La crisis afecta también al personal que no es despedido
Asegurar el compromiso y retener trabajadores es uno de los grandes retos a los que se enfrentan los directivos en la actualidad, según un estudio encargado por Merrill Lynch en los primeros momentos de la crisis financiera en los Estados Unidos. La comunicación y la flexibilidad se presentan como aspectos clave para conseguirlo, ya que pueden contribuir a hacer más llevadera la presión, el miedo y la frustración que sienten muchos trabajadores al ver como su empleo pende de un hilo. Mientras algunas de las instituciones financieras más venerables colapsan y miles de trabajadores son despedidos, los directivos de Wall Street tienen otro reto: cómo inspirar y animar a los empleados que no han perdido su puesto de trabajo.
“Lo que realmente motiva a los empleados no es el dinero, sino el puesto”, comenta John Katzenbach, autor de docenas de libros y socio de una consultora especializada en este tema, en declaraciones a Forbes. “Lo que motiva a los empleados es cómo se sienten respecto al trabajo en sí”.
Uno de los mayores errores de estas firmas financieras es haber basado su sistema de recursos humanos en los bonos. Cuando la crisis golpea, el dinero escasea y las oportunidades también, por lo que las herramientas que los directivos tenían para motivar sencillamente no existen.
En los albores de la crisis financiera, Merrill Lynch encargó un estudio sobre la motivación de los empleados en el sector de los servicios financieros. En el estudio también participaron Lehman Brothers, Credit Suisse, Citigroup, Goldman Sachs y Moddy´s.
Furiosos, ansioso, estresados
El estudio fue realizado por el Center for Work-Life Policy y por Sylvia Ann Hewlett Associates. Su principal conclusión fue que los directivos senior de este sector estaban “furiosos, ansiosos y muy estresados”.
Asimismo, puso de manifiesto que la fidelidad y el compromiso de los empleados estaban por los suelos. Tres de cada cinco participantes dijeron que estaban pensando en dejar su trabajo, mientras que uno de cada cuatro afirmó estar buscando trabajo activamente.
Para mantener el compromiso del staff en momentos de estrés “es necesario empezar con algo tan sencillo como una comunicación efectiva”, comenta Subha Barri de Merril Lynch. En concreto, recomienda organizar reuniones de equipo para informar a todo el mundo de las últimas noticias. Esta manera de mantener al staff unido evita también que se enteren de su futuro por los medios de comunicación.
Los despidos masivos hacen que los que se quedan se sientan muy inseguros. Un directivo puede afrontar este hecho “estresando” más a ese trabajador, ya que más trabajo significa más seguridad laboral. También es una forma de demostrar que las empresas confían más en los trabajadores que se quedan.
Los directivos también deben mostrar que están ahí para quedarse. Muchas veces, cuando una empresa tiene problemas, la gente teme que la persona a la que reportan o su líder les deje.
El estudio demuestra que en los momentos más duros de la crisis financiera los trabajadores han mostrado más ansiedad y diferentes problemas físicos y psicológicos: úlceras, pérdida de memoria, problemas de fertilidad o depresión. Los directivos tienen que tener en cuenta estos sentimientos.
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