Siguiendo los pasos de Noruega, Boston y el parlamento francés, Japón ha decidido que los ministerios y agencias del gobierno deberán licitar con compañías cuyos productos soporten estándares abiertos e internacionalmente reconocidos. Esto lo convierte en el primero país asiático en tomar esta decisión.
El Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón ha definido que se deben priorizar las ofertas que utilicen estándares abiertos, de manera de facilitar la interoperabilidad con otros productos de software. El marco de interoperabilidad sólo aplica para entidades gubernamentales, pero recomienda su utilidad para las empresas privadas.
Fuente: Fayerwayer [1]