MacBook Air, II
El nuevo MacBook AIr es una decidida apuesta de Apple por el mercado de la portabilidad: todo se sacrifica en una única función: su transporte ha de ser lo más cómodo posible. Con esta premisa, Apple cogió una de sus unidades MacBook y le metió la tijera hasta que le quedó el MacBook AIr, con su precioso form factor, su ligereza y su rendimiento un tanto especial.
El mercado de los subportátiles es un mercado con un segmento extraordinariamente definido que podría calificarse como un PDA glorificado. Su uso está destinado a aquellas personas que disfrutan o padecen de una gran movilidad y necesitan llevar consigo su vida digital a un nivel superior más allá de las cualidades que ofrece, por ejemplo, un PDA o en menor medida un iPhone o iPod Touch. Y es que si eres un usuario que abusa del portátil en la calle, sabrás que al final, por muy reducido que sea su peso, los kilos si importan. Hay que recordar que rara vez se lleva solo el portátil encima: se lleva también el cargador, algun cable, una cámara, varios extras ... al final, entre la bolsa de transporte, el ordenador, los extras ... etc. te encuentras con que llevas 5 kilos de peso al hombro. Y 5 kilos al hombro, durante muchas horas, acaban molestando. Y mucho.
Esta portabilidad de la unidad cuesta, sin embargo, un sacrificio en diferentes áreas del ordenador que algunos usuarios consideran claves: rendimiento, teclado, tamaño de pantalla y su resolución, expansión, durabilidad y vida de la batería, por no hablar del precio.
El mercado de los ultraportátiles está pensado para los usuarios que han de moverse mucho y además, solo necesitan una parte específica de lo que podríamos llamar vida digital: Procesado de textos, navegación, correo electrónico, retoque de alguna foto y edición de pequeñas películas ... tareas sencillas que requieren relativa poca potencia pero que están en general por encima de las capacidades de los PDA actuales.
Si estás considerando adquirir un MacBook Air, piensa que jamás será una buena primera unidad porque está destinada a realizar tareas sencillas ... y una primera unidad debería ser capaz de asumir tareas complejas y que requieran una potencia relativamente alta.
Sin embargo, si vives en la carretera y no necesitas una potencia extraordinaria para realizar tu trabajo (o tu ocio) esta es la unidad ideal: su ligereza es el factor clave para echarse el mundo por montera sin el suplicio de cargar nuestros hombros con el peso muerto de un ordenador del que solo aprovechamos una mínima parte de su potencia.
El teclado es lo mejor de todo
Apple ha incluido un teclado de tamaño lo suficientemente grande como para que el teclear resulte una tarea tan sencilla como el hacerlo en nuestra primera unidad. Su color negro, que enmascara la suciedad (ey! este ordenador está todo el día en la calle!) y su suave tacto es todo un placer a la hora de escribir textos y supera con mucho al teclado de todos los ultraportátiles del mercado, puesto que permite una posición cómoda de las manos a la hora de trabajar. Con otros ultraportátiles siempre acabas cometiendo errores y a los 5 minutos acabas pidiendo un teclado estándar a gritos.

El sensor de la pantalla
El MacBook Air hereda varias características de sus hermanos mayores como la retroiluminación del teclado (cuyos sensores se encuentran en los laterales de la unidad) y el ajuste automático del brillo de la pantalla cuyo sensor se encuentra a la izquierda de la iSight.
Sin embargo, esta posición "mirando de frente" genera un pequeño problema cuando la fuente de iluminación la tenemos a nuestra espalda, porque la sombra proyectada sobre la unidad hace variar el brillo de la pantalla ... y el usuario puede llegar a pensar que el MacBook Air tiene vida propia. En situaciones así lo mejor es desactivar este comportamiento en las preferencias de sistema de la pantalla.
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