Tanto YouTube como otros servicios de video son una fuente inagotable de entretenimiento: desde vídeos musicales, pasando por tutoriales, explicaciones científicas y divulgativas, hasta películas de corto y largo metraje, por no hablar de los contenidos subidos por los propios usuarios.

No en vano, cada minuto se suben 300 horas de vídeo y cada día se visualizan en YouTube casi cinco mil millones de vídeo.

Son cifras espectaculares, que significan que, sea cual sea tu afición: humor, deporte, ciencia, historia… es imposible que estés al día con todos los contenidos disponibles.

Por eso es necesario poder descargar los vídeos que nos interesan para poder verlos cuando deseamos, sin necesidad de estar conectados a internet o sin consumir enormes cantidades de nuestra preciada batería del móvil por utilizar una conexión inalámbrica.

Hay opciones para los usuarios de Mac a pesar de que aTube Catcher solo exista para Windows, que sirven para tener nuestros vídeos favoritos siempre disponibles en cualquier dispositivo, aunque no tenga conexión a internet.

Otra de las ventajas que suponen la utilización de estos “descargadores” de vídeo son que nos permiten ver los contenidos que nos interesan sin tener que esperar a que pase la publicidad que los sistemas como YouTube insertan antes de que podamos visionar nuestra elección.

La hartura hacia la publicidad es algo de la que es consciente la propia Google (o Alphabet, la empresa madre de Google o YouTube) y por eso ha desarrollado el plan de suscripción YouTube Premium.

YouTube Premium es un sistema de suscripción que permite utilizar YouTube y YouTube Music, sin anuncios. Ofrece un mes de prueba gratuito y luego pasa a costar 11,99€ al mes, pudiendo cancelar la suscripción en cualquier momento.

Sin embargo, ni siquiera pagarla suscripción a YouTube Premium está libre de problemas, como se reconoce en los recursos de ayuda oficiales que ofrece la empresa.

Aunque pagues, puedes tener problemas para descargar vídeos y poder verlos posteriormente, o incluso aunque consigas descargarlos no puedes reproducirlos. Incluso, según se comenta en el documento citado, puede ocurrir que los videos se descarguen con los anuncios incluidos, lo que convierte en un gasto inútil la suscripción a YouTube Premium.

En un mes cualquiera, ocho de cada diez personas entre 18 y 49 años verán vídeos en YouTube, lo que ayuda a explicar que en el último trimestre los ingresos generados por publicidad en YouTube hayan alcanzado los cinco mil millones de dólares.

Las aplicaciones que permiten descargar vídeos de YouTube sin tener que utilizar una suscripción son en muchos casos multiplataforma y están disponibles para Mac, Windows, o Android. 

Además, una vez descargado un vídeo a nuestro ordenador, ya podemos sincronizarlo con nuestro iPhone, iPad o iPod touch para poder verlos donde y cuándo nos interese.

En resumen, si eres un aficionado a ver vídeos en YouTube y quieres poder descargarlos para tenerlos disponibles cuando te interese sin necesidad de tener conexión a internet, deberías probar una aplicación específica que permita realizarlo.

Podrás disfrutar de los contenidos más actuales sincronizándolos en todos tus dispositivos, sin depender de que tengas una buena conexión a internet, sin miedo a que se te acaben los datos y sin que la batería del dispositivo sufra innecesariamente.

¿Qué mas se puede pedir?

In this article


Join the Conversation