Apple hace un excelente negocio integrando los servicios .Mac con sus diferentes aplicaciones aunque los servicios que ofrece en muchos casos son causa de discusión entre los usuarios por falta de rendimiento y fiabilidad de Apple.
Citando una investigación de NPD, Computerworld informa que la versión en caja de.mac es el segundo producto más popular de Apple este año a pesar de su precio, que es para el usuario español de 99 euros.
Sin embargo, muchos usuarios esperan algo más cuando abren la caja de .Mac para encontrar que simplemente hay un acuerdo de licencia y una contraseña que activa los servicios, lo que además es de alguna manera ecológicamente reprobable.
En general, los usuarios se quejan especialmente de la lentitud de los servicios de .Mac especialmente en el acceso al alojamiento remoto conocido como iDisk.
En Europa esta situación es aún más flagrante, y no hace mucho tiempo Apple tuvo que salir al quite de las quejas de muchos usuarios de la lentitud de .Mac especialmente a la hora de mostrar una de las nuevas características de .Mac que han acompañado casi el lanzamiento de Leopard, Web Gallery.
En los foros de soporte de Apple hace tiempo que se habla de la lentitud de .Mac a la hora de mostrar las Galerías Web o los sitios creados con iWeb. Tras varias investigaciones, los usuarios pudieron comprobar que estas dos características tenían el ancho de banda limitado a 80 Kb/s. Apple contestó a uno de esos usuarios, indicando que están investigando el asunto, y proponiendo una serie de pruebas y solicitando información de los proveedores de internet con los que ocurre este problema, así como de versiones de navegador, ordenadores en los que ocurre, etc.
Sin embargo el problema de las .Mac es que frente a algunos servicios que funcionan muy bien y convierten esta suite de conectividad en una característica indispensable (especialmente a la hora de la sincronización entre ordenadores), en otros muchos casos, como es el caso del alojamiento, la falta de características como la ausencia de PHP, el uso de CGIs u otros servicios habituales en alojamientos con precios incluso más bajos hacen de un producto de Apple algo que podría funcionar perfectamente a nivel semiprofesional, pero que se queda en algo para el usuario del «hogar», perdiendo un interesante mercado profesional.