Me he comprado un Mac Pro y te cuento por qué, si te interesa, claro – parte II

Antes de empezar, quiero hacer un par de referencias a los comentarios del anterior artículo sobre mi elección frente a la posibilidad de un iMac. No es una justificación, puesto que mi decisión es clara y firme, pero sí una ampliación a los comentarios que hice en el mismo.

Yo entiendo que ciertos modelos de iMac puedan ser más rápidos que un Mac Pro, pero para alcanzar y superar esa velocidad tengo que superar mi presupuesto, que está compuesto no sólo por un ordenador, sino también por una profunda reorganización del almacenamiento disponible, ahora muy fragmentado en diferentes cajas de discos duros externos y soportes que aumentan la cantidad de cables y la complejidad de la estructura de hardware. Con mi presupuesto de 3.000 euros, un Mac Pro de segunda mano, configuración básica por 2.500 euros, bien cuidado y que viene de un profesional me permite disponer de unos euros extra para esta reconfiguración. Un iMac, nuevo con configuración personalizada de hardware más RAM adicional, se va por encima de ese presupuesto.

Al respecto del iMac voy a repetir que está máquina viene con cosas que no necesito.  Ya tengo pantallas, ya tengo teclado y ratón por lo que estoy haciendo un gasto innecesario. No los necesito, y además, en el caso del teclado y el ratón no me puedo desembarazar de ellos, vendiéndolos, hasta dentro de dos años que acabe la garantía, por lo que tengo un dinero cautivo metido dentro de un armario.

Pero lo más importante, y es algo que hay que valorar y que he valorado extensivamente consultando información, comprobando rendimientos y realizando una investigación en toda regla es que sí, el iMac puede en un momento correr más, pero yo no necesito un Ferrari. Necesito un camión. La planificación de mi trabajo implica que el Mac Pro se va a quedar muchas noches renderizando/convirtiendo vídeo “a piñón” y realizando otras tareas intensivas de cálculo. Y sinceramente, el iMac no me ofrece la suficiente confianza para una máquina a la que le voy a exigir mucho más que tareas administrativas como hasta ahora he estado haciendo. Necesito algo que sea muy capaz y que además, sea muy capaz a lo largo del tiempo sin castigar el hardware del mismo porque precisamente está diseñado para este tipo de trabajo que sinceramente, no sé si el iMac va a soportar, porque es un Mac pensado para el usuario de consumo y el prosumer.

Así que de nuevo, un Ferrari es muy atrayente, pero necesito un camión, una máquina que me ofrezca mayor velocidad pero que además, mantenga esa velocidad durante horas, y horas, días y días, de forma constante.

Llegados a este punto, podemos seguir con larguísimas discusiones al respecto de la idoneidad de haber elegido un Mac Pro sobre un iMac, pero ya he hecho la elección y no hay paso atrás.

Y ahora vamos a hablar sobre periféricos.

Periféricos y otras cosas

Empezamos por la mesa, más que nada, como recomendación o truco. Desde hace muchos años utilizó una mesa de oficina que proviene de un Banco. Son mesas pensadas para el trabajo y compré dos a un precio muy bajo provenientes del cambio de mobiliario de una oficina bancaria. Si tienes la posibilidad de hacerte con una mesa de este tipo, localizando dónde se retiran o quien las tiene, te la recomiendo vivamente: son eternas e indestructibles.

Al respecto de la RAM he comprado Kingston: Kingston KTA-MP318E/8G – Module memoria de 8 GB para Apple Mac Pro late 2013 (1866MHz, DDR3, ECC). Hay una diferencia notable de una RAM de marca al respecto de una RAM asiática en cuanto a rendimiento y aunque se habla y se insiste que hay que poner módulos de memoria pareados,  este artículo de OWC al respecto de mezclar RAM (en micros, 3×4 GB + 1×8 GB) te da un rendimiento excelente.

Cables y almacenamiento

Una de las cosas que quería hacer tras cambiar de ordenador era racionalizar la maraña de cables culpa de una acumulación de periféricos a lo largo del tiempo y aprovechar este cambio para modificar específicamente el hardware de almacenamiento para conseguir unificar discos duros externos y que además, ese soporte de hardware fuera compatible en el tiempo con futuros Mac.

En mi entorno tengo claras dos políticas de almacenamiento: la inmediata y la ocasional. La inmediata está compuesta por los dispositivos de almacenamiento que están permanentemente encendidos y que gestionan los archivos del día a día y la ocasional, en la que se incluyen esos discos duros que se usan para segundas copias de seguridad, almacenamiento ocasional, etc.

Para el primer caso quiero la mayor velocidad posible y durante bastantes meses he estado vigilando el precio de las carcasas Thunderbolt para almacenamiento con discos duros de 3,5 del mercado. El gran problema es que hay relativamente pocas, y todas son muy, muy caras.

Precisamente por esto, si estás planificando cambiarte de Mac, una de las primeras cosas que tienes que hacer es imaginar la configuración de periféricos que te gustaría y poner en vigilancia “el mercado” para aprovechar una buena ocasión de adquirir en oferta ese hardware que vas a necesitar en el futuro.

En mi caso, quería una carcasa Thunderbolt para al menos dos discos de 3,5 por una razón sencilla: porque siempre puedo poner un adaptador para conectar una unidad de 2,5 SSD como este: 2.5 “SSD de 3,5” disco duro SATA HDD adaptador del CARRITO JAULA Hot Swap Plug. ¿Recordáis que en primer artículo cité una compra de un disco SSD de 1 TB por el ridículo precio de 65 euros? Pues a ese disco se le suma a esta bandeja adaptadora de 13 euros y un disco de 2 TB que ya tenía que irán todos dentro de esta carcasa de OWC con Thunderbolt que compré a un ridículo precio por debajo de 200 dólares de kilómetro cero.

Así que la parte de almacenamiento inmediato ya la tengo solucionada por un precio extremadamente razonable con un rendimiento profesional.

El segundo paso es el almacenamiento ocasional. Esto es un problema porque casi siempre acabamos añadiendo discos externos y eso implica casi siempre un cable más y un alimentador más. Durante bastante tiempo he estado mirando torres de almacenamiento, es decir, una unidad que me permita incluir varios discos duros en una sola caja, al estilo de la de OWC, pero no sólo dos unidades, sino más. Así puedo aprovechar todos esos discos duros sueltos en los armarios que hasta ahora venía usando con un Dock para dos unidades cuyo funcionamiento es bueno, pero acaba siendo un auténtico rollo ir cambiando discos. Con USB 3.0 me resultaría suficiente para segundas copias de seguridad y almacenamiento general de archivos.

He estado estudiando el mercado de este tipo de dispositivos durante tiempo, para descartar algunas vacas sagradas como Drobo por la mala prensa y comentarios y su excesivo precio. Además el mercado no es excesivamente extenso y lo que hay a precio razonable es “Fabricado en China” con comentarios en general muy negativos. De hecho, un buen amigo me ha dejado una unidad Sharkoon 5-Bay RAID Box para ver si había suerte pero tal como estaba predicho en internet, no funciona con el Mac por USB. No pongo el enlace porque no merece la pena, con todo lo golosa que era.

De momento seguiré tirando del Dock para discos y esperando que salga alguna buena oferta con un dispositivo que sea de confianza. Sospecho que ninguno será barato. Y que va a pasar mucho tiempo.

El siguiente paso es dibujar la estructura de hardware que vas a organizar, es decir, los dispositivos que vas a conectar y los cables que vas a necesitar. Esto te permite tener una idea muy clara de cómo vas a estructurar encima de la mesa todos los dispositivos, los cables que vas a necesitar para conectarlos entre ellos y la cantidad de tomas de corriente necesarias en total. Un consejo al respecto de los que usáis varias regletas: separad la conexión de los periféricos secundarios de los dispositivos principales por una buena razón, que es que si la regleta falla no se llevará por delante aleatoriamente dispositivos aquí y allá, sino rangos completos, lo que te dará una idea muy clara de dónde está el problema eléctrico.

El dibujo de la estructura de hardware no es algo que se realiza en 10 minutos, por muy bueno que seas: tienes que tener en cuenta la ergonomía de acceso a los periféricos, su encendido y apagado si fuera necesario y el ruido que puedan hacer y cómo te va a afectar. Es algo que cuesta planear y al menos yo he hecho 5 bocetos.

Este es uno de mis primeros borradores. Creo que el 3º de 5. El último está todavía más depurado y se han eliminado aún más cables.

Por último está la estructura de cables, es decir, cuantos vas a necesitar, de qué tipo (información que obtendrás del dibujo de la estructura de hardware) y después está la fijación, porque no quiero acabar con una inmensa maraña de cables tal como lo tengo ahora (ya la veréis en el siguiente artículo).

Estuve deambulando en busca de una opción que me permitiera fijarlos a la mesa pero que fueran lo suficientemente accesibles para poder hacer cambios si fuera necesario. En un primer momento estuve mirando unos tubos con cierre de velcro bastante interesantes y también unos sistema de fijación con un plástico que se enrolla sobre los cables, pero cualquier cambio implica prácticamente desmontar todo, así que he optado por fijaciones sobre la mesa utilizando estos soportes de plástico que se fijan con cinta adhesiva de doble cara: LogiLink KAB0039 – Sujeción para cables (10 piezas, 3 tamaños) negro. Según los comentarios, el adhesivo que viene no es muy bueno, pero siempre hay tiempo para cambiarlo por otra cinta adhesiva de doble cara, aunque sospecho que una vez colocados, como no van a recibir ningún tipo de tirón o presión, no se van a mover.

En el siguiente capítulo, y último, os contaré “el montaje”, la parte más divertida de todo este asunto, aunque voy a esperar a que lleguen todos los dispositivos que faltan por lo que puede tardar algunos días.

Parte IParte IIParte III y Almacenamiento

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Alquimista
6 years ago

La sección “Cables y almacenamiento” es la que más te hace añorar al antiguo MacPro… Al final tener algo parecido a MacPro’2012 implica tener más cables y gastarte el doble.

En cuanto a las cintas de doble cara, después de años de haber probado prácticamente todas las del mercado me quedo con Powerstrips sin dudarlo, perfectamente firmes (con cuatro de ellos puedes pegar ese disco duro debajo de la mesa que se aguanta) y perfectamente removible sin dejar rastro.

krollian
6 years ago

Efectivamente, el iMac ofrece rendimiento puro y punta, pero el Mac Pro ofrece modularidad pero u rendimiento mas constante y sostenido, probado por muchos suspiros ya. En tu anterior entrada dedicada a este asunto ya cité a Mitch:

http://www.biscade.com/2014/01/new-mac-pro-scribbles

Mira lo que dice sobre almacenamiento externo:

On storage expansion, there’s been a lot of concern about the lack of putting drives into the new Pro. Frankly, I ran my 2008 machine without any internal disks for years, instead using an Areca 1680x SAS RAID. I’m glad to see this change. There’s lots of consumer-level RAIDs out there under $1000, but I’ve given up on using them–performance is poor and integrity is often questionable.

krollian
Responder a  krollian
6 years ago

uN rendimiento / suspiros -> usuarios

Ejem.

Alquimista
Responder a  krollian
6 years ago

Efectivamente. Apple saca una miniCPU con la intención de que el almacenamiento esté fuera (para que no ocupe en la mesa, decía, ja ja ja), pero años después sigue sin aparecer un sistema de almacenamiento multi discos que sea fiable y rápido. ¿Tendrá que sacar Apple una versión renovada del Xserve RAID equipada con Thunderbolt para dar ejemplo?

erretxea
6 years ago

Me gustaría ver esa “mesa de banco”.

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