Las discográficas cuelan a uno de sus miembros en la Comisión Europea para tratar los derechos de autor
La línea que separa los intereses políticos de los económicos es en ocasiones inexistente. La injerencia de las grandes empresas en las actividades políticas es un hecho y el último caso que hemos conocido afecta a los derechos de autor en Europa, donde la fuerte industria discográfica ha colocado a uno de sus representantes para revisar la directiva sobre propiedad intelectual.
Que las grandes industrias de todo el mundo quieren leyes hechas a su medida es algo que venimos conociendo habitualmente en este sistema político-económico. Que la industria cultural habitúa a hacerlo, también. En concreto es ahora la de las grandes discográficas la que emplea prácticas "lobbystas" de presión a representantes políticos para salvaguardar sus intereses económicos. Más información en ADSL Zone



