Verbatim SSD SATA III, parte IV: La unidad, instalando el disco

19/03/2012 por Carlos Burges

Durante las pasadas tres entregas hemos estado hablando de las razones por las que hemos decidido dar el salto a un SSD, preparando nuestro disco de origen para copiar los datos a nuestro nuevo SSD Verbatim, copiando esos datos con la seguridad asegurando su integridad. Hoy vamos a hablar de nuestro disco SSD y a ver cómo se realiza la instalación del disco dentro de nuestros Mac.

Hemos elegido para hacer esta transición el disco duro SSD SATA III de Verbatim porque es posible comprarlo en el mercado nacional en vez de tener  que confiar en un distribuidor extranjero ante los posibles problema que puedan presentarse y la posibilidad de poder tratar directamente con un distribuidor español. La posibilidad de poder disponer de un disco SATA III ha sido entre otras cosas, una de las características diferenciales a la hora de elegirlo, ya que ante la compra de un nuevo Mac, esta unidad funcionará a pleno rendimiento. El disco es compatible con estándares anteriores, y de hecho, a pesar de ser un SATA III, lo hemos instalado en un ordenador con SATA II, un MacBook blanco de primera generación del año 2006. Cualquier ordenador posterior es perfectamente compatible con la unidad.

Al referirse a velocidades de transmisión, conviene recordar que en ocasiones se confunden las unidades de medida, y que las especificaciones de la capa física se refieren a la tasa real de datos, mientras que otras especificaciones se refieren a capacidades lógicas.

La primera generación especifica en transferencias de 150 MB por segundo, también conocida por SATA 150 MB/s o Serial ATA-150. Actualmente se comercializan dispositivos SATA II, a 300 MB/s, también conocida como Serial ATA-300 y los SATA III con tasas de transferencias de hasta 600 MB/s.

Las Unidades que soportan la velocidad de 3Gb/s son compatibles con un bus de 1,5 Gb/s, como es el caso de nuestro MacBook.

Las unidades de estado sólido (SSD) SATA-III de Verbatim ofrecen un buen rendimiento en sistemas basados en SATA-III, sacan el máximo partido del ancho de banda de SATA-III y son capaces de lograr velocidades de lectura y escritura superiores a 500 MB/segundo. Las SSD SATA-III de Verbatim utilizan el controlador SandForce 2281, que incorpora la tecnología avanzada de nivelación de desgaste (wear levelling), EDC/ECC sofisticado y algoritmos de recolección de basura que mantienen un rendimiento estable y fiable. Este controlador es utilizado en múltiples discos SSD; incluyendo unidades de Corsair, Kingston, OCZ, Patriot.

SandForce tiene una larga trayectoria de éxito en la industria de los semiconductores: está compuesta por un pequeño grupo de ingenieros que han logrado poner en marcha una plataforma de discos duros de estado sólido cuyos resultados han sido utilizados por muchos de los grandes fabricantes de la industria.

Las SSD SATA-III de Verbatim admiten comandos de la tecnología SMART (Self Monitoring and Reporting Technology) y comandos Trim (Windows 7, Mac OS X), y son compatibles con Native Command Queueing (NCQ).

Características técnicas

  • Native Command Queuing (NCQ) SATA a 6 Gb/s: hasta 32 comandos
  • 27000 IOPS, 4000 escrituras aleatorias
  • Recuperación de señal asincrónica
  • Señal de actividad del dispositivo
  • Compatibilidad con comandos SMART
  • Compatibilidad con comandos Trim (Windows 7, Mac OS X)
  • Algoritmo de nivelación de desgaste global diseñado para mejorar la resistencia de la memoria flash
  • Tiempo medio entre errores: 2 millones de horas
  • Garantía limitada de 2 años de Verbatim.

Características del Hardware

Verbatim comercializa dos unidades de esta gama: ambos productos ya están disponibles y sus PVPs recomendados son 195€ (el de 120GB) y 395€ (el de 240GB).

  • Interfaz: SATA-III
  • Velocidad de transferencia host: 6 Gb/s (compatible con el estándar anterior SATA-I /SATA-II)
  • Velocidad máx. de lectura: hasta 550 MB/s
  • Velocidad máx. de escritura: hasta 510 MB/s
  • Peso: 96 gramos (aprox.)
  • Dimensiones: 99,99 mm × 69,92 mm × 9,55 mm (largo x ancho x alto)
  • Temperatura de funcionamiento: desde 0 grados hasta 70 grados
  • Temperatura no operativa:  desde -40 grados hasta 85 grados
  • Requisitos de alimentación: CC 5 V +/- 5%

Instalando en nuestro Mac

En función de nuestro Mac, la instalación del disco duro puede resultar sencilla ... o no. En el MacBook de 2006, y en modelos posteriores ante del MacBook banco Unibody, la instalación de un disco duro (su cambio) era extremadamente sencilla y no requería excesivo bagaje técnico: apenas 9 tornillos (y herramienta un poco especializada) eran necesarios para cambiar el disco duro. Sin embargo, Apple ha estado complicando el cambio de disco duro en los mas recientes modelos Unibody al tener que despontar totalmente la pieza trasera del portátil con un gran número de tornillos.

SIn embargo Apple permite realizar esta acción, junto con la RAM, a la hora de cambiar el disco en ciertas unidades, especialmente los portátiles. En los iMac, la cosa se complica (y se complica mucho) así que lo mejor es dejar este cambio en manos de un servicio técnico autorizado si no te manejas con facilidad con hardware, muchos tornillos e instrucciones de desmontaje y montaje complejas.

Apple ofrece esta información a través de una serie de manuales disponibles en su web de soporte. Los manuales en español no cuentan con la misma cantidad de referencias que los manuales en inglés, así que es mejor dirigirse a esta sección directamente: http://support.apple.com/manuals/#. Una vez llegues a esta sección, busca el tipo de ordenador (un portátil, un MacBook, MacBook Pro, etc) y en la esquina superior izquierda de la barra lateral elige los DIY Manuals (Do it yourself o hazlo tu mismo). Allí dispondrás de los manuales que Apple pone a disposición de los usuarios a la hora de poder realizar cambios en el hardware que no invaliden la garantía del dispositivo. Sigue claramente las instrucciones del manual y no tendrás problemas para realizar la tarea. Si tras una primera inspección de los pasos a dar, lo ves muy complicado o mas allá de tus capacidades técnicas (y no olvides contar con la herramienta adecuada), mejor llévalo a un Servicio Técnico Autorizado.

Enlaces relacionados

Verbatim SSD SATA III, parte I: Tiempo para elecciones correctas

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Verbatim SSD SATA III, parte III: vamos a migrar los datos

Verbatim SSD SATA III, parte IV: La unidad, instalando el disco

Verbatim SSD SATA III, parte V: cuidado con el borrado seguro de archivos

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