Un maniquí más inteligente en proceso de elaboración
Una manera de averiguar cómo reducir los accidentes de automóvil pasa por utilizar maniquíes más eficientes e «inteligentes» para simular colisiones. Esto proporcionará un nivel de precisión más elevado que sin duda conducirá a un mejor diseño de los vehículos.
En 2004, en la Unión Europea se registraron 42 000 defunciones en accidentes de tráfico y 1,2 millones de accidentes con heridos. El coste socioeconómico de los accidentes de tráfico asciende a más del doble del presupuesto anual de la UE. Estas cifras plantean la necesidad acuciante de que Europa reduzca el elevado número de fallecimientos por todos los medios disponibles.
En la actualidad los dispositivos de seguridad vial se desarrollan empleando maniquíes con forma humanoide que no han evolucionado lo suficiente para superar las limitaciones que presentan los sistemas de retención recientes. Por tanto, su eficacia y exactitud a la hora de representar los resultados deben mejorar para que aumente la seguridad general de todos los usuarios de automóviles. Por desgracia es prácticamente imposible desarrollar maniquíes físicos que representen a todos los individuos y todas las posibles situaciones de colisión de automóviles.
La solución podría estribar en el desarrollo de modelos numéricos del cuerpo humano con los que evaluar los riesgos de lesión y, así, mejorar la normativa vigente al respecto. El proyecto THOMO («Desarrollo de un modelo de elementos finitos del tórax y las extremidades superiores del ser humano») se está replanteando de principio a fin el proceso de fabricación de maniquíes. Por ello sus responsables trabajan en un modelo del tórax humano en el marco del GHBM (Global Human Body Model, o modelo mundial del cuerpo humano), iniciado por un consorcio de fabricantes de automóviles y proveedores de piezas de todo el mundo.
El proyecto, que se encuentra en su tercer año, ha alcanzado resultados muy importantes hasta la fecha. El equipo de THOMO ha recopilado datos nuevos de índole biomecánica sobre dieciocho cadáveres a los que se sometió a autopsia. En la actualidad se está validando el modelo del tórax masculino medio y los mecanismos de fractura de costillas empleando modelos precisos. Sus responsables pretenden desarrollar más adelante una serie completa de modelos del tórax humano. Cada cadáver se sometió a una exploración mediante tomografía axial computerizada (TAC), gracias a la cual se obtuvieron imágenes precisas de su geometría que se emplearon para personalizar el modelo inicial del tórax. Se trata de un trabajo muy exhaustivo que recoge, por ejemplo, las características principales relacionadas con el grosor de costillas y hueso cortical a lo largo de la caja torácica.
El modelo de tórax desarrollado de este modo está plenamente dotado de acelerómetros, sensores de presión y más de cien extensómetros en cada caja torácica. La labor de análisis realizada ha permitido describir los mecanismos de fractura de costillas conforme a distintas condiciones de impacto. Además, se han integrado en los resultados los datos recogidos en 57 estudios y publicaciones pertinentes, de modo que se ha podido completar el modelo más exhaustivo y preciso de tórax hasta la fecha.
El equipo de THOMO pronto contará con un conocimiento superior sobre la manera en que los impactos afectan al cuerpo. Los conocimientos obtenidos se están difundiendo entre las partes interesadas con el fin de reforzar la seguridad a gran escala. A largo plazo, el análisis de accidentes realizado con los nuevos modelos de tórax ayudará a diseñar vehículos mejores y a evitar situaciones peligrosas.
Fuente: Cordis
