Los rumores dan dinero. En faq-Mac hemos hablado mucho sobre los rumores, generalmente en contra, porque se hace un uso comercial de los mismos y sobre todo, porque resulta un recurso barato para atraer público que evidentemente, se transformará en dinero incluso cuando se miente descaradamente y aún así se publica.
Pero qué narices… Hablemos de rumores, de la mecánica de los mismos y del nuevo modelo de negocio del despiece y es que yo no se sí ocurrirá lo mismo con otros dispositivos, pero con Apple cada vez que un señor asiático saca un tornillo de una fábrica inmediatamente se le asigna un valor iPhonístico y empiezan los rumores.
Pero todo esto no es más que otro modelo de negocio.
Hace algunos años, no más de tres, con frecuencia llegaban a esta redacción correos de fabricantes chinos pocas semanas antes del lanzamiento de la nueva generación de iPhone de turno ofreciendo de forma «exclusiva» diseños de las fundas que estaban preparando. El objetivo para esas empresas era conseguir enlaces a su web y evidentemente las fundas de las que te enviaban imágenes, casi siempre cosas cochambrosas en goma, no tenían nada que ver con los modelos de móvil que lanzaba Apple. La primera vez te podían pillar, pero más no. Aunque a muchos los pillaron una y otra vez, pero claro, era muy cómodo tirar de ese tipo de contenidos.
Al final, claro, el modelo de negocio de las fundas chinas acabó pasando porque por defecto siempre fallaban, pero encontraron uno mucho mejor, mucho más fino y en el que nosotros, los medios y los usuarios, hacemos de puente para negocios más lucrativos, las piezas.
El problema de la piezas filtradas es, en cierta manera, el mismo que el de los ovnis. Cuando vemos una foto de una supuesta nave extraterrestre está siempre borrosa o no es más que un punto de luz movido en una foto.
A las fotos de las piezas en general les pasa lo mismo, A PESAR DE QUE CUALQUIER PERSONA PUEDE SACAR UNAS FOTOS MUY APARENTES INCLUSO CON UN SMARTPHONE MEDIOCRE Y SOLO CON UN PAR DE SEGUNDOS PARA ENFOCAR. Así que aún con todos esos estupendísimos móviles con cámaras increíbles, todavía no tenemos una foto de un ovni con definición, detalles y con unos cuantos megapíxeles… de la misma forma que no tenemos una foto de una supuesta pieza del iPhone «en condiciones» (iFixit quality). Fantabuloso.
Pero volvamos a “las piezas”.
Desde el punto de vista de las personas que estamos al otro lado de la pantalla solo podemos ver una mínima parte del iceberg de este negocio. La percepción que tenemos al respecto de todas estas supuestas filtraciones de piezas es que aquellos que las publican buscan desde prestigio ante los lectores (que es muy habitual) a todo lo económicamente relacionado con un sitio web, desde impresiones de banners a enlaces externos que mejoran el posicionamiento de la web. Bueno, esto es más o menos legítimo porque siempre gusta tener una exclusiva siempre, claro, que la pieza en cuestión sea real. Cosa que casi nunca es.
Para ver la totalidad de este negocio, del que la publicación de fotos de piezas es solo un fleco colateral, tenemos que viajar a China.
China es un mercado muy amplio que surte de electrónica de consumo a todo el mundo. Dentro de la industria de la electrónica hay muchos niveles, desde las empresas que se dedican a fabricar diseños de referencia puros o modificados para grandes fabricantes a empresas que fabrican diseños a medida pasando por toda una gama de empresas medianas, menores, subsidiarias, etc hasta llegar a la parte oscura de la pirámide en la que hay empresas con pocos escrúpulos cuyo modelo de negocio es el parasitismo. Y dentro de todas estas empresas hay ingenieros con un nivel elevadísimo en un país donde la electrónica de consumo forma parte muy importante del tejido industrial. Son ingenieros capaces de “leer” una pieza, sus circuitos y sus chips al mismo nivel que un experimentado mecánico de coches es capaz de identificar una pieza de un motor y asignarla a un modelo y todas sus posibilidades de uso.
Uno de los grandes problemas al respecto de las piezas originales del iPhone filtradas, y cuando digo originales es porque realmente pertenecen al iPhone, es que están atadas por fuertes acuerdos legales. La empresa que las fabrica firma un contrato de confidencialidad que abarca a todos los empleados al respecto de lo que están fabricando lo que es normal en toda la industria. Así, bajo estos acuerdos, las piezas defectuosas son destruidas, y en general, se mantiene una muy elevada y estricta política de seguridad de todo lo que entra y sale de las cadenas de montaje.
Siempre puede ocurrir que un empleado se lleve una pieza, casi siempre por otros motivos más allá de la prensa en internet que son los económicamente menos interesantes, pero se juega no solo perder su puesto de trabajo sino además ir a la cárcel acusado de espionaje industrial por motivos evidentes: estos fabricantes buscan proteger su cliente (en este caso, Apple) ya que es una fuente de ingresos con una estabilidad que no ofrecen otras empresas y necesitan cabezas de turco para mostrar que “no se andan con chiquitas” ante el resto de empleados en cuestiones de seguridad.
Pero, ¿si no es para prensa, qué tienen de importante esas piezas?
Su diseño.
Apple pone mucho trabajo, mucho esfuerzo y mucha dedicación en construir diseños de referencia para sus dispositivos empleando a los mejores cerebros que puede contratar y eso se refleja en sus productos que son utilizados como auténticos Codex para aprender lo que permite a empresas de electrónica “oscuras” dar varios saltos generacionales en conocimiento sin gastar un yuan en investigación y desarrollo.
Estas empresas utilizan este conocimiento de varias formas prácticas que van desde la fabricación de counterfeits, iPhones falsos para surtir al mercado de réplicas chino, a la aplicación de ese conocimiento para terceros, oscuros fabricantes de teléfonos de segunda y tercera y otros dispositivos electrónicos, hasta la fabricación de piezas de repuesto no oficiales para todo el mundo, un negocio redondo y que da muchísimos beneficios.
Éstas, generalmente, son las piezas que se filtran porque no están atadas a ningún tipo de protección legal. Prototipos basados en diseños de referencia de Apple que son muy parecidas, pero no son de Apple. Muchas veces incluso son evoluciones de piezas para modelos actuales que se utilizan en counterfeits o como piezas de recambio, pero nada tienen que ver con los nuevos modelos. Hay, dentro de la prensa, quien modifica esas fotografías para ofrecer un aspecto de mayor verosimilitud, añadiendo textos para luego crear versiones de baja calidad de esas fotos y darles una pátina de autenticidad y adicionalmente, esconder en la medida de lo posible los defectos de la manipulación gráfica. Son los flecos que vemos.
Sí, por supuesto, hay alguna pieza “oficial” que se filtra, pero el porcentaje es tan pequeño y es tan difícil de identificarlas frente a todo el resto de parafernalia que casi siempre pasan desapercibidas.
¿Por qué entonces no se esperan al producto final y poder acceder sin «problemas legales» a ese conocimiento? Simplemente porque llegarían tarde y en un mundo tan altamente competitivo como es el de la fabricación de electrónica en China, llegar tarde es comer migas.
Ahora ya sabes como funciona esto “de las piezas”. Es el momento en el que puedes (y debes) empezar a aplicar tu propio criterio.
Muy bueno, Carlos
Buenisimo.
Si, muy bueno, y es por eso que Faq-Maq goza de ese prestigio y un aire de seriedad del que carece la competencia.
Competencia que también miramos, mas que nada por enterarnos de esos chismes y demás rumores, pero para las cosas serias ya tenemos Faq-Mac!
Saludos
Maties Canyelles
Estupendos artículos. Gracias Carlos.
Lo leo tarde pero excelente artículo. Por eso faq-mac es lo que es y no un mero recopilador de noticias de internet como los otros.