Crean una cerámica tan fuerte y resistente como el acero

Ingenieros del Departamento de Ciencia de los Materiales e Ingeniería de la Universidad de California en Berkeley han ideado una técnica para fabricar cerámicas igual de fuertes y resistentes que el acero. Para ello ha imitado la estructura del nácar, que se encuentra en la cocha de algunos crustáceos, y que se caracteriza por ser porosa y tremendamente resistente. Para biomimetizar, los científicos han creado una serie de microcapas de óxido de aluminio entre las que han infiltrado un polímero que actúa como pegamento y que impide que el nuevo material se haga pedazos, como las cerámicas convencionales.

Pese a que la investigación está todavía en una fase incipiente, sus creadores esperan que esta cerámica pueda aplicarse en cosas hasta ahora impensables, como para fabricar la estructura de un coche o como elemento estructural de edificios energéticamente eficientes.

Investigadores de la Universidad de California en Berkeley han desarrollado un método para fabricar un material parecido al nácar. Este nuevo material tiene propiedades mecánicas similares a las del acero y es la cerámica más resistente jamás creada en un laboratorio. Este nuevo método podría ser el punto de partida para usar la cerámica como material estructural en edificios o como chasis de coches ligeros y fuertes.

Las cerámicas son duras y muy ligeras, pero es complicado construir nada con ellas porque se haría añicos como un plato. Los científicos han estado intentando mimetizar materiales de la naturaleza que combinen fuerza y resistencia. Lo más cercano que han encontrado es el nácar, un material poroso pero enormemente resistente, que se encuentra en la concha de ciertos crustáceos.

El nácar combina láminas de carbonato de calcio con una proteína que funciona como pegamento para formar una estructura que es 3.000 veces más resistente que el carbonato de calcio y la proteína por separado. Habitualmente, cuando los científicos hacen compuestos de este tipo en el laboratorio, las propiedades del material resultante no alcanzan un porcentaje de resistencia tan alta respecto a los componentes de los que procede.

Durante años, los ingenieros han intentado diseñar nuevos materiales basados en materiales muy fuertes, como el nácar o nuestros propios huesos. Ahora, la cerámica ideada por Berkeley indica que tomar como inspiración la naturaleza para sintetizar mejores materiales puede funcionar.

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