Aunque Apple ha hecho incidencia en la velocidad de los nuevos equipos presentados recientemente, los test de velocidad muestran que no hay aumentos de rendimiento apreciables entre los modelos de la anterior gama y esta, tanto en el iMac como en el Mac Mini. Los test de velocidad llevados a cabo con Geekbench [1] de Primate Labs [2] muestran que ambas unidades, si son más rápidas, es solo debido a las diferencias de velocidad de los procesadores entre la anterior gama y esta. Cuando las velocidades de procesador son iguales, como en el caso del nuevo imac a 2.66 Ghz y el iMac de gama media de la anterior generación, las diferencias en los test de velocidad son casi inapreciables, llegando en algunos casos a diferencias de 11 puntos. En el caso de los iMac de gama alta, el nuevo iMac a 2,93 Ghz que reemplaza a la unidad de 2,8GHz solo tiene 189 puntos de diferencia frente al modelo anterior, lo que supone una diferencia en velocidad de 5% que solo puede ser debida al discreto aumento de la velocidad del procesador.
El relativo mayor salto en velocidad viene del mac Mini, que hace un salto de un 7% a pesar de que hay dos generaciones en la tecnología de sus procesadores a 2 GHz.
Primate Labs no se ha visto sorprendida por los resultados y denota que el rendimiento de ambos ordenadores de consumo está dictado por una arquitectura de procesador que no ha variado de forma fundamental en los dos últimos años. Esta situación no va a cambiar hasta que Apple no incluya la tecnología Nehalem a través de la plataforma Calpella [3] en los chips para portátiles que está usando en su gama de ordenadores de escritorio. Aí, aquellos usuarios que solo estén interesados en un aumento bruto del rendimiento de los nuevos iMacs y mac Mini no van a encontrar una gran diferencia frente a las unidades de la anterior generación.
La versión móvil de Nehalem, con nombre código Clarksfield, estará “en producción en la segunda mitad de 2009,” dijo Intel en Octubre de 2008, sin mencionar si los chips estarían disponibles de forma comercial. La compañía no comentó si la producción se refiere a un programa piloto o a producción en masa. En cualquier caso, la esto sugiere que los usuarios no verán el Clarksfield hasta finales de 2009. Clarksfield será producido usando el proceso de producción de 45 nanómetros que usan los demás procesadores de Intel. Será el corazón del siguiente procesador Centrino de Intel, llamado Calpella.
Nehalem usa un diseño diferente que los procesadores actuales. La diferencia más importante es que ahora combina el procesador con el hub controlador de memoria, que conecta el procesador y la memoria principal. Esta modificación, que ya está disponible en los procesadores AMD, ofrecerá accesos a memoria mucho más rápidos.

Según Primate Labs "podría resultar mas interesante al usuario comprar una unidad de la anterior generación, ya sea del stock remanente o de la tienda de unidades reparadas de Apple"
Primate Labs también advierte que las pruebas están exclusivamente relacionadas con el rendimiento general del procesador, de la velocidad de la memoria RAM y de otras características como el procesamiento de operaciones de coma flotante, pero no incluyen el rendimiento gráficos de las nuevas unidades. Como resultado, los nuevos imac y Mac Mini podrían ser mucho más rápidos en tareas 3D y otras áreas que dependan de los procesadores gráficos instalados, como el 500% de rendimiento gráfico superior del nuevo Mac Mini con su nuevo chip gráfico GeForce 9400M, comparado con el rendimiento de su predecesor, con el chipset GMA 950 de Intel. Las versiones del iMac de la GeForce 9400M y la GT120 también podrían suponer un considerable aumento de rendimiento gráfico frente a las ATI Radeon HD 2400 y 2600 de las anteriores versiones.
Los test también ofrecen mejores resultados en cuanto al rendimiento en tareas relativas a los discos duros debido a factores como mejores discos instalados y mas RAM, lo que evita que el ordenador tenga que paginar memoria al disco duro mucho menos a menudo que la generación anterior.
Fuente: Appleinsider [4]