"En las semanas recientes, el señor Jobs ha tranquilizado a varias personas de que se encuentra bien, y que cuatro años después de una operación exitosa para tratar un raro cáncer pancreático, se encuentra libre de cáncer,” dijo el New York Times.
Sin embargo, el jefe ejecutivo de Apple, se informa, ha admitido ante algunas personas que tuvo un procedimiento quirúrgico [1] a principios del año para resolver el problema que le estaba causando la perdida de peso.
Más específicamente, el Times cita a fuentes no nombradas, dice que Jobs ha estado peleando contra un problema nutricional desde su cirugía, la cual puede causar pérdida de peso y de energía, según la descripción de la operación. La salud de Jobs ha sido un asunto de interés renovado últimamente, particularmente en Wall Street, ya que los administradores de los fondos y otros grandes inversores están preocupados de que el cáncer del cofundador de la compañía haya regresado recientemente.
La mayoría de ese miedo surgió debido a la demacrada apariencia [2] de Jobs durante su aparición en la conferencia de desarrolladores de Apple el mes pasado, además de en otros eventos relacionados con la presentación del nuevo teléfono de la compañía, el iPhone.
Inmediatamente después de la conferencia, un portavoz de Apple dijo que "un virus microbio común” había dejado a Jobs sintiéndose un poco cansado, pero que ya estaba tomando antibióticos para tratarse.
En su reporte del miércoles, el Times citó a un ejecutivo de la industria que dijo que Jobs tenía fiebre elevada en la semana anterior a la conferencia de desarrolladores y que había considerado cancelar su aparición debido a la enfermedad. Al final, el jefe ejecutivo decidió hacer buena su palabra a los devotos de Apple por lo que fue él quien quitó el envoltorio de la segunda generación de teléfonos Apple.
Las dudas sobre la condición de Jobs se exacerbaron cuando esta semana algunos reportes especulativos obligaron al analista de Lehman Brothers, Ben Reitzes, a pedirle respetuosamente al oficial en jefe financiero Meter Oppenheimer que hiciera una declaración oficial respecto al asunto durante la llamada en conferencia trimestral de la compañía.
"Ben, Steve ama a Apple,” dijo Oppenheimer. "Él trabaja como el CEO para placer de la junta de Apple y no tiene planes de dejarnos. La salud de Steve es un asunto privado.” En las dos horas antes y después de la llamada, las acciones de Apple bajaron más del 10 por ciento. Pero hay un debate sobre cuánto impacto tuvo la salud de Jobs en la caída, dado que los comentarios de Oppenheimer, o falta de ellos, al respecto, ocurrieron casi al mismo tiempo que pidió a los analistas que se prepararan fuertemente para las fuertes caídas en los márgenes brutos de la compañía en el año fiscal 2009. Jobs, que no ha comentado su opinión respecto al asunto del sucesor en caso de que necesitara dejar su posición, está de vacaciones esta semana.
Fuente: AppleInsider [3]