Carrera contrarreloj para recuperar un bombardero alemán de la II Guerra Mundial

09/11/2011 por Redacción

34502_640.jpgInvestigadores del Reino Unido participan en una acción destinada a salvaguardar el último Dornier Do 17, un bombardero ligero alemán utilizado en la II Guerra Mundial, que ha permanecido bien conservado y que lleva sumergido en las aguas del Canal de la Mancha desde que se derribó en 1940 durante la Batalla de Inglaterra.

La aeronave, denominada Fliegender Bleistift («lápiz volador» en alemán), ha sobrevivido a la corrosión del agua marina gracias a las capas de sedimentos que se han volcado sobre él durante los últimos 72 años. No obstante, el devenir de la arena dejó en 2010 la aeronave al descubierto y sin protección. Ahora, investigadores del Imperial College de Londres y del Museo de la Real Fuerza Aérea (RAF) británica luchan contrarreloj para rescatar y conservar este artefacto raro de la II Guerra Mundial antes de que la corrosión lo deteriore aún más.

La Dra. Mary Ryan, del Imperial College de Londres e investigadora del proyecto, afirmó: «Es el último lápiz volador que permanece intacto en todo el mundo, por lo que la importancia de este proyecto para nuestra historia no debe subestimarse. Hemos analizado fragmentos recuperados y resulta realmente fascinante comprobar que este bombardero, que aterrizó de forma forzosa hace más de setenta años, se haya conservado en condiciones tan buenas por las capas de arena. Nos entusiasma el reto de dar con una forma de contribuir a la recuperación de este tesoro histórico para su exposición y disfrute por parte de las nuevas generaciones.»

Cuando se recupere la aeronave al completo, se espera mostrarla en un pabellón nuevo del Museo de la RAF que se construirá para recordar a quienes dieron su vida durante la Batalla de Inglaterra. No obstante, el equipo deberá hallar las condiciones ambientales del museo más adecuadas, pues demasiada humedad podría provocar condensación y acelerar la corrosión corrosión.

Otro obstáculo que habrá de superar el equipo será el de la limpieza y eliminación de las capas de corrosión que ha acumulado el fuselaje de aluminio del lápiz volador. Éste contiene una gran concentración del agente corrosivo cloruro, cuyo origen es el agua marina. El equipo científico está probando en las piezas extraídas una solución ecológica basada principalmente en el ácido cítrico que elimine las capas superficiales de corrosión y los depósitos marinos como crustáceos.

El objetivo es desarrollar un método que sea lo suficientemente fuerte como para limpiar el bombardero, pues cualquier rastro de cloruro sobre la superficie metálica podría reiniciar los procesos de corrosión durante la exhibición de la aeronave, y al mismo tiempo respetar la pintura y las marcas del fuselaje para que no se pierda el valor histórico del aparato.

Este lápiz volador fue derribado concretamente el 26 de agosto de 1940. Al mando del avión, cargado con más de 900 kilos de bombas y en formación de ataque junto con muchas otras aeronaves alemanas rumbo a los aeródromos de Essex, se encontraban cuatro hombres. El caza de la RAF que lo interceptó le provocó gran cantidad de daños que le obligaron a descender hasta chocar con el mar junto a Goodwin Sands, un banco de arena en el Canal de la Mancha a unos diez kilómetros de la costa de Inglaterra.

Los registros indican que el piloto, el sargento primero Effmert, y otro miembro de la tripulación, el sargento Ritzel, lograron salir de la aeronave para luego caer prisioneros de guerra. Los otros dos miembros de la tripulación, el sargento Reinhardt y el cabo Huhn, murieron en el aterrizaje de emergencia. Sus cuerpos se encontraron más tarde y se enterraron en cementerios militares.

Ian Thirsk, Director de Colecciones del Museo de la RAF, comentó sobre el aspecto humano de la recuperación de la aeronave: «La recuperación y la conservación de este bombardero mejorará considerablemente la capacidad del Museo de la RAF para relatar mejor la historia de la Batalla de Inglaterra, sobre todo en lo referente a los sacrificios realizados en ambos bandos del conflicto. Ahora tratamos de contactar con los familiares de la tripulación superviviente de esta aciaga misión para hacer partícipes a los visitantes del museo de la historia humana que existe tras este episodio de guerra. Siendo como es el último ejemplar de Dornier Do 17 recuperado, esta aeronave es verdaderamente única.»

Cuando los investigadores del Imperial College de Londres hayan completado su trabajo sobre la mejor manera de conservar la aeronave, un equipo de recuperación del Museo de la RAF utilizará una estructura elevadora capaz de soportar el peso de la frágil aeronave para reflotarla.

Para más información:

Imperial College de Londres:

http://www3.imperial.ac.uk/

FUente: Cordis

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