Las Torres Texaco, el Macintosh y la historia de Apple

Los edificios principales que tenía Apple en Bandley Drive en Cupertino tenían unas numeraciones verdaderamente aburridas (Bandley 1, Bandley 3, etc.), pero desde el principio el equipo que desarrollaba Lisa imprimió carácter dando a los edificios que ocupaban nombres más interesantes. La oficina original del equipo Lisa estaba junto a un restaurante llamado Good Earth (que de hecho, fue la oficina original de Apple en Cupertino), así que lo llamaban el edificio “Good Earth” [Buena Tierra]. Cuando el equipo creció y necesitaron ampliar el espacio que ocupaban, anexionaron dos suites de oficinas cercanas que llamaron “Scorched Earth” [Tierra Quemada] (porque alojaba a los ingenieros de hardware, que eran todos fumadores) y “Salt of the Earth” [Sal de la Tierra].

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Cuando el equipo de Lisa se convirtió en una división independiente, allá por 1980, se pasaron a un edificio de oficinas en dos plantas a un par de manzanas del edificio principal que estaba en Bandley Drive. Todos estaban tan impresionados de tener dos plantas (todos los edificios de Apple eran de una sola planta) que el edificio fue apodado “Taco Towers”, aunque nadie está seguro de dónde salió la parte “Taco”.

texaco-logo.jpgEn Diciembre de 1980, el embrión del equipo Macintosh seguía residiendo en el edificio Good Earth, que había sido abandonado por el equipo Lisa para irse a las Torres Taco a primeros de año. Cuando Steve Jobs se hizo cargo del proyecto, se cambió a un nuevo edificio que era suficientemente grande para dar cabida a quince o veinte personas, a unas manzanas de distancia del principal campus de Apple en la esquina sureste de Stevens Creek Boulevard y Saratoga-Sunnyvale Road.

Había una gasolinera Texaco en la esquina, y un edificio de oficinas de dos plantas, pequeño, marrón, con paneles de madera, detrás de ella, el tipo de edificio que utilizan gestorías y agentes de seguros. Apple alquiló la planta superior, que tenía cuatro pequeñas oficinas separadas por un pasillo, dos a cada lado. Por la proximidad de la gasolinera y lo alto de la segunda planta, así como por el parecido sonoro entre “Taco” y “Texaco”, el edificio rápidamente empezó a ser llamado “Texaco Towers” [Torres Texaco].

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Mapa del campus de Apple en Cupertino (autor Gussisaurio). Clic para ampliar

Burrell Smith y Brian Howard ocuparon la parte del edificio más cercana a la gasolinera y construyeron un laboratorio de hardware, mientras que Bud Tribble y Jef Raskin pusieron sus trastos en el otro lado, instalando mesas con prototipos de ordenadores Lisa para usarlos en el desarrollo de software. La oficina de Bud tenía cuatro mesas, pero él era el único que lo ocupaba al principio. Steve no tenía oficina allí, pero normalmente se pasaba de visita a última hora de la tarde.

En una de las esquinas de la oficina de Bud, en una de las mesas libres, estaba el prototipo de Macintosh 68000, con las conexiones hechas a mano por el propio Burrell, el único que había en esos momentos, aunque tanto Brian Howard como Dan Kottke habían empezado a montar otros adicionales. Bud había escrito una ROM de arranque que llenaba la pantalla con la palabra “hello”[Hola], dibujada en un pequeño bitmap que medía treinta y dos píxeles de ancho para que fuera fácil de dibujar, que demostraba las capacidades de vídeo del prototipo y el distintivo texto negro sobre blanco.

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Andy Hertzfeld y Burrell Smith en enero de 1983 (Folklore)

Cuando Andy Hertzfeld comenzó a trabajar en el proyecto en Febrero de 1981, ocupó la vieja mesa de Jef en la oficina adyacente a la de Bud. Mesa a mesa, las Torres Texaco comenzaron a llenarse, a medida que se iban reclutando nuevos miembros del equipo, como Collette Askeland para diseñar las placas de PC, o Ed Riddle para trabajar en el hardware del teclado. Cuando George Crow comenzó, no había una oficina disponible para él, así que puso una mesa en la zona común y comenzó el diseño de la placa analógica ahí mismo.

Burrell y Andy Hertzfeld solían comer en Cicero’s Pizza, que era un viejo restaurante de Cupertino que estaba cruzando la calle. Tenían una máquina de videojuegos con el Defender, a la que solían jugar mientras esperaban a que les sirvieran la comida. También solían acudir al Cicero’s a eso de las cuatro de la tarde todos los días para otra partida de Defender; Burrell era tan bueno que podía jugar el juego completo en sólo quince minutos.

En Mayo de 1981, Steve se quejó de que nuestras oficinas no parecían suficientemente animadas, y dio permiso para comprar una cadena estéreo portátil para la oficina con cargo a Apple. Burrell y Andy Hertzfeld salieron corriendo a comprarla, antes de que cambiara de idea. A partir de ese momento, solían poner cintas cassette por las noches o en los fines de semana, cuando no había nadie a quien pudieran molestar.

A principios de 1982, el equipo Mac ya no cabía en las Texaco Towers y era obvio que en poco tiempo iban a tener que trasladarse a unas oficinas más grandes. Steve decidió que el equipo volviera al campus principal de Apple, a Bandley 4, que tenía espacio suficiente para más de 50 personas. El Macintosh basado en 68000 nació en el edificio Good Earth, pero realmente donde tomó cuerpo fue en las Torres Texaco, pasando de un prometedor proyecto de investigación a un producto comercial que cambiaría el mundo.

Invasión de las Torres Texaco

El equipo Macintosh había jurado el máximo secreto sobre el proyecto. Fueron trasladados al piso superior de una oficina anónima de dos pisos, a unas dos manzanas de distancia del complejo Apple en Bandley Drive. No había identificación en la puerta. La vista era la de una gasolinera Texaco… de ahí el nombre de “Texaco Towers” que recibió el nuevo cuartel de desarrollo del equipo Macintosh. Steve Jobs solía ir de visita varias veces al día para estar encima de nuestros progresos. En esas visitas se alternaba entre “cheerleader” [animador] y “padre estricto.” Siempre presente estaba su entusiasmo, su dedicación al diseño excelente y su constante exhortación a mantener el proyecto confidencial.

El concepto de Jef Raskin para el Macintosh era un ordenador “portátil” con un teclado que rotaba para tapar y proteger una pequeña pantalla CRT rectangular junto a la disquetera. Un día Steve se dejó caer por las Texaco Towers para anunciar que el nuevo tema era “espacio mínimo ocupado en la mesa” en vez de “portabilidad”. Había estado en un centro comercial el fin de semana y había estado mirando “aparatos electrodomésticos.” Este término iba a tener un uso considerable en el márketing de los años siguientes.

joan_baez.jpgTerry Oyama y Jerry Manock comenzaron de inmediato a dibujar un diseño que tenía el CRT sobre la disquetera y la placa base, que le daba la mínima planta deseada. Para evitar un aspecto demasiado geométrico con bordes afilados que pensamos sería intimidante para el usuario, empleamos radios en las esquinas y una gran bisel en la parte trasera. Otro objetivo fue hacer de la parte trasera del ordenador (que el equipo era consciente de que podría ser visible para alguien que estuviera de visita en la oficina del usuario) tan agradable estéticamente como la parte frontal. Terry y Jerry Manock habían viajado a la feria de Hanover (Alemania) anteriormente y sabían que esto era algo completamente diferente a lo que se estaba haciendo hasta ese momento. Por razones similares, el equipo intentó trabajar la “gestión del cableado” de una forma estética en vez del “nido de ratas” que todavía hoy es habitual en equipos informáticos.

Una tarde, cuando el proyecto estaba en fase avanzada, Steve Jobs irrumpió por la puerta, sin avisar, en un estado de ánimo exuberante. Traía dos invitadas… Joan Baez y su hermana, Mimi Farina. Steve había estado comiendo con ellas cerca y aparentemente no pudo contenerse cuando Joan le preguntó qué ordenador debería comprar para su hijo, Gabe.

No sólo le contó el proyecto Macintosh que estaba en desarrollo sino que decidió enseñárselo también. El equipo se quedó de piedra, doblemente perplejos ante la revelación del proyecto secreto a un extraño… ¡que casualmente era una celebridad enorme! Si Steve Jobs obligó a Joan Baez y su hermana a firmar un acuerdo de confidencialidad, nadie lo vió nunca.

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