Intel y la era PostPC

06/04/2012 por Carlos Burges

El anuncio de una multimillonaria campaña de publicidad para apoyar su iniciativa Ultrabook es un signo más de la preocupación que Intel tiene puesta en el cambio de paradigma de la informática tradicional: El "PostPCísmo". En un esfuerzo por hacer despegar esta plataforma, Intel ha iniciado una ambiciosa campaña en la que piensa también anunciarse en televisión, no solo apoyando directamente a los fabricantes con su ubicuo logo, sino defendiendo las bondades de esta plataforma en un esfuerzo mayor que el que hizo incluso su campaña publicitaria de 2003 en la que la compañía impulsó sus procesadores Centrino.

El primer anuncio de esta campaña publicitaria fue estrenado este pasado miércoles a través de Twitter y cuenta una historia de vaqueros que utilizan portátiles pasados de moda. Se espera que se una a otros dos anuncios más, con temáticas de la antigua China (la dinastía Ming) y la Edad Media (en un castillo).

Intel ha cambia incluso su habitual lema "powered by Intel" a "inspired by Intel" en un claro esfuerzo por apoyar a los fabricantes que están lanzando unidades basadas en esta plataforma.

El inicio de esta campaña es un indicativo más de la preocupación de la compañía por los hasta ahora flojos resultados que la plataforma está tendiendo a nivel comercial: no es que la iniciativa Ultrabook sea mala en sí ya que ofrece a los usuarios por primera vez un alto nivel de movilidad y potencia que hasta ahora no disponían pero está sufriendo un importante ataque por parte de los propios usuarios, interesados en otro tipo de plataformas que a la postre resultan más baratas y cubren un elevado porcentaje de sus necesidades de conectividad y servicio: los tablets.

Y es que en época de crisis, la plataforma Ultrabook no resulta barata si la comparamos con el abanico de precios tradicionales que ha estado portando el mercado de portátiles a lo largo de los últimos años. El precio del portátil tradicional ha descendido a lo largo de los últimos años hasta prácticamente la mitad del precio de las unidades medias de la plataforma Ultrabook, y en tiempo de crisis, realizar una inversión que supone más del doble incluso de la que se ha hecho habitualmente al o largo de los últimos años supone para muchos compradores potenciales algo más que un problema.

Para Intel, si esta falta de ventas en un segmento fuera compensada por ventas en otro no supondría un problema a corto plazo, pero la sangría en la plataforma Ultrabook es aún mayor ya que los usuarios interesados en dispositivos para movilidad no están comprando los chipsets más caros de Intel, sus procesadores, sino que están saltando (y en masa) a otra arquitectura de la que la compañía no cobre ni un duro: ARM.

La preocupación de Intel al respecto de esta ausencia de ventas en una plataforma en la que ha intentado por activa y por pasiva hacerse un hueco (Atom) es posiblemente cada vez mayor y la compañía está dispuesta (así lo comentó a Apple recientemente) a permitir que en CUpertino utilicen sus factorías para fabricar sus chipsets, incluso cuando estos no porten la arquitectura de Intel, lo que permitiría mitigar en parte esta falta de ventas con la fabricación de estos chips.

Hace casi un año, en mayo de 2011, el jefe financiero de Intel Stacy Smith expresó su interés en abordar la fabricación de chips a medida para terceros si el trato era lo suficientemente interesante para Intel.

El ejecutivo, en la reunión, comentó entre los inversores que "si Apple o Sony viene a nosotros y quiere fabricar un producto relacionado con el núcleo de la arquitectura Intel con su propiedad intelectual alrededor ni nos lo pensaríamos. Sería in negocio fantástico para nosotros".

Sin embargo las declaraciones del ejecutivo de Intel no se quedaron solo en esta posibilidad, y añadió que si los potenciales clientes no quisieran un chip construido sobre tecnología Intel y solo pretenden pagar por el margen de fabricación, serían necesarias conversaciones y análisis mucho más profundos. Una declaración así abre la puerta de las fábricas de Intel a construir bajo demanda prácticamente cualquier producto si los márgenes de beneficio son aceptables para todas las empresas involucradas en estas políticas y sobre todo, ponía a los fabricantes de procesadores ARM en una posición difícil.

ARM no fabrica procesadores: simplemente licencia una serie de diseños básicos que los compradores pueden modificar para adaptar a sus necesidades. En función de estas, de la propiedad intelectual y los conocimientos de cada empresa, estos chips pueden ser altamente personalizados y adaptarse como un guante a las necesidades de cada cliente: el ejemplo más vívido de este tipo de relación con ARM es Apple, que sobre una arquitectura de esta empresa rediseña sus chips para los dispositivos móviles.

Apple, de forma específica, entrega estos diseños a una empresa de terceros para que fabrique sus procesadores y posteriormente incluirlos en el iPhone, iPod Touch e iPad o el Apple TV. hasta ahora la mayoría (sino todos) estos procesadores han sido fabricados por Samsung pero en la carrera por el puesto número uno de los teléfonos inteligentes y las tabletas el fabricante coreano se está convirtiendo en algo más que un competidor: ambas empresas se encuentran en una situación de "batalla legal" por propiedad intelectual y aunque en el mundo empresarial los negocios son los negocios y que dos empresas que se encuentran batallando legalmente por una circunstancia pueden trabajar amistosamente en otro nicho, es su momento se evaluó que Apple podría querer tener un plan de repuesto antes de que la relación con Samsung alcanzara un límite insostenible en el que Cupertino sienta que está en peligro la producción de sus dispositivos. Durante este pasado año esta situación no se ha producido, e incluso se comenta que Tim Cook está dispuesto a sentarse con Samsung para solucionar los problemas entre ambas compañías.

Por estas circunstancias y por la situación económica mundial, Intel abrió una rendija de una puerta hasta ahora impensable para ver si alguien quiere colarse por ella.

Adicionalmente, este tipo de propuesta implicaba que esta compañía ve que sus iniciativas en el nicho de procesadores para el mercado de movilidad no están funcionando como debieran. Y la plataforma Ultrabook, tampoco.

Apple no está ayudando mucho tampoco a la iniciativa de Intel: aunque el MacBook Air podría considerarse como el primogénito de la plataforma, Intel ha procurado en incontables ocasiones desligarse de Apple al respecto de esta plataforma, ya que el interés de la compañía es enfrentarla directamente al mercado de los tablets, que Apple lidera. Y Apple, por su parte, está simplemente trabajando como solo la compañía sabe hacerlo: marcando sus tiempos para lanzar sus propios dispositivos. Los portátiles de Cupertino tienen una importante presencia entre los usuarios y actualmente, y aunque se espera que se haga a lo largo de este año, todavía no hay noticias de renovación de la gama de estos dispositivos, incluso cuando los beneficios económicos en este segmento de Apple están bajando frente a los datos del año pasado un 4%, aunque los analistas creen que estas cifras se verán compensadas por la venta de iPads e iPhones.

 

Crecimiento en ventas año en año para el sector de ordenadores. Datos de Morgan Stanley Research

El "PostPceismo" desde luego se le está atragantando a Intel y a su plataforma: más cara de lo habitual y considerada un producto premium, se enfrente a un cambio de paradigma en el uso de dispositivos por parte de los usuarios que además está a un precio considerablemente menor que sus ultraportátiles.

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Comentarios
  • #1 por Mandibul el 06/04/2012
    El otro día estuve ojeando tecnología de consumo en una tienda física (hacia años que no me paraba más de 3 minutos sin mis hijas).
    Me bastaron esos 10 minutos (no es que sea un genio, es que se ve clarísimo) para entender que los nuevos caminos ya están trazados:
    - Tabletas: donde el ipad es muy competitivo en precio.
    - Ultrabooks: donde, de nuevo, los MB Air están en la línea de precios.

    Todo el resto de portátiles y asimilados están ya en vía muerta.
    Seguro que ya lo sabíais, pero yo lo entendí el otro día.

    Saludos