A lo largo de los años, la toma de huellas dactilares ha pasado de ser un aparatoso proceso con tinta a simplemente consistir en presionar los dedos en las pantallas de un sensor. Existen incluso algunos sistemas sin contacto, que funcionan a una distancia corta.
En la actualidad, una empresa ha desarrollado un prototipo de dispositivo capaz de escanear las huellas dactilares hasta a dos metros de distancia, un enfoque que podría resultar especialmente útil en los controles de seguridad de lugares como Irak y Afganistán.
El dispositivo, llamado AIRprint, está siendo desarrollado por Advanced Optical Systems (AOS). Detecta las huellas dactilares enviando luz polarizada a la mano de una persona y analizando el reflejo con dos cámaras configuradas para detectar diferentes polarizaciones.
Joel Burcham, director de proyectos de la empresa con sede en Huntsville, Alabama, afirma que AIRprint podría ayudar a mejorar la eficiencia de las autorizaciones en una gran cantidad de escenarios. En lugar de teclear un código o presionar los dedos en un escáner, los individuos simplemente sostendrían levantada una mano y caminarían hacia una puerta de seguridad, mientras el dispositivo comprueba su identidad. «Estamos intentando averiguar en qué lugares los métodos estándar resultan molestos», afirma Burcham. Por ejemplo, AIRprint podría vincularse a un sistema de tarjetas para fichar la hora, afirma, para ayudar a evitar los estancamientos en las plantas de fabricación al principio o al final de la jornada laboral.
Con un tamaño ligeramente más pequeño que una caja de pañuelos cuadrados, AIRprint alberga dos cámaras de 1,3 megapíxeles y una fuente de luz polarizada. Una cámara recibe la luz polarizada horizontalmente, mientras que la otra recibe la luz polarizada verticalmente. Cuando la luz golpea un dedo, las crestas de la huella digital reflejan una polarización de la luz, mientras que los valles reflejan otra. «Ahí es donde reside lo más importante, porque si nos fijamos en una imagen sin ningún tipo de polarización, podemos observar de algún modo las huellas dactilares, aunque no demasiado bien», afirma Burcham. Al separar la polarización vertical y la horizontal, el dispositivo es capaz de superponer esas imágenes para producir una huella digital exacta, que se envía a un ordenador para la verificación.
Más información en MIT