Apple, Foxconn y el ejército de trabajadores robot: los FoxBots
El fabricante Foxconn, responsable de la fabricación de diferentes dispositivos de Apple entre los que se encuentran el iPhone y el iPad, ha empezado a recibir una primera serie del millón de robots que piensa introducir en sus cadenas de montaje para sustituir una cantidad equivalente de personal humano en un ambicioso plan de tres años.
Según el presidente de Foxconn, esta estrategia es una respuesta a los problemas que ha tenido la compañía con las condiciones laborales de sus empleados, ampliamente aireadas por la prensa. A pesar de que, en el caso de Apple, se realizan frecuentes auditorías de los proveedores que fabrican producto para la compañía de Cupertino, con frecuencia a lo largo de los últimos años se han producido situaciones relacionadas con problemas de tipo laboral en las masificadas factorías de la compañía.
Parece que el plan de Gou, por otra parte, ya está en marcha y se han empezado a recibir las primeras unidades de estos robots que se han fabricado por la propia Foxconn, por lo que se tienen pocos detalles sobre ellos o que puestos ocuparán en las diferentes cadenas de montaje. La primera entrega de 10.000 robots, no obstante, ya ha llegado a las factorías y para finales de este año otros 20.000 robots seguirán a estas primeras unidades.
Los "FoxBots" aparentemente serán instalados en un principio para realizar tareas sencillas y repetitivas como levantar, seleccionar o mover piezas, pero con más FoxBots en camino y trabajando en tándem a lo largo de cadenas de montaje es posible sofisticar el flujo de trabajo hasta un alto nivel.
Según la página web china Techweb, cada uno de los robots cuesta entre 20.000 y 25.000 dólares, precio al que hay que añadir su mantenimiento y programación. El precio de estos robots supera hasta tres veces el salario de un trabajador al año. Sin embargo, y debido más a presiones de sus clientes, Foxconn ha subido los salarios de sus empleados este año hasta un 25%. Aún con esta subida de precio, los trabajadores humanos le salen mucho más económicos a Foxconn que los robots, pero la compañía China, que emplea a 1,2 millones de trabajadores, habrá sacado sus cuentas como para decidir este cambio. Y no debería ser una sorpresa que otras compañías chinas dedicadas a la fabricación de electrónica anuncien movimientos similares ya que siguen muy de cerca y muy atentamente esta iniciativa de Foxconn.
Apple, detrás de esta iniciativa
Apple está en el camino de convertirse en uno de los mayores compradores del mundo de robots industriales. Analistas de Asia y América creen que la escala a la que la compañía de Cupertino está realizando estas compras supone además que otras compañías que son directamente competencia se verán fuera del mercado durante varios años: Samsung, Nokia o HTC deberán seguir fabricando sus productos de forma tradicional mientras Apple recorta los gastos de fabricación permitiendo obtener más margen por dispositivo vendido e incluso competir en precio con sus más directos rivales.
En China hay hasta 700.000 personas fabricando productos como el iPhone o el iPad para Apple. Para fabricar un iPhone o un iPad se requieren hasta 141 pasos a lo largo de 5 días y pasando por 325 pares de manos. Aunque los costes de sueldos que se pagan por dispositivo suponen un 3% de su precio, los sueldos de los trabajadores de las empresas chinas han crecido de media un 15% cada año a lo largo de la última década. Además, los problemas de gestionar tan inmenso ejército de trabajadores por parte de los proveedores de la compañía de Cupertino han causado bastante daño a Apple en una región que es el más importante motor de crecimiento para la compañía.
Precisamente por estas circunstancias, Apple está muy interesada en el uso de robots para la fabricación de sus dispositivos y aunque ya hace muchos años que se utilizan para fabricar coches u otros bienes de consumo, en electrónica de consumo no están tan estandarizados ya que es mucho más complicado debido a la delicadeza requerida para la construcción de dispositivos.
El mayor beneficiario de este movimiento de Apple va a ser Fanuc, el mayor fabricante mundial de robots industriales. De todas formas, otras empresas como ABB o Siemens pueden beneficiarse de este giro en Cupertino, porque además de robots, Apple está comprando gran cantidad de herramienta computerizada y tanto esos robots como esa herramienta se está instalando en las fábricas de sus contratistas principales, Hon Hai y Foxconn.
Apple, por supuesto, no es la única empresa que quiere migrar a una producción basada en robots: Canon, unos de los líderes en el mercado de las cámaras fotográficas, anunció hace tiempo que va a mover su producción desde China a una fábrica totalmente robotizada en Japón para 2015, lo que le permitiría ahorrar, según la empresa, hasta 4.820 millones de dólares en 4 años.
Canon también planea desarrollar una nueva generación de sistemas de visión que permita a los robots realizar las delicadas tareas de fabricar lentes y montar pequeños componentes. Al igual que Apple, Canon piensa utilizar los robots como ventaja competitiva frente a sus rivales.
Según la Federación Internacional de Robots, hay aproximadamente 1.100 millones de robots instalados a lo largo del mundo. Foxconn aparentemente tiene planes de instalar un millón más propiedad de Apple que además no podrán ser utilizados para la fabricación de dispositivos para empresas competencia de Apple.
Apple, al igual que Canon, se han embarcado en este cambio debido a los mejores beneficios que puede suponer una fuerza robótica de trabajo, pero para dar este paso también han estudiado con cuidado las estadísticas demográficas de los países donde fabrican (y también, venden) sus productos. Por ejemplo, la población en Europa hace tiempo que alcanzó su pico y está en declive, de la misma forma que también ha ocurrido en Japón y ahora también en China. Esto implica que cada vez será más difícil contratar trabajadores cualificados y la única posibilidad para estas empresas, con una reducción de población evidente (menos trabajadores pero también, menos clientes) es limitar en la medida de lo posible los costes de producción de forma que los márgenes sigan siendo rentables.
Lo que está claro es que se avecina una nueva revolución industrial en la que van a tener mucho sentido una serie de nuevos puestos de trabajo especializados: diseñadores, desarrolladores de software, supervisores y especialistas de mantenimiento de robots tienen un futuro a muy pocos años vista conforme las cadenas de producción se vayan tecnificando en esta dirección.







Es decir, una fábrica robotizada que necesita poca mano de obra se puede instalar en EEUU, donde -aparte las relaciones públicas- Apple controlaría plenamente qué se sabe y qué no de lo que Apple está fabricando.
Para mi es otra de las razones por la que tienen tanto interés en desarrollar la robótica en sus fábricas (aparte de que el robot cuesta lo mismo aunque trabaje 24/7)
Especulando sobre lo de volver a fabricar en los EE. UU., es posible que le pase como a Inditex, de la que se decía que su secreto radicaba en mantener un único centro de producción en Arteixo.
Al final se ha hecho tan global que ha abierto fábricas en China y otros sitios.
Quiero decir que es muy posible que si de cada producto tiene que vender millones de unidades cada fin de semana y en todo el mundo, al final fabrique en China, en USA y en Eurovegas.
Yo conocí el caso de los suicidios, aparte de algunas referencias previas en Internet que no abundaban en detalles, por un artículo a doble página de El Mundo que explicaba que en 2010 se habían producido 14 suicidios en una factoría de Foxconn en la que trabajaban 420.000 trabajadores. Eso nos da una tasa de 3,33 suicidios por 100.000 "habitantes".
Si consultamos la Wikipedia, allí figuran los "suicidas" con nombre y apellido y una breve descripción del caso. Allí nos hablan de 18 tentativas en 2010 con 4 muertes confirmadas. Como en los índices de suicidios sólo figuran los consumados, eso nos daría una tasa de 0,95 suicidios por 100.000 habitantes.
Por entonces, la tasa de suicidios de España, una de las mejores del mundo, rondaba los 8 suicidios por 100.000 habitantes. Es decir, para la misma población, en el mismo periodo, se hubieran suicidado aproximadamente 33 personas.
Si tomamos una tasa de algún país oriental, como la de Corea del Sur que es de 31 suicidios x 100.000 habitantes, una de las más elevadas del mundo, en 2010 se suicidarían, para una población similar, aproximadamente 130 personas.
Dulces sueños...
¿420.000 trabajadores? ¿Una fábrica?... ¿Y Apple (o cualquiera de las marcas que ensamblan sus productos allí) tiene la culpa?
Permitidme 2 brochazos sobre sendos temas implícitos en esta historia que dan para mucha conversación de barra de bar.
1º. No se puede mirar las cosas desde la distancia. Toda aquella gente antes sólo podía esperar a morirse de algo. Ahora tienen un trabajo (durísimo, muchas horas,... y todo lo que quieras). Pero comen caliente y pueden darle una educación a sus hijos. Éstos estarán en mejores condiciones de prosperar que sus padres y podrán darle a sus hijos un mejor futuro. Así se se escribe la Historia del Hombre y el Progreso.
La escala correcta es que allí cobran un bol de arroz al día, donde antes tenían un bol de arroz para la semana.
Si hay que darles 2.000$ al mes a cada empleado. ¿Para qué irse a China?
En toda transacción, el comprador busca pagar el precio más barato. ¿Tú vas al mercado y pides el pan al triple de lo que te ofrecen para garantizar "un sueldo justo" al panadero? Ese planteamiento socialista va exactamente en la dirección equivocada. El panadero tiene que optimizar sus factores productivos (incluidos los empleados) para dar el mejor pan al mejor precio. Si no lo hace, los clientes se irán a otra panadería y no podrá pagar "sueldos justos" ni de los otros. Ésta es la clave del capitalismo (tan horrible para algunos progres demagogos).
2º Eso me da pie al segundo comentario. Si Foxconn tiene unas condiciones de trabajo determinadas es porque la legislación de su bonito país comunista se lo permite (o se las impone). Menos criticar a la empresa privada, que sólo intenta aprovechar las oportunidades para ofrecer mejor producto (y sobrevivir en última instancia) y más levantar la voz contra los regímenes que amparan situaciones injustas.
Perdón. Es lo que tienen estas conversaciones demagógicas.
Estas son las reglas del capitalismo.
Hay que ser conciente también que un precio más barato no sale de la nada, es a costa de algo, que puede ser por ejemplo unos empleados jodidos.