Una tecnología innovadora contra el cáncer

La comunidad de científicos financiados con fondos comunitarios no ceja en su lucha contra el cáncer. Un equipo neerlandés ha logrado aumentar la dosis de quimioterapia que recibe un tumor y abierto la posibilidad de reducir sus efectos secundarios gracias a la combinación de imagen por resonancia magnética (IRM) y ultrasonidos.

Su investigación ha recibido fondos del proyecto SONODRUGS («Administración de fármacos controlada por imagen e inducida por ultrasonidos»), financiado con cerca de 10,8 millones de euros mediante el tema «Nanociencias, nanotecnologías, materiales y nuevas tecnologías de producción» (NMP) del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea.

La Universidad Tecnológica de Eindhoven colaboró con Philips Electronics para crear una tecnología sofisticada que puede beneficiar a los pacientes. El equipo realizó la primera demostración de esta técnica en un estudio preclínico de prueba de concepto.

Cerca de la mitad de pacientes a los que se diagnostica cáncer reciben tratamiento de quimioterapia. Los fármacos administrados recorren el torrente sanguíneo destruyendo células de división rápida como las del cáncer, pero no hacen distinciones y también dañan células sanas en división de distintas partes del organismo como la médula espinal, el pelo y las mucosas. Los pacientes sufren una serie de efectos secundarios como neutropenia, anemia (un descenso de la cantidad de glóbulos blancos y rojos respectivamente) y hemorragias.

Algunas voces en el entorno científico admiten la complejidad de la quimioterapia en el sentido de que se extiende por todo el organismo y no se absorbe de forma homogénea, es decir, algunas zonas no reciben la dosis necesaria.

Dirigidos por Holger Grüll de Eindhoven, el equipo creó un método de administración para solucionar este problema. Los pacientes se someten a un examen mediante IRM que permite conocer la ubicación y el tamaño del tumor.

A los pacientes se les inyectan liposomas, partículas pequeñas sensibles a la temperatura que contienen un agente de contraste para el IRM y un fármaco de quimioterapia, que se desplazan por el torrente sanguíneo hasta que alcanzan su objetivo, el tumor. El agente de contraste se desplaza junto al fármaco, lo que permite seguir la trayectoria del último por el organismo y localizarlo una vez llega al tumor y al tejido que lo rodea. En esta fase se utiliza un haz de ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU) para destruir los liposomas y administrar el fármaco en el emplazamiento del tumor.

Los autores del estudio referido evaluaron la absorción de la doxorubicina, un agente anticáncer, en ratas. Descubrieron que su absorción era entre dos y cinco veces mayor en tumores inducidos que mediante la administración normal de quimioterapia.

«En algunos tumores existe una parte central a la que no llega sangre, y por ello la quimioterapia no alcanza dicha zona y no puede eliminarla», informó Matthew Harris de Philips Research.

El equipo indicó que el sistema prototipo está basado en un escáner Sonalleve 3-Tesla MRI-HIFU, utilizado normalmente para tratar miomas uterinos, que son tumores dolorosos y benignos que se forman en la capa muscular del útero. El escáner de IRM combinado con ultrasonidos de alta intensidad señala y elimina los miomas por ablación, es decir, cortando las células no deseadas.

Esta prueba de concepto se publicó en la revista Journal of Controlled Release en febrero de 2011.

Para más información:

Universidad Tecnológica de Eindhoven:

http://w3.tue.nl/en/

SONODRUGS:

http://www.sonodrugs.eu/

Fuente: Cordis

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