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Durante unos días que tenido la posibilidad de trabajar con una mesa eléctrica. Éste es un curioso " dispositivo " que permite ajustar la altura de la mesa gracias a un motor eléctrico lo que convierte un elemento de mobiliario estático en un objeto cuanto menos interesante.

El funcionamiento de una mesa eléctrica es muy sencillo: en una de las esquinas del tablero, en la parte inferior, hay un pequeño mando que permite subir y bajar la altura de la mesa. Adicionalmente algunos modelos incluyen posiciones de memoria con lo que puedes guardar varias alturas predefinidas para trabajar.

Lo que parecía en un primer momento un simple elemento de barroquismo tecnológico se convirtió durante esos pocos días en una nueva forma de trabajar.

La ventaja al respecto de la mesa tradicional es que su altura es fija por lo que conseguir una posición cómoda y ergonómica para trabajar depende de cómo ajustes tu silla de trabajo, cosa que no siempre es posible y tienes que llegar a un compromiso de comodidad.

Con la mesa eléctrica esto no es necesario: simplemente ajustas la altura en función de cómo tengas ajustada tu silla y listo.

Dos situaciones realmente interesantes: la primera es cuando la mesa de trabajo no es sólo tu mesa, sino que es una mesa compartida. Ahí las personas que puedan utilizar ese escritorio pueden ajustar la altura a sus necesidades convirtiendo ese escritorio en un elemento útil de trabajo, ya que cada persona podrá ajustarse la mesa en altura en función de sus necesidades físicas haciendo más cómoda la experiencia de trabajar.

La segunda situación es como nos hemos acostumbrado a trabajar con nuestros ordenadores. Las mesas de altura fija nos obligan a estar sentados, mientras que con este tipo de mesas, podemos elegir simplemente subiendo la altura, Trabajar durante unos minutos o unas horas de pie, lo que va a beneficiarnos al evitar estar constantemente en la misma postura.

Una vez has superado en los primeros minutos la diversión de andar subiendo y bajando la mesa, sólo hay que plantearse la forma en la que la quieres utilizar, añadiendo por ejemplo una serie de recordatorios para pasar del modo sentado al modo de pie en apenas unos segundos. Existen algunos modelos que no sólo pueden ser regulados en altura, sino también en inclinación.

En Internet es fácil encontrar este tipo de mesas, aunque generalmente sólo se vende el mecanismo, siendo el usuario el que debe elegir el tablero que adaptará a la mesa.

Sin embargo el precio de estos dispositivos no es barato, aunque es factible encontrar este armazón, de nuevo sin tablero, entre 300 y 400 € por unidad.  Es importante comprobar con las características técnicas del armazón la cantidad de peso que puede soportar el mismo antes de tomar una decisión de compra. Es importante también contar con una cierta flexibilidad al respecto de los cables que se conectarán fuera de la mesa, como por ejemplo, el cable de corriente de uno o varios dispositivos para evitar arrastrar esos dispositivos cuando subas y bajes la mesa.

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4 comentarioss

  1. sault

    ¿qué ha sido de lo de poner libros en las patas? Es superbarato.

  2. bitomule

    ¿Has notado alguna mejora en el día a día? No se si merece la pena hacer una inversión así.

    1. Carlos Burges Ruiz de Gopegui

      Físicamente es menos cansado porque el proceso es ajustar realmente la silla a TU comodidad y luego ajustar la mesa a la altura adecuada. El pasar cada cierto tiempo al modo “de pie” te hace estar menos anquilosado al final del día. En un entorno en el que hay varias personas trabajando en un mismo puesto de trabajo, o en casa, cuando compartes la mesa con tu pareja, por ejemplo, es más cómodo para ambos.

  3. lordshin

    Nuevo sin tablero no me parece tan caro, tiene pinta de ser cómodo tal y como dices sobretodo para entornos de varias personas, ya que si es de un uso personal una vez ajustado pierde la sensación de utilidad con el tiempo.