Todo fabricante gusta tener un club de fans de sus productos. Apple fue uno de los primeros en conseguirlo. El carácter "subversivo" de sus máquinas, a contracorriente, antisistema, de diseño, etc. dieron al fabricante un aura muy especial que engancho a los usuarios siempre con la idea de ser unos privilegiados y al mismo tiempo unos incomprendidos. Los niños terribles de la informática según unos..., insoportables, elitistas y soberbios según otros.
Apple potenció esa idea en su propio interés y muchos de esos "maqueros" se convirtieron en "evangelizadores". Algunos de ellos de forma desinteresada y otros más interesados.
Es difícil encontrar esta estrategia de marketing en el sector de la informática. Todo el mérito es de Apple. Fue una manera de defender sus productos y mercado, en pleno furor expansivo de los PC. Una defensa cerrada, con los usuarios como peones en primera línea. Maqueros y evangelizadores han dado mas a la manzana que tropeles de comerciales o ingenieros informáticos de la propia compañía.
Hay ciertos productos que, por su precio o calidad, son considerados de élite y muestran un determinado status. Pero Apple no era ni un coche, ni un reloj, ni ropa, ni nada que externamente se pudiera mostrar. El producto estaba guardado en una casa o en una empresa.
Apple logro convertir un simple cacharro informático en una filosofía. Casi "na", nunca un cachivache electrónico ha llegado tal alto. Objeto de culto casi fetichista que foros y reuniones de usuarios rendían pleitesía, al tiempo que retroalimentaban su devoción. Nunca hubo tanto "amor" ante un ente inanimado.
Evangelizar y convertir es una arduo trabajo, la idea era buena pero los frutos no fueron los esperados. Básicamente es vender por el "boca a boca", pero la informática es uno de los productos mas complejos ya que su suerte va unida a software y periféricos de otros, de los "otros". Si Apple sumaba maqueros y evangelizadores, Microsoft acumulaba críticas, usuarios cabreados y denuncias. Pero al final, como los números son los que cuentan en nuestra sociedad, la estrategia comercial de Gates esta resultando vencedora. Por ahora.
Un evangelizador tiene que ser, a la fuerza, una persona carismática. Un famoso sin idea de informática pero que usa Mac (a saber para que), o un informático de prestigio reconocido capaz de "avasallar" con su verborrea tecnológica. Cuando el evangelizador se reviste de alta sabiduría, acompañada de dotes visionarias, pasa a ser "guru". Es lo mas alto en la cadena.
Si el guru es el escalón mas alto, el maquero es el soldado de a pie en lucha diaria con su máquina. Fiel a su mac, el maquero puede ser algunas veces fundamentalista y otras forofo de toda la parafernalia Apple, desde camisetas a calzoncillos (si los hubiera), sin olvidar la añoranza por los equipos mas obsoletos de la Edad Dorada. Pero el evangelizador y el guru son mas fríos, se mueven por otros intereses. Todo corazón el maquero y sólo cerebro los otros.
Hay en uno y otro retazos de la personalidad del propio Steve Jobs. Inteligente, visionario, arrogante, apasionado, autoritario y egoísta. Pero con actitudes poco flexibles, exentas de autocrítica y faltas de humor. Tal vez las acusaciones de la gente pc, ante las actitudes y formas de los maqueros e incluso del propio Apple, no sean tan descabelladas. Las cosas claras, la humildad no es su fuerte.
Con el desarrollo de la Web, maqueros y evangelizadores agruparon sus fuerzas en diferentes foros bajo la mirada atenta de Apple, siempre interesado por las ideas vertidas en los mismos e incluso las críticas. Pero algunas veces estos hijos-usuarios de MAC se vuelven respondones, cínicos y descreídos con la salida de nuevos productos. Nada peor que un ex-fumador para denigrar al tabaco y a los fumadores, nada mas terrible que un maquero por libre y cabreado para destripar y criticar los productos del fabricante.
Lógicamente, las metas comerciales de los fabricantes no siempre coinciden con los abnegados usuarios. El fabricante necesita sobrevivir y el usuario mantener un nivel aceptable de calidad, precio y fiabilidad en sus productos... también exclusividad. Apple y los maqueros se necesitan, lo único novedoso es que Apple también precisa ahora de los peceros, de los amantes de la música vía auricular y de vete a saber que más señores. Estos son legión y los viejos maqueros minoría, cuestión de cantidad no de calidad.