Microsoft lleva casi tres años amagando y no pegando a Linux sobre sus pobres patentes violadas (no queremos pensar cómo se deben sentir las pobres, tres años de vejaciones sin que su "manager" las defienda propiamente).
Su discurso, meramente provocador pero carente de acción real, ha ido quemando etapas hasta encontrar una forma que pretenden repetir hasta que se convierta en realidad ante las almas cándidas y desinformadas que pululan por los departamentos de IT y de toma de decisiones (sí, algo parecido a la eterna compra de Apple por Microsoft).
Finalmente, Linus Torvalds ha salido hoy de su cubículo para poner un poco de cordura, desenmascarando las falacias y lanzar el guante a la cara de Microsoft retándoles a verse en los tribunales (si tienen lo que hay que tener, es decir, las patentes violadas).
Llevamos con esta película nada menos que tres años...
En Julio de 2004 nos hacíamos eco de una noticia que por aquel entonces parecía tecnología ficción: Un memorándum de HP predice una guerra de patentes por parte de Microsoft hacia el open source [1].
Pero en Noviembre de 2004, dejó de ser ficción, para pasar una tragicomedia: Balmer empezó con el guión: Ballmer avisa que quien use Linux infringe la ley [2], y desde entonces, cada poco tiempo, alguna personalidad -por no decir personaje- destacada de Microsoft se dedica a amenazar con el puño en alto, como esos bravucones de barrio pasados de grados etílicos, pero que saben que entrar en la pelea ni les conviene ni la pueden ganar.
La última "fantasmada" ha venido de Brad Smith, consejero general de Microsoft (y a partir de ahora tristemente famoso por eso) al afirmar que Linux viola nada menos que 235 patentes de Microsoft (Microsoft pasará factura a los usuarios de Open Source [3]).
Por supuesto, no dice cuáles. Tal vez piensa que si el número es suficientemente grande, la gente dejará de usarlo. Maestros como son en tirar FUD (Fear, Uncertanity, Doubt - Miedo, Incertidumbre, Dudas) al ventilador para que salpique a todo el mundo -menos a ellos, que son los buenos y los que defienden la ley y el orden, parecen estar dispuestos a utilizar toda su máquina de presión y mediática para que se amplifiquen sus falsedades sin el más mínimo cuestionamiento crítico.
Que Microsoft no comprende términos como "libre" o "independiente"... , es algo que todos los que frecuentamos esta web sabemos sobradamente. Pero exactamente ¿quién se piensan que es el "Sr. Linux"?
Probablemente de ahí viene su cacao mental, puesto que nadie es dueño del código, y por lo tanto, no pueden demandar a nadie en concreto. Tal vez esperan que un juez prohíba el uso de Linux, aunque, como dice Torvalds [4], si lo llevan al juzgado, tendrán que enumerar las violaciones, y por cada presunta patente infringida, habrá miles de programadores dedicados a circunvalarla.
¿Prohibirá algún juez la publicación de fotografías de pingüinos por suponer apología de un producto presuntamente ilegal?
¿Piensa Microsoft demandar individualmente a las empresas que usan Linux -y posiblemente también Microsoft Windows en alguna de sus reencarnaciones?

Además, otra guerra que no le interesa nada abrir a Microsoft es dar la oportunidad de que un juzgado revise la vigencia y/o validez de las patentes, ya que no hace ni un mes que el Supremo americano afirmó con unanimidad que las patentes se han estado dando demasiado fácilmente en las pasadas dos décadas, y muchas probablemente son inválidas. Por diversas razones técnicas, muchos observadores imparciales sospechan que las patentes de software son especialmente vulnerables ante una revisión por un juez.”
(Microsoft se enfrenta al mundo libre, CNNMoney.com citando a la revista Fortune [5])
¿Podría una empresa que ha patentado "los clicks largos del ratón [6]", el número de emergencias 911 [7], o el sistema de archivos FAT [8] atreverse a que un juez empiece a pensar lo que le cuesta al contribuyente (algo que los americanos tienen grabado a fuego en su cerebro) cada pleito por un quítame allá esa patente y decidiese que esa patente no tiene sentido y que debe ser del dominio público?
Si ya su popularidad está claramente a la baja, atrapados entre la mejor integración de hardware y software que ofrece Apple y la liberación de recursos y la mejora de seguridad que supone Linux, estos movimientos desesperados para intentar detener la marea del software libre con las manos (en este caso con el miedo a los tribunales) no van a hacer sino acelerar su caída.