Bob Iger dice: blanco y en botella ...

21/11/2012 por Carlos Burges

Bob Iger, CEO de Disney y miembro del Consejo de Dirección de Apple ha comprado recientemente la cantidad de un millón de dólares en acciones de Apple, lo que no sólo representa un espaldarazo a la propia gestión de la compañía de Cupertino, sino que ha levantado (y se hablará de ello en los próximos días) cierta suspicacia acerca de los motivos de esta compra.

La compra de las acciones por parte del máximo ejecutivo de Disney se ha hecho pública cuando Business Insider ha descubierto la correspondiente documentación pública en el SEC. La compra de las acciones de Apple por parte de Iger llega justo una semana después de que el ejecutivo ejerciera su derecho de ejecución de un millón de stock options de su propia compañía, operación que le ha dejado 17,9 millones de dólares limpios tras el pago de omisiones impuestos.

Iger compró un millón de dólares en acciones de Apple aproximadamente hace un año, cuando el precio de la acción estaba a 375 dólares. Esa compra coincidió con la entrada de Iger en el Consejo de Dirección de Apple, recibiendo como compensación más de 84.000 dólares en acciones.

La compra de acciones por parte de Iger va a levantar cierta suspicacia alrededor del conocimiento íntimo que tiene el ejecutivo de la compañía de Cupertino: Iger trabajo mano a mano con Steve Jobs para reconstruir las relaciones de ambas empresas tras la salida del anterior (y combativo) CEO, Michael Eisner.

La colaboración entre ambas empresas llegó a términos en los que Disney solicitó a Apple que les echaran una mano en mejorar la experiencia de sus tiendas retail. Adicionalmente, Disney compró Pixar, una compañía de Steve Jobs, operación por la que el fallecido ejecutivo se convirtió en el máximo accionista privado de Disney. Jobs e Iger también trabajaron en llevar los contenidos de Disney a la tienda iTunes, mientras otros estudios aún eran reluctantes a pasar a formar parte de uno de los negocios más lucrativos dentro de la tecnología en la última década.

La compra de estas acciones en un momento en el que se encuentran en una situación valle supone además mostrar por parte del ejecutivo no sólo la confianza puesta en la empresa en la que participa sino también una señal alcista que indica que las acciones de la la compañía de Cupertino están en un excelente momento de compra con vistas a algo más que un repunte en cuanto se clarifique el panorama fiscal estadounidense a primeros de año.

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