Si hoy estuviera abierta la tienda de Apple en la Puerta del Sol y se lanzara el nuevo iPad también en España, posiblemente la cola de gente esperando a comprar el gadget de Apple llegaría a la estación de Sol. Y muchos analistas, periodistas y bloggers no perderían la ocasión de señalar lo anecdótico de la situación: la cola de usuarios que voluntariamente irían a comprar un producto llegaría a una de las últimas iniciativas publicitarias de Samsung: patrocinar la estación de Sol como "Sol Galaxy Note".

Samsung, en su batalla por entronarse como primer proveedor de teléfonos inteligentes y tabletas tiene, sinceramente, un problema. Tiene muchos clientes, pero no tiene usuarios.
Si hacemos un análisis de la gente que usa los teléfonos inteligentes de Samsung, nos podemos encontrar en cabeza a un grupo de clientes, altamente tecnológicos que adoran sus Galaxy por el equilibrio entre hardware y software y la posibilidad de jugar con el sistema operativo que porta el smartphone de Samsung para adaptarlo a sus necesidades. Pero si mañana, cualquier otra empresa que fabrique teléfonos con Android lanza un dispositivo mejor, más adaptado a sus intereses y necesidades, no dudarán en saltar de Samsung a HTC, Motorola, Google o cualquier otra marca. Porque son usuarios de Android y sólo clientes de Samsung.
Detrás de estos usuarios de cabecera hay un grupo mayor de clientes de los teléfonos de Samsung que son usuarios de aplicaciones y servicios: Facebook, Twitter, redes sociales en general, servicios de internet y utilizan en teléfono para mantener activa su vida digital, además de consumir contenidos. Pero estas personas, dependientes de una serie de aplicaciones y servicios, dejarán con gusto de ser clientes de Samsung e incluso de ser usuarios de Android si otra empresa u otro sistema operativo les ofrece una mejor integración con su vida digital.
Y por último, hay una serie de usuarios a los que la operadora les ha dado un teléfono inteligente y hacen poco o ningún uso de él, y que ni entienden ni quieren entender de todo este asunto y en todo caso utilizan un caro teléfono inteligente como elemento de posición social y poco más, y buscarán activamente cambiar de teléfono siempre que este les salga a un coste inferior, da igual la marca o el sistema operativo. Es simplemente una cuestión de status.
Todos, los tres grupos, son clientes de Samsung. Pero ninguno son usuarios.
Samsung es incapaz de generar una sensación de pertenencia a la marca a través de una serie de servicios adicionales propios que resulten imprescindibles para el poseedor de uno de los dispositivos.
Si bien para los usuarios de Android ésta es la primera acusación que hacen a Apple (la de atar a sus clientes bajo un "anillo único"), los clientes de la compañía de Cupertino se convierten rápidamente en usuarios porque alrededor del mejor o peor hardware tienen una serie de servicios que les son útiles, que funcionan, que están bien integrados con el sistema operativo y que les hacen la vida mas fácil. Y un usuario, cuando decide renovar su hardware, mira siempre primero el catálogo de su marca a ver de qué opciones dispone y sólo si no ve nada que le guste, considerará otras marcas y otro hardware.
Por eso Samsung ganará mucha cuota de mercado ahora y en el futuro, pero con un gran esfuerzo: primero, tiene que mantener la fidelidad de los usuarios de Android y luego, tendrá que gastar una inmensa cantidad de dinero en marketing y publicidad para que sus productos estén visibles ante sus clientes potenciales.
Y mientras, los usuarios de Apple hacen cola para comprar un gadget sin que la compañía gaste un euro en publicidad directa.
Qué me lo expliquen, por favor.



Y últimas dos cosas, yo no paro de ver anuncios en todos los canales de televisión del iPhone y iPad, no se vosotros. La otra, Samsung si tiene usuarios, pero por sus televisores, aunque para usuario/cliente... ya tiene a Apple comprándole los chips y memorias flash del iPhone y iPad ¿no?.
Saludos