Pañolada, por Carlos Burges
La Pañolada es una tradición típica española que se utiliza en el fútbol para expresar la rabia y la desesperación, así como un profundo malestar cuando las cosas no funcionan como deberían. Es una reacción popular, visceral, en la que miles de personas expresan directamente a los responsables que su gestión no funciona, saltándose toda una "cadena de mando y comunicación". Me pregunto que pasaría si por primera (y última vez) los usuarios obsequiaran con una pañolada esta última Keynote ... y no precisamente por la posible falta de productos.
Lo que hay
Steve Jobs no dará la keynote inaugural de esta que será la última MacWorld Expo en Estados Unidos. Y digo última, porque a pesar del anuncio de IDG de que están en ruta de celebrar nuevas ferias, habrá que esperar unos cuantos meses antes de que se confirme oficialmente la celebración, ya que otros eventos similares han sido cancelados a pesar de estar "on track" para las fechas anunciadas.
La decisión de Jobs ha sido calificada por diferentes medios de política a pesar de los insistentes rumores sobre su estado de salud, y ha supuesto todo un arponazo a la organización, que justo un día antes aseguraba que Jobs estaría en el escenario el 6 de enero. Según diferentes analistas, estas ferias suponían a Apple adaptarse a un calendario de anuncios importantes no programado por ellos. Y al final esto ha supuesto un problema porque Apple quiere el control de su propio calendario.
Además, el tener dos fechas fijas al año donde se podrían hacer anuncios importantes parametrizaba el consumo, cuando muchos usuarios planificaban sus compras en función de esas dos fechas a lo largo del año. A partir de ahora, ese primitivo calendario de espera desaparece totalmente, lo que equilibrará las ventas de apple mes a mes.
Para IDG, que lleva organizando esta feria durante más de 25 años en diferentes ubicaciones supone también prácticamente la disolución de esta división que tantas alegrías y beneficios ha dado a la empresa puesto que ya no quedan grandes eventos sobre Apple en todo el mundo.
También se ha apuntado de forma insistente que en esta Keynote no hay nada relevante que presentar, y que por eso, Jobs ha preferido delegar sus funciones en Phill Schiller.
Lo que debería ser
Durante el transcurso del siglo XVIII, existía entre las personas de la alta sociedad francesa una moda que consistía en retirarse de un lugar en el que se estaba realizando una reunión o velada, sin despedirse, sin siquiera saludar a los anfitriones.
Llegó a tal punto este hábito, que era considerado un rasgo de mala educación saludar en el momento de la partida.
Esta costumbre, en Francia dio origen al dicho sans adieu (sin adiós), que el lenguaje coloquial español acuñó en la forma despedirse a la francesa, pero en este caso como equivalente de reprobación del comportamiento de alguien que, sin despedida ni saludo alguno, se retira de una reunión.
Durante muchos, muchos años, las Ferias, pero principalmente a nivel mundial, las macro-keynotes, han sido los puntos de inflexión para una generación de usuarios de Apple que no disfrutaban de la amplitud y la generosidad de la plataforma actualmente . Eran (éramos) los maquis de la informática, en un nicho de mercado tan pequeño que jamás llegamos a pensar que podría expanderse como lo ha hecho. Era la época en la que se acuñó el evangelismo, una política que aprovecho e impulsó Apple a través de diferentes políticas que ha ido abandonando a lo largo de los años (solo hay que ver la trayectoria de soporte a los GUMS - grupos de usuarios de Macintosh - a lo largo de los últimos 15 años).
Así que de aquella época solo quedaban, para los usuarios, las Ferias y las macro-keynotes.
La última Keynote
Esa será la última Keynote. La Ultima tal como las hemos conocido. Grande, pública, la única ocasión que tiene un usuario de Apple de acercarse al mito. De poder decir, "si, yo vi a Jobs en la MacWorld de 2008". Eso, de momento, también se ha acabado para siempre, porque las pequeñas keynotes que organiza Apple ahora son para la prensa, analistas y público seleccionado.
Quizás todo parezca muy melodramático hasta ahora, pero para muchos usuarios es una tradición que nos ha hecho alegrarnos o cabrearnos con los diferentes productos que hasta ahora ha presentado la compañía de Cupertino, y además, una tradición que ha permitido a muchos usuarios compartir en común todas las intensas emociones que a veces se destilan durante estos eventos.
Todos sabemos de las actuales condiciones económicas del mercado no están como para lanzar productos nuevos y rompedores como se esperaría en estas fechas, así que si en un momento dado solo se hablara del desarrollo de Snow Leopard, de algunas cifras económicas, de alguna novedad pendiente aquí y allá nadie le va a afear la cara a Steve Jobs mucho más allá de lo habitual. El precio de las acciones bajará, pero también lo ha hecho con este anuncio: más de un 8% (ahí es nada).
Por eso, en estas circunstancias, hay que despedirse. Hay que decir adiós a una etapa y contar a los usuarios fieles, a esos que mantuvieron el estandarte en alto en los tiempos difíciles (a veces, muy difíciles) que se acaba una época y empieza otra nueva. Y contárselo en directo. Y que podamos darle las gracias, también en directo, con un aplauso que hunda el Moscone Center para que se pueda decir que por aquí pasaron los usuarios de Apple.
Es el final de una etapa, no de una persona, y eso tiene que quedar claro.
Porque al final es mucho mejor que Apple se apoye en una base fiel de usuarios a apoyarse en usuarios que odian la otra opción disponible porque la otra opción es un factor que Apple simplemente no puede controlar.






Si se pierde eso, Apple dejará de ser un icono para convertirse en una empresa anónima más que deberá pegarse con otras empresas del sector por toda su base de usuarios desde cero .... y no como ahora, que disfruta (todavía) de una gran base de evangelistas y comerciales voluntarios y tiene un "cierto halo" de modernidad.
No va a la keynote por miedo a un Bart escondido entre el público! mwahahah!