Los fabricantes de procesadores han llegado al final de la carrera concerniente a frecuencia; por lo tanto ahora han decidido que deben aumentar la potencia a través del número de núcleos. Para no infringir la Ley de Moore [1], el número de núcleos debe doblarse cada 18 meses.
Pero sin adaptar el software, estos núcleos no pueden ser utilizados para nada más que para consumir energía. El verdadero reto está entonces en el nivel de desarrollo de software, e Intel ha dado el tono en uno de sus Blogs [2], la manera estándar y oficial de entregar información delicada.
En este blog, uno puede leer que se supone que los desarrolladores deben optimizar su software para 2, 4, 8 o 16 núcleos, e incluso, en el futuro cercano para decenas o incluso cientos de ellos.
Esto doblará la carga de trabajo para los programadores. La optimización tomará más y más tiempo y deberá empezar antes de escribir la primera línea de código. Incluso antes de que el proyecto comience uno debe saber qué estará paralelo y cómo. El reto es colosal y requiere no sólo de herramientas nuevas, sino de educar a los programadores en tareas usualmente reservadas para personas que operan estaciones de trabajo.
Uno entiende mejor en este contexto porqué Apple decidió hacer una pausa en la mejora de la estética de Mac OS X al anunciar Snow Leopard, que es precisamente el inicio de este nuevo reto.
Fuente: Hardmac [3]