El iPhone, dentro de 5 años

30/06/2012 por Carlos Burges

El iPhone ha cumplido 5 años y durante este lustro ha sido el motor que ha revolucionado la telefonía móvil hasta tal punto que ahora sería impensable  lanzar un teléfono al mercado que no reuniera las características básicas que el teléfono de Apple puso en juego a pesar de las críticas de la industria: pantalla táctil, aplicaciones, conectividad de datos de alta velocidad, servicios asociados … en 5 años se han conseguido muchas cosas. Sin embargo, ¿qué nos espera para el próximo lustro de teléfonos de Apple?: intentemos asomarnos al futuro.

Servicios e internet en todas partes

Tim Cook, CEO de la compañía de Cupertino, lo ha indicado en múltiples ocasiones y la presión que publicitariamente está haciendo Apple al respecto lo deja extremadamente claro: el primer pilar para la estrategia de Apple con cada uno de sus dispositivos, pero especialmente el iPhone, es iCloud. iCloud será el soporte para la integración de servicios, cada vez más complejos, que irán dando forma al futuro de Apple y especialmente el del iPhone.

Hasta ahora, Apple está usando para iCloud servidores y software estandarizado, convenientemente personalizado para sus intereses. Es posible que en los próximos 5 años comencemos a ver cambios en este aspecto, en un entorno en el que no solo los servidores de Apple tendrán un papel primordial, sino que los mismos dispositivos formarán parte de esa inmensa red más allá de ser simples receptores de datos.

Una iniciativa que Apple podría mirar con agrado y hacer extensivamente recursiva para todos sus dispositivos es el P2P de ancho de banda. De hecho, ya hay una iniciativa puesta en marcha al respecto, llamad Open Garden.

Según cuenta Banda Ancha, a nuestro alrededor hay cientos de accesos individuales a Internet a través de redes fijas y móviles, pero cada uno es independiente. Mientras unos están infrautilizados, otros tienen fuertes limitaciones de velocidad y transferencia. La comunidad Open Garden quiere colectivizar el ancho de banda para intercambiar caudal de acceso a internet entre sus miembros a través de una sencilla aplicación disponible para smartphones, tablets y portátiles Mac o Windows.

Open Garden es, además de una aplicación, una comunidad de usuarios que intercambian ancho de banda entre pares, de la misma forma que las redes P2P intercambian ficheros. Cada dispositivo, sea un portátil, un smartphone o un tablet, entra a formar parte de una red mallada, formando un nodo o router que sirve para enlazar a otros usuarios o para dar salida a internet.

Dentro de esta malla, los usuarios que tienen acceso a Internet, bien sea mediante su operador 3G o mediante una conexión WiFi, ponen el caudal a disposición de la malla de forma agregada.

Si en un momento determinado no tenemos cobertura 3G con nuestro operador, un usuario de otra operadora con Open Garden instalado que esté en nuestra proximidad nos dará automáticamente acceso a internet. Si este usuario tampoco tiene cobertura directa, actuará de enlace para que a través de él podamos llegar a un nodo que si tengan salida a internet.

La idea es brillante, pero inmediatamente surge la pregunta de ¿Qué ocurre si un usuario abusa del sistema? Igual que con los programas P2P, un sistema de créditos controla que los usuarios reciban tanto como comparten. Al compartir la conexión WiFi de tu portátil estás proporcionando a los demás un caudal que más tarde podrás recuperar en tu smartphone mientras estás en otro lugar.

Otros problemas con los que tendrán que lidiar sus creadores para que este concepto se convierta en algo práctico, es la duración de la batería, que con toda probabilidad se verá afectada, la escasa cobertura de cada nodo y las posibles objeciones que puedan plantear las operadoras de telecomunicaciones, suministradoras en última instancia del acceso a la red.

La beta de Open Garden está disponible para Android, Windows y OSX. Apple, con una importante comunidad de usuarios tanto de ordenadores como de móviles o tablets puede jugar esta baza creando una red de pares "propia", permitiendo una mejor experiencia en la comunicación de información desde y hacia iCloud compartiendo las conexiones de datos entre dispositivos de la marca.

Mayor integración hombre-máquina

Siri ha abierto la Caja de Pandora y ahora todos los competidores de Apple están tratando, con mayor o menor éxito, emular este servicio de Apple. Sin embargo, más allá de lo anecdótico del servicio, la estrategia general pasa por una mayor integración entre la máquina y el hombre. No es que Apple nos quiera convertir en Cyborgs "per se" pero es un hecho que cada día nos apoyamos más en las máquinas para todo y la comunicación entre el hombre y los dispositivos, que se ha realizado hasta ahora de forma "manual" va a cambiar a lo largo del próximo lustro.

La voz seguirá teniendo cada vez un papel más importante, permitiendo que el usuario deje de tener que interactuar de forma manual con el teléfono, pero en muchos casos, la voz no es apropiada debido a diferentes causas: desde entornos restrictivos en los que no se puede hablar a entornos saturados de ruido en los que resulta complejo interactuar con el dispositivo.

En esas situaciones, y tecnológicamente factible, Apple podría experimentar con la interacción manual sin contacto con el teléfono. Una pulsera, convenientemente equipada con acelerómetros, sensores de movimiento y giroscopios permitiría controlar un dispositivo sin la necesidad de tener contacto directo, mientras permanece en nuestro bolsillo, permitiéndonos realizar acciones variadas para interactuar con el.

Mejor integración con el entorno

Apple, y otros fabricantes y desarrolladores de software, están jugando desde hace mucho tiempo con la capacidad de los dispositivos de geolocalizarse para ofrecer al usuario servicios y opciones. En términos publicitarios y de marketing esto ya se utiliza desde hace tiempo, pero la evolución de la tecnología puede hacer que el iPhone sea mucho más inteligente al respecto de su entorno y sobre todo, más proactivo, adaptándose a las circunstancias que le rodean de forma que pueda ser más útil al usuario.

No hace muchos días en faq-mac hablamos de ControlPlane, una aplicación capaz de entender el entorno que le rodea para automáticamente modificar el comportamiento de OS X para que se adapte a las necesidades del usuario: desde cambiar el comportamiento del dispositivo a elegir las mejores opciones para el mismo sin la necesidad de intervención directa del usuario. De momento, todos los dispositivos móviles son capaces de integrarse con el entorno en función de las condiciones que le rodean de forma bastante rudimentaria, pero posiblemente los teléfonos inteligentes, a lo largo de los próximos años, van a ser cada vez más capaces de ser conscientes de su entorno y tomar decisiones proactivas para mejorar las condiciones del mismo y resultar más útiles para el usuario sin la necesidad de su intervención.

Aplicaciones a "tu" medida

El 27 de enero de 2010 Apple presentó el  iPad. Y de nuevo la tecnología alcanzó a la ciencia ficción.

El Pad como elemento de almacenamiento de conocimiento y libreta electrónica no tiene un origen definido, aunque comenzó a conocerse de forma abierta a través de la serie de televisión Star Trek, de la mano de su creador Gene Roddenberry y su equipo de "tecnólogos". Los dispositivos fantásticos de esta serie se han filtrado con cierta frecuencia a la realidad a través de tecnologías que se inventaron posteriormente y que acabaron en manos de todos los usuarios: desde la memoria Flash en forma de aquellos cubitos de colores que se usaban en la serie clásica para almacenar contenidos al tricorder, un fantástico dispositivo de uso multipropósito que vendría a equivaler a los actuales teléfonos inteligentes pasando por la telefonía móvil con esos comunicadores con tapa que tanto recuerdan a ciertos teléfonos de primera generación.

Y es que el futuro, de nuevo, nos ha vuelto a alcanzar y esas fantasías de escritores de ciencia ficción se van haciendo realidad, quizás no a los niveles de tecnología y usabilidad que se escribieron, pero solo es necesario dar tiempo al tiempo para que no solo los nuevos dispositivos cumplan con esas especificaciones fantásticas, sino que de algún modo lo sobrepasen.

El futuro no está en las aplicaciones, sino en que cada usuario sea capaz de crear la suya

Hablar de tecnologías de futuro resulta extremadamente arriesgado, pero si nos ceñimos al éxito que ha tenido Roddenberry en imaginar dispositivos que acabarían traspasando el límite de la imaginación para acabar aterrizando en el mundo real, una de esas tecnologías es LCARS (en inglés Library Computer Access and Retrieval System).

LCARS, en el mundo de Star Trek, era un compendio de especificaciones tecnológicas para hardware y software que conformaban un sistema operativo.

Al revés que el actual modelo de negocio en el que desarrolladores y programadores crean aplicaciones de uso específico, LCARS es un conjunto de 114 subrutinas de módulos de código reusables o interoperables. Cada subrutina está diseñada para manejar la mayoría de las funciones relacionadas con aplicaciones informáticas. Dentro de cada subrutina existen variantes específicas, dirigidas para aplicaciones específicas. Por ejemplo, en la subrutina de patrones, existen módulos de código diseñados para permitir y mejorar la sintetización vocal en los comunicadores; detectar anomalías de radiación de nebulosas; y detectar patrones de evasión en situaciones de combate. Estos módulos están especificados de forma exhaustiva, permitiendo a cualquiera, desde un ingeniero a un usuario, adaptarlos para usos propios.

En términos prácticos, usando la tecnología LCARS no sería necesario disponer de aplicaciones específicas: cualquiera con conocimientos mínimos del funcionamiento de estas subrutinas podría interconectarlas con facilidad para crear sus propios programas con fines propios.

Pero Apple ya está investigando esta forma de trabajar a niveles, cuanto menos, básicos, y un ejemplo de ellos es Quartz Composer como cabeza de otras aplicaciones de la compañía que usan "módulos" con conectores donde solo es necesario arrastrar líneas de comunicación.

Quartz Composer es una aplicación gratuita incluida en las herramientas de desarrollo Xcode que funciona de una forma muy diferente a como estamos acostumbrados a ver trabajar con código. El interfaz de la aplicación cuenta con un cierto número de módulos (al igual que las subrutinas de LCARS) con puertos de entrada y salida que se interconectan entre ellos simplemente arrastrando y creando puntos de unión entre ellos y ofreciendo un interfaz para cada módulo en el que se puede incluir código, variables específicas u otros elementos como imágenes, vídeo, conexión con dispositivos externos como micrófonos o cámaras de vídeo.

Esta aproximación simple a la programación de aplicaciones quizás sea uno de esos proyectos de Apple que esconde a la vista de todos mientras reimagina sus herramientas de desarrollo para que puedan ser usadas con mayor facilidad por personas son conocimientos limitados en programación.

Quartz_composer_snowleopard.jpg

Es extremadamente interesante jugar con Quartz Composer sobre todo en términos de usabilidad y a pesar de que la aplicación está exclusivamente en inglés, con un poco de esfuerzo y muy pocos conocimientos cualquier persona en un tiempo limitado es capaz de crear pequeñas aplicaciones gráficas muy llamativas simplemente arrastrándolo módulos a un escritorio virtual e interconectándolos simplemente con un par de clicks de ratón. Y no es la única aplicación de desarrollo entre las herramientas de Apple que usa una aproximación similar: Dashcode, un software diseñado para crear Widgets usa conceptos similares y además, está disponible en español.

La apertura de la programación de aplicaciones basada en módulos (subrutinas) usados de forma gráfica es una aproximación (de nuevo) extremadamente interesante que es posible que acabe filtrándose entre las diferentes herramientas de programación de Apple en el futuro, democratizando el desarrollo de forma que en un momento dado, cualquier persona sea capaz de generar programas sencillos que pueden escalarse fácilmente a aplicaciones mas potentes.

Dentro de 5 años

Es muy complicado "ver" que va a ocurrir dentro de 5 años: solo hay que echar la vista atrás para darse cuenta que en un único lustro prácticamente se ha revolucionado el mercado de la telefonía móvil y algunos de sus mayores representantes llevan camino de desaparecer si no son capaces de evolucionar con la misma capacidad de innovación que competidores como Apple o Google. Nokia lo tiene muy difícil: RIM lo tiene aún peor. Hace 5 años eran líderes de la industria y hoy luchan por sobrevivir.

Dentro de 5 años, solo 5, todo puede cambiar. Pero seguramente será todavía mucho mas interesante.

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Comentarios
  • #1 por Somosiphone Puntocom el 30/06/2012
    Será bueno saber que ocurrirá en 5 años sin Steve. dentro de 5 años será un punto de inflexión en Apple.

    Un saludo
  • avatar
    #2 por --451179-- el 02/07/2012
    Hola, vengo del futuro como Marty Mcfly! Te cuento como es el iPhone que uso :p

    No hay iPhone :D
    Las tablets evolucionaron. Las Mac murieron. El iPhone murío.
    Apple decidió acabar con todo y crear una sola computadora que servía para todo: el iCube.

    Es una computadora de 2x2x2 cm, con conectores cada una de sus caras.
    En una de las caras va un proyector láser holográfico. Lo puedes proyectar sobre una mesa o en modo holograma (en plan Minority Report).

    Sus specs: 16TB de disco SSD, 512Gb de RAM hybrid-memory-cube stacked en la propia CPU, una CPU de 128 cores con HT a 320Ghz hechos grafeno, conexion de periféricos de fibra óptica de 1TB/s y una GPU con la que juegas a Crysis 18 por ray tracing en 3D holográfico... y todo ello sin calentarse y consumiendo menos de 1W.

    Y lo mejor de todo es que lo puedes llevar en el llavero :D

    Pero ahora están experimentando con la idea de cambiar el 3D holográfico láser por un pincho en el cerebro en plan Matrix. La idea asusta un poco xD

    Bueno, me voy que como me pillen los guardianes temporales se me cae el pelo :D