Apple y la tecnocracia digital
Uno de los artículos que mas lecturas ha tenido a lo largo de este fin de semana ha sido Apple presenta junto al iPad un nuevo modo de acceso a los archivos. El artículo, de recomendada lectura, no solo muestra cómo la compañía de Cupertino hace una aproximación, ya intuida en el iPhone e iPod Touch, a la gestión de archivos dentro de un dispositivo electrónico, sino también a interesantísimas aportaciones en los comentarios de los lectores, a favor y en contra de esta nueva forma de acceder a los archivos.
Haciendo un análisis mas profundo sobre el tema, y si a este artículo añadimos la lectura, también imprescindible de La agenda oculta de Apple, por Rafa Barberá, podemos vislumbrar que hay un profundo divorcio entre la autoproclamada tecnocracia digital y lo que es es si la "realidad digital" en la que los usuarios de la calle tratan de interactuar con mayor (y casi siempre, menor) éxito con los dispositivos electrónicos.
Tecnocracia
El término tecnocracia se deriva de los vocablos griegos tecnos ("técnica") y kratos ("fuerza", "dominio" o "poder"), por tanto, tecnocracia significa literalmente "gobierno de los técnicos". El "técnico que gobierna" es por consiguiente un tecnócrata, o más bien lo que se consideraría como que la tecnocracia es el gobierno llevado por un técnico o especialista en alguna materia de economía, administración, etcétera; que ejerce su cargo público con tendencia a hallar soluciones apegadas a la técnica o técnicamente eficaces por encima de otras consideraciones ideológicas, políticas o sociales. El tecnócrata es quien es partidario o implementa la tecnocracia. La primera tecnocracia que se concibió fue la del gobierno de sabios en la República de Platón.
El término tecnocracia se impone a partir de los primeros años 1930 para indicar la progresiva expansión —alentada por parte de algunos, temida por otros— del poder de los técnicos de producción (químicos, físicos e ingenieros) basado en el supuesto de que quien está capacitado para gobernar el proceso industrial empresarial está capacitado para gobernar no solamente enteros sectores productivos, sino también la sociedad industrial en su conjunto. [Wikipedia]
El técnocrata digital se mueve en derroteros muy similares al técnócrata tradicional con una salvedad, y es que da por sentado que el resto de la sociedad es consciente de la tecnología que le rodea y es capaz de integrar su perfecto uso y esto, desgraciadamente, no es así.
La brutal realidad
La brutal realidad nos dice cosas muy diferentes: nos habla de gente que usa el campo de búsquedas de Google para buscar un dominio o una dirección en internet, porque no comprende el interfaz de un navegador o de gente que es incapaz de entender el concepto de atajo de teclado y usa el menú contextual para operaciones tan sencillas como copiar o pegar, desconociendo totalmente el concepto de cortar. Y así, una larguísima lista de circunstancias en las que la gente se interrelaciona con la tecnología aceptando cuadros de diálogo sin leer lo que pone dentro, porque da por sentado que va a ser incapaz de entender que le está diciendo el programa y realmente tampoco le importa.
La tecnocracia digital, que tiene una prolífica vida en internet y que usa cientos de servicios para interrelacionar su vida real con su vida digital simplemente no es capaz de comprender que en el Mundo Real solo hay un espejo muy distorsionado de su experiencia avanzada y lo que es peor, al desconocer, ignorar o presuponer que la gran masa de usuarios ni siquiera llega a los niveles mas bajos de sus conocimientos, da por sentado que sus valores como tecnócrata se deben aplicar a todo el mundo.
Pero la realidad, simplemente, no es así. Y frente al total de la sociedad, el tecnócrata digital es un porcentaje muy pequeño que vive en una burbuja muy cerrada junto con otros tecnócratas.
Apple ve las cosas de otra manera, claro.
Siempre se ha dicho que el Mac es un ordenador "para tontos" y que "hasta un tonto puede manejar" y es que la facilidad de uso es uno de los aspectos mas importantes de los productos de Apple, y esa facilidad ha de pasar obligatoriamente por no tener que enfrentar al usuario a decisiones que no es capa de comprender y que sobre todo, no tiene intención de aprender: la solución para Apple es sobrepasar esa ignorancia en el manejo de gente que no está habituada (y sobre todo, que no quiere estarlo) a interrelacionarse con los dispositivos de forma que todo sea mas intuitivo, al menos de forma implícita.
Para los tecnócratas digitales esto es un paso atrás, porque desaparecen todas las opciones personalizables, incluso cuando estas son un avance y mejora para la productividad. Y entonces llaman a estos interfaces simplificados como "de Fisher Price" y comienzan los largos flames en internet sobre la incapacidad de Apple al respecto de ofrecer una gestión rotunda de archivos y preferencias de las aplicaciones.
Pero en el caso de los dispositivos de consumo, la tendencia va a ser esta: para abrir el abanico a la mayor cantidad de personas consumidores, la simplificación de ciertos elementos del interfaz a formas mas intuitivas y simples es una tendencia de futuro que muy posiblemente veamos filtrarse a otros sistemas operativos móviles e incluso sistemas operativos de escritorio, que verán como la tendencia es agrupar los archivos no por su localización, como hasta ahora, sino por su tipo en un intento de hacer mas intuitiva la experiencia de usuario.
Solo el tiempo dirá si esta tendencia será un éxito o simplemente una opción mas.





Es decir, que un dispositivo en principio tan goloso como el iPad se dirija a un mercado de consumo cuyas necesidades sean más o menos básicas (como escribir algo, enviarlo por correo electrónico, escuchar música; Internet en general...), cosa que por otra parte es lo más corriente (porque cuántos hay que se pelean cada día con el ordenador, que reniegan porque no saben enviar no sé qué fichero adjunto a un email, o no encuentran el texto "x" que guardaron hace 5 minutos, o...), me parece muy acertado.
Otra cosa es que aquellos que no nos conformamos con "tan poca cosa" lo necesitemos, y creo que aquí es donde se debe dibujar la raya que nos separa a unos de otros. El iPad es lo último en cacharrería tecnológica y parece que a algunos les duele pensar "para qué quiero yo esto", porque eso significa no tenerlo entre manos. Es una novedad que apetece a cualquiera, pero otra cosa muy distinta es precisarla. Y eso, como la gran mayoría de lo que nos venden, es el inri de la cuestión.
Yo lo tengo claro: no necesito un iPad. Mi madre puede que sí, pero a mí se me queda pequeño.
Yo hace años que descubrí el universo "Apple" y he "evangelizado" (como decíamos antaño, jejeje) a un montón de personas. En cada presentación de productos estaba como unos cuantos miles de maqueros esperando lo que se presentaba con las expectativas muy altas, lo que llevaba a la mayoría a la decepción, pues parece que todos nosotros estabamos esperando a que Steve presentase un nuevo aparato más potente y que nos lanzaríamos ya rápidamente a comprarlo, pero como no es lo que nosotros haríamos o tenemos en la imaginación, pues lo criticamos hasta la saciedad, pero luego..., lo comprábamos, jejeje...
Cuando se presentó el iPhone, recibió muchísimas críticas, pero yo no fui uno de ellos, pues lo veía clarísmo. Incluso, auguraba que saldría una especie de iPhone pero sin teléfono, pues daba unas prestaciones inimaginables hasta ese momento, y al tiempo se presentó el iPod Touch. Y, valga la redundancia, el tiempo me dio la razón.
Este nuevo aparato, el iPad, cuando se estaba presentando inicialmente me estaba decepcionado, hasta que empezaron a presentar el OS y las aplicaciones como el iWork, entonces entendí que ese cacharro va a revolucionar la forma de usar un ordenador. Creo que algunos lo están subestimando, pues es tan simple que lo puede utilizar cualquiera, desde un niño hasta un señor mayor; pero a la vez tiene una gran potencia, y para muchos puede ser el sustituto de un portátil en la gran mayoría de las cosas que hacemos. No hay más que ver lo que se puede hacer de forma avanzada con un iPhone, yo ahora mismo ya no llevo el MacBook casi nunca, pues para enviar y recibir correos, para llevar la base de datos de los clientes y hacer las órdenes de compra, para escanear algo escrito, para grabar una entrevista, para manejar los ficheros desde la nube (mobileme) y enviarlos, editarlos, etc... me llega el iPhone.
¿Qué se podrá hacer con un iPad?, pues todo dependerá de las aplicaciones que se creen para él (ya hay más de 140.000 compatibles aunque no optimizadas todavía) y, mucha atención, de los accesorios que fabriquen para él, pues ya tenemos el teclado físico con el dock y los adaptadores para conectar la cámara mediante USB y tarjetas SD. Al tiempo, pues saldrá seguro un espectacular iLife, accesorios como cámaras, conexión para impresoras, para sonido, etc..., y servirá para prácticamente todo, menos, lógicamente, para cosas profesionales, o no tan lógicamente pues ya lo veremos con algo de tiempo.
Veréis como este es el comienzo y será la revolución.
Un saludo a todos.
De todos modos, aun con esa filosofía y limitación, ya veréis la de profesionales que veis con uno de ellos.
Por cierto, quiero felicitaros efusivamente por todo el seguimiento que habéis hecho del lanzamiento del iPad, especialmente porque en vez de lanzaros a cubrir los detalles técnicos y a protestar entre paptaletas porque no lleva GPS y cámara, se ha hablado de prospección de negocio, de potencial y de mercado educativo. Muchos de esos artículos son además de gente que llevo leyendo desde hace años y considero personas de criterio que saben de lo que hablan. Felicidades a todos ellos.