retroalimentar las principales cualidades que la gente reconoce en su marca: seguridad, confianza, valor añadido, satisfacción, comodidad, “simplemente funciona”.

Un nuevo escalón: compra ahora paga después

Apple ha dado un nuevo paso en el mundo de los servicios financieros, anunciando la adopción del modelo “compra ahora, paga después”.

Una de las preguntas que más frecuentemente se realizan tanto “analistos” como peatones es qué podría hacer Apple con tanto dinero. Las respuestas más obvias siempre se orientan a que compre grandes empresas (desde Disney o Warner a Netflix o alguna de juegos).

Sin embargo, pocos han visto que el músculo financiero de Apple precisamente lo que les permite es abordar temas tan peliagudos como los créditos sin que su cuenta de explotación se resienta, al tiempo que cimenta la confianza en la marca de sus usuarios.

Además, el negocio de Apple no es “forrarse” cobrando comisiones, sino que ese servicio le sirva para vender más hardware, software y servicios, que es donde gana dinero de verdad.

Si Apple se plantea crear una disrupción en este segmento financiero, lo tiene muy fácil, porque no vive de las comisiones -a diferencia de las entidades de crédito.

El modelo que se describe es que aquellos clientes que utilicen la aplicación Wallet (Cartera) de Apple para comprar artículos tendrán la opción de no pagarlos en ese momento, sino que lo harán a través de pagos a plazos sin cargos adicionales ni intereses adjuntos.

El formato de pago buy now, pay later se ha vuelto muy popular entre los consumidores y también ha ayudado a los comerciantes a aumentar las ventas.

Repasemos la propuesta: tendrás dos alternativas: comprar equipos de Apple al contado por valor de 2.400€, o pagar 100€ cada mes durante dos años. Pagas lo mismo pero sn que te haga un descosido en el presupuesto mensual o sin que afecte a las vacaciones de la familia.

No hace falta ser muy listo para entender la dinamización del mercado que puede suponer esta propuesta: no sólo clientes que se pasarían meses dudando si comprar o no, sino que aquellos que tienen equipos recientes, podrían comprar uno nuevo sin tener que preocuparse por el precio.

Com nota personal: tengo el último MacBook Air con Intel que salió -y con ventiladores :-(. Si esta opción estuviera disponible hoy, ya tendría un nuevo MacBook Air M1 -o M2!- sobre mi mesa, porque el importe mensual sería indoloro. Tener que pagarlo al contado (o financiarlo) hace que me quede con mi Intel MacBook Air durante varios años más, porque no tengo ningún problema "objetivo" con él.

Por ejemplo, pensemos en las gafas de realidad virtual/aumentada de las que todo el mundo habla. Los rumores la sitúan en un precio que ronda los 2000 dólares. El nivel de adopción a ese precio de contado sería mínimo. Pero el nivel de adopción pagando cómodamente en varios meses puede multiplicar por cien las unidades vendidas. Así que puede que este sea un eslabón necesario y previo para poder proceder con la comercialización del próximo gran producto de Apple.

Es posible que pienses, vale, eso ya lo hacen diversos comercios de manera idéntica ¿cuál es la novedad?

La novedad es que Apple también está planeando financiar los préstamos con su propio balance y tomar decisiones de suscripción de préstamos a través de su propia filial, llamada Apple Financing.

Por lo general, las empresas de tecnología de consumo recurren a los bancos tradicionales para ayudarles a establecer este tipo de infraestructura

Por ejemplo, Apple Card en Estados Unidos en realidad está respaldada por Goldman Sachs.

Apple colabora con Mastercard para ayudarle a configurar su oferta de BNPL. Mastercard tiene un producto de marca blanca y todavía se comunica con los proveedores para hacer posible el proceso. 

Al parecer, Apple Financing también ha obtenido todas las licencias estatales necesarias para emitir los préstamos BNPL.

El futuro

No cabe duda que Apple tiene suficiente en su plato en estos momentos. El tamaño de su negocio es tan grande (da igual si consideras sólo Estados Unidos o piensas en el mundo) que dar servicio a sus clientes ya les va a poner en una de las primeras posiciones de las empresas de crédito.

Así que por el momento no parece necesario que se extienda a otros aspectos, aunque estén relacionados con su negocio. Por ejemplo, televisiones, o lavadoras inteligentes, o todos los periféricos del hogar inteligente…

Apple tiene su Apple Store (y sus tiendas físicas, por supuesto) donde, aunque está muy centrado en vender sus productos y accesorios, si decidiera abrir las puertas a nuevas categorías (especialmente de productos caros, que son los que le interesan) esta posibilidad le convertiría -una vez más- en una apisonadora de competidores que actualmente parecen plenamente establecidos e intocables.

Pero eso será mañana… Seguiremos informando.

Alf

Propietario de www.faq-mac.com.

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